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JUAN PABLO II Y LOS ESTABLOS DE AUGÍAS


Juan Pablo ii y Ratzinger

Traigo este artículo de TIA en el que se habla de la limpieza no hecha en la Iglesia por parte de Juan Pablo II.

Al final añado un enlace  de un tema al que se alude en el artículo, que he recibido recientemente del Ing. Franco Adessa de la revista Chiesa Viva relativa al «satanismo entronizado»  en el Vaticano del que habló también Malachi Martin  (puede obtenerse el libro «Winsdswept house» «El último papa» en la parta inferior del blog)

Juan Pablo II y los establos de Augías

Lyle J. Arnold, Jr.
En la mitología griega, Hércules, hijo del dios Zeus, fue el mayor de todos los héroes. La diosa Hera  hizo que se volviera loco, y en un ataque de locura, Hércules mató a su esposa y a sus tres hijos. Para expiar este terrible crimen fue puesto bajo  Euristeo, rey de Tiryna, y se le obligó a realizar los 12 «trabajos» como expiación. Su quinto trabajo consistió en  limpiar los establos de Augías, hijo del dios sol. Era imposible hacerlo  porque los establos, que albergaban a miles de cabezas de ganado, no se habían limpiado desde hacía tres décadas. Para limpiarlos, Hércules desvió los ríos Alfeo y Peneo  de manera que pasaran por los establos, logrando así dejar limpias  las caballerizas y cumplir la tarea encomendada.

Hércules desvía un río para limpiar los establos

Hércules desvía un río para limpiar los establos

Esta maniobra hizo algo más que limpiar los establos. Las aguas al pasar en cascada a través de los establos también fertilizaron los suelos circundantes, que llegaron  a producir buenas cosechas.

En una poco sorprendente afirmación en un libro-entrevista con Bernard Janzen titulado Las sandalias del pescador, el P. Malachi Martin se refiere al mito de los establos de Augías  para describir el estado de la Iglesia. Lo inquietante es que estas tres entrevistas se llevaron a cabo hace 20 años en 1993, cuando JPII estaba al mando de  la Iglesia. El Papa sabía muy bien cuál era el estado de la Iglesia, cuando fue elegido en 1978. Él conocía la homosexualidad desenfrenada en sacerdotes y la jerarquía, el encubrimiento del abuso sexual clerical con los cambios de residencia a que eran obligados los depredadores, el satanismo que se había infiltrado en los niveles altos de la jerarquía, la corrupción de la misa, el silencio arraigada del clero sobre el Infierno, la penitencia, el pecado, los castigos de Dios  etc «A Juan Pablo II se le entregó, como viandas en bandeja, una iglesia en ruinas. Y tenía que tomar una decisión: «¿Debo empuñar la guadaña  y cortar cabezas, expulsar a algunas personas, limpiar los establos de Augías de l estiércol y podredumbre? ¿Debo deshacerme de los obispos heréticos? ¿Debo deshacerme de lo cardenales que ya no creen o que están a sueldo de gobiernos extranjeros? ¿O que son  homosexuales activos  o  que son  satanistas? ¿Que he de hacer para limpiar la casa? ‘»(1)

Decidió no hacer nada. Malachi Martin especula, engañándose,  que JPII razonó que su inacción ayudaba a la Iglesia de  manera indirecta: «Si trato de hacer cumplir la ley, la Iglesia estallará en pedazos.»

Juan Pablo II un papa con ganas de viajar y aparecer en público pero despreocupado de limpiar la Iglesia

Juan Pablo II un papa con ganas de viajar y aparecer en público pero despreocupado de limpiar la Iglesia

(2) Con lo que dice, el P.Malachi Martín más que nada  parece disculpar a JPII. En 1978, la estructura eclesiástica ya estaba hecha pedazos, siendo el Vaticano II la causa de ello  y el efecto. Hasta un tonto podría ver  que lo que haría que la Iglesia fuera a peor sería dejar que el montón de estiércol fuera en aumento,  capa tras capa, hasta que la suciedad y el hedor ya no pudieran ocultarse. Es claro que  Juan Pablo II jugó deliberadamente su papel participando en la destrucción de la Iglesia. La Iglesia conciliar tenía el afán de destruir como Atila S. Guimaraes señala en su colección Eli Eli Lamma sabacthani . (3)

Juan Pablo II, hasta el final, en vez de gobernar como monarca que era, decidió   cobardemente sin excusa ninguna,   viajar para que el mundo pudiera verlo y admirarlo. Mientras que la putrefacción dentro de la Iglesia se convertía en metástasis, su actitud recordaba a Nerón tocando el violín mientras Roma ardía.

Como entonces informó The Tablet  sobre sus viajes: «Según  estadísticas publicadas por  el Vaticano, el 14 de octubre de 2000,  Juan Pablo II, el Papa más viajero de la historia visitó  123 países y realizó  138 viajes dentro de Italia, y 291 visitas a Roma. «(4).

Pero aunque él acudía a todas partes sonriente, todo iba empeorando. La decisión de JPII de no quitar la porquería de  los establos  nos ha llevado a un estado en el que lo que queda de la estructura eclesiástica parece ser sólo una «fachada«, mientras que en el  interior la destrucción va en aumento(5)

Permítanme exponer un ejemplo: El destape, en plena crisis, de la homosexualidad del clero y  de la pedofilia en Boston en 2002, cuando se reveló que los ataques sexuales a niños  se habían  institucionalizado y  que el  encubrimiento de facto  por parte de la jerarquía era la norma. Esta política llegó finalmente  al propio Papado,  como se advierte específicamente en una carta escrita por Juan Pablo II el 25 de mayo  de 1999, asesorando para que se procediera a encubrir los delitos. (6) El costo financiero (en 2012 el costo de pagar a las víctimas había llegado a 3000 millones dólares) sólo ocupa un segundo lugar frente al sufrimiento de miles de víctimas sodomizadas, y al escándalo sufrido  por los católicos.

Así que, Juan Pablo II en cuanto el más poderoso líder del mundo, ¿que debería haber hecho? La respuesta es simple. ¿Qué es lo que exige Nuestro Señor a sus vicarios? Lo dejó bien claro ya al comienzo de la

Cristo reprende a San Pedro cuando huía de Roma

Cristo reprende a San Pedro cuando huía de Roma

Iglesia durante el pontificado de San Pedro, el primer Papa. Cuando las persecuciones de la Iglesia en Roma empeoraron, San Pedro huyó  de Roma. Cuando pasaba por  la Vía Apia Nuestro Señor se le apareció, y le dijo a Pedro que  Él iba a Roma para  ser  de nuevo crucificado. Entonces San Pedro comprendió su error al huir y regresó a Roma, donde fue encarcelado y martirizado. Su martirio tuvo el efecto de alentar a  la Iglesia, que se convirtió en la  admirable institución transmitida a las generaciones futuras. La decisión de viajar de JPII en lugar de seguir el ejemplo de San Pedro ha tenido consecuencias nefastas para la Iglesia. Por decir lo menos, dejó que los males se multiplicaran  dentro de la estructura eclesiástica. Después de él, Benedicto XVI siguió la misma política progresista. Ahora Francisco se sienta en la misma silla y se propone destruir los últimos vestigios de la monarquía papal. Ellos encarnan  las fuerzas progressistas  dentro de la Iglesia negándose a limpiar los establos de Augías. Ellos apuntan hacia su destrucción total,  si esto fuera  posible.

1.Malachi Martin, Las sandalias del Pescador , Canadá: Triumph Communications, 2013, p. 20;
Ibid ., p. 18;
2. Colección escrito por Atila Sinke Guimaraes, disponible a través de la Tradición en Acción;
3. De »  A vista de pájaro» «Atila Sinke Guimaraes, 11/11/2000;
4. A.S. Guimaraes, Ecclesia , (volumen XI de Eli, Eli, Lamma sabacthani?);
5. A.S.Guimaraes, » La Carta del Papa «.

Temas relacionados de ínterés

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Véase en este blog  además, un tema aludido en  Satanás entronizado de la revista Chiesa viva

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