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«CATOLICIDAD», SEDEVACANTISMO, INFALIBILIDAD


Ha habido un comentario que pueden leer un poco más abajo, que traslada la respuesta dada en el blog Catolicidad que responde a un lector que daba un enlace a este blog con el artículo ¿Resistir al Papa pero no juzgarlo o deponerlo?
La respuesta de uno de los responsables de ese blog que el lector califica de «linea media» es una magnífica ocasión para responder a todos aquellos que impugnan la tesis sedevacantista, que, por cierto, casi siempre lo hacen invocando argumentos que han sido respondidos en muchos sitios espléndidamente. Sin embargo ello perseveran diciendo siempre lo mismo y con la misma superficialidad sin querer adentrarse ni en refutar las respuestas, ni siquiera en profundizar los propios argumentos.
Como suelen hacer ellos alegan que no desean «polemizar» con sedevacantistas y al mismo tiempo lanzan la acusación infundada de que los sedevacantistas «simplifican un problema complejo». También, al mismo tiempo, diciendo que no desean «polemizar» sí se adelantan a dar sus razones y atacar al adversario, en este caso «sedevacantista». Algo deshonesto, en verdad.
En este blog se ha respondido a los argumentos anti-sedevanctistas en muchas ocasiones y desde distintos puntos de vista. Precisamente a las objeciones expuestas en la respuesta al comentario de nuestro lector lsc, se ha respondido exhaustivamente con el enlace 10 objeciones que también está puesto en la lateral izquierda desde hace mucho tiempo. Interesan las objeciones 6ª, 7ª y 8º y la respuesta contundente que se les da.

[Nosotros hemos tenido serias discrepancias con el autor del escrito del anterior enlace, acerca del «bautismo de deseo», la «ignorancia invencible» y su equivocada interpretación del Concilio de Trento (véase en este blog Sess. VI y VII sobre la justificación y sacramentos y la acusación de contener errores, aunque pequeños, en el Catecismo Romano, Bautismo de deseo.Catecismo romano. También nos separa del autor de esa página su errónea concepción del Magisterio Ex-Cahedra y la virtual negación del magisterio Ordinario y Universal de la Iglesia y el Magisterio Ordinario de los Pontífices romanos. Pero dicho eso, no nos duelen prendas en reconocer el exhaustivo trabajo y la erudición teológica que muestra el autor de esa página que aquí hemos enlazado].
Hay otra muchas refutaciones de los argumentos anti-sedevacantistas en este blog que los lectores podrán obtener pulsando la pestaña «Sedevacantismo» de la parte superior que reúne los posts que corresponden a la categoría «Sedevacantismo» así com los posts correspondientes a la etiqueta «Sedevacantismo». Pero en particular me gustaría referirme al impresionante trabajo de Gregorius cuya traducción está en este blog La Sede sigue vacante, que refuta con profundidad al famoso abogada estadounidense Salza, adscripto a la corriente de la «Resistencia«. Yo recomiendo al lector, de todo corazón, que se toma la molestia de leer esos artículos antes de descartar con orgullo y displicencia los argumentos sedevacantistas de los que, como dice  el autor de la respuesta que puede leerse abajo, los «sedes» «tratan el problema simplificando un problema complejo».
Claro que el blog citado y el responsable del blog que contesta al enlace puesto por nuestro lector lcs, seguramente no habrán nunca leído los argumentos sedevacantistas, lo que no les quita el despacharlos con la observación anterior y con el consabido sonsonete «ni somos afectos a polemizar con ellos, pues no se llega a nada«. Me pregunto si habrán polemizado alguna vez sobre el asunto para pontificar que «no se llega a nada». En mi experiencia puedo decir que nunca  he visto que nadie haya rebatido con acierto  los argumentos sedevacantistas, por lo que parece una escapatoria la acusación de que «no se llega a nada». Si fuera de otra manera, me gustaría saber y espero que Catolicidad me los señale cuándo y quién ha respondido a los dichos argumentos.
En particular el «pequeño catecismo» cuyos autor es uno de los dominicos de Abrillé, ha sido respondido incluso en libro impreso por L.H.Remy en «Le sedevacantisme» Ed. Saint Remi, 2014. En nuestro blog hay posts sobre este catecismo antisdevacantista, cuyo autor es Dominicus, en el post Sobre un pequeño catecismo antisedevacantista. Este pequeño catecismo se ha publicado en varios sitios que no se dan por enterados ni se dignan responder a ninguna objeción de las refutaciones que han aparecido sobre todo en blogs franceses.

El comentario en cuestión  que ha dejado en este blog lsc que da pie a este post es el siguiente:

Dice lsc

Estimados señores de Amor de la Verdad:

Habiendo leído su muy interesante artículo,

¿Resistir al Papa pero no juzgarlo o deponerlo?

he creido conveniente darlo a

conocer en el blog Catolicidad, que son línea media pero que tienen varios artículos que valen la pena.

Lo anterior fue a raíz de un comentario en el que dicen que ellos no aceptan “tesis sedevacantistas”, entonces yo les puse el enlace al artículo de ustedes y me contestaron lo siguiente, aunque no pusieron el enlace:

A un lector: Hay que considerar que Belarmino enuncia y analiza las diferentes hipótesis y opiniones teológicas, por eso creen encontrar contradicciones en sus escritos. Muchos no entienden esto y lo citan mal para apoyarse erróneamente en él. Pero él es de la opinión de Pigio que no favorece las demás opiniones ni al sedevacantismo actual. En nuestro blog no publicamos criterios de lectores sedevacantistas que simplifican un problema complejo ni somos afectos a polemizar con ellos, pues no se llega a nada. Hacen de un criterio teológico y una opinión un “dogma” que no es tal. «Prima sedes a nemine judicatur» («La primera sede —la Sede Romana- por nadie puede ser juzgada») es una enseñaza tradicional de la Iglesia así como la perpetuidad de los sucesores de Pedro hasta el fin de los tiempos. El cardenal san Roberto Belarmino, Doctor de la Iglesia y jesuita canonizado, sí sostiene lo siguiente: “Así como es lícito resistir al Pontífice que ataca al cuerpo, es también lícito resistir al Papa, que ataca a las almas o que perturba el orden civil, y, a fortiori, al Papa que intenta destruir la Iglesia. Yo digo que es lícito resistirle no haciendo lo que él ordena e impidiendo la ejecución de su voluntad. No es, sin embargo, admisible juzgarle, sancionarle o destituirle” (San Roberto Belarmino, De Romano Pontífice , tomo I, libro II, cap. 29).
La perennidad del Primado está definida explícita y directamente en el Concilio Vaticano I (D 1824s). D 1825 Canon. Dice así: “Si alguno, pues, dijere que no es de institución de Cristo mismo, es decir, de derecho divino, que el bienaventurado Pedro tenga PERPETUOS sucesores en el primado sobre la Iglesia universal… sea anatema”.
Un abrazo en Cristo.

Catolicidad

¿Qué piensan de dicha respuesta y cuáles son sus aciertos y puntos débiles?

 

Viniendo al autor de la «respuesta» diré brevemente que acerca de lo que dice:

«Prima sedes a nemine judicatur» («La primera sede —la Sede Romana- por nadie puede ser juzgada») es una enseñaza tradicional de la Iglesia así como la perpetuidad de los sucesores de Pedro hasta el fin de los tiempos.

son dos tradicionales objeciones que por extenso son refutadas en la respuesta del documento del primer enlace, en el documento «10 objeciones», en las objeciones  7ª y 6ª respectivamente. Simplemente le ruego al autor del comentario de Catolicidad,  que se tome la molestia de leerlas,  y diga en qué fallan, a ver si así llegamos a algo mejor que nada.  Pero por mor de la brevedad me atrevería a resumir una buena contestación a estas dos líneas diciendo:

  • Nadie juzga a la Primera Sede cuando ésta supuesta Sede ha demostrado hasta la saciedad que no es tal porque en la Primera Sede no caben errores ni herejías  (Véase la condenación ex-cathedra hábilemente escondida por los editores del Denzinger a partir de la edición de K.Rhaner de 1938 y siguientes BULA Ex-Cathedra  LICET EA.Contra la herejía: Ecclesia Urbis Romae errare potest
  • Además el juicio que se hace sobre el sedevacantismo actual NO ES UN JUICIO OFICIAL Y PÚBLICO que no corresponde a los particulares sino un simple juicio lógico y privado, con ayuda del cual los sedevacantistas se dan cuenta- interviniendo la doctrina infalible de la Iglesia, EL DERECHO DIVINO,  los cánones pertinentes y el Principìo de contradicción, que UN HEREJE NO PUEDE SER PAPA. (Véase el post Una acusación infundada  Ésta es la doctrina de Santo Tomás, San Roberto Belarmino y San Alfonso. (Cosa que ya era conocida y firmemente creída por toda la Iglesia desde siempre, con el testimonio  de los Santos Padres, los Los Papas y doctores como Santo Tomás)
  • Pero además existe la bula cum ex-apostolatus officio« que golpea al hereje de tal manera que le hace inhábil para ser elegido papa y a los electores para hacer la elección. Incluso a los súbditos no sólo les exime de obediencia al pontífice que cae dentro de su condena sino les obliga a ello. En este último enlace pueden obtenerse los posts que giran en torno as esta bula, que fue refrendada por San Pío V (motu proprio «Inter multiplices curas«) y puesta en el código de 1917. Pero la bula sólo da fuerza doctrinal eclesiástica a lo que en realidad en exigencia del «Derecho divino» acerca de la inhabilitación de un no-católico caído en la herejía.
  • Respecto de la afirmación que el Concilio Vaticano afirma la perpetuidad de los sucesores de Pedro, somos los primeros en aceptarla, sólo que esto no se refiere a que «in actu» habrá siempre papas sin dar lugar a vacancias, porque entonces no se hubieran producido las 260 vacancias producidas a la muerte de todos los papas. Algunas llegaron a durar considerablemente, hasta más de tres años. Por no hablar de la vacancia de facto producida en el cisma de Avignon, durante casi 40 años, cuando los dos o tres papas eran dudosos (Papa dubius papa nullus). También hay que tener en cuenta, si alguno objetare la duración de la última vacancia (más de 50 años) que el más o el menos no muda la especie.
  • En realidad la «perpetuidad» de los sucesores de Pedro no se refiere a los papas como personas físicas sino a la «institución del papado». La Iglesia está siempre capacitada para proveerse de papas, sea por medios ordinarios, sea por medios extraordinarios como en el Concilio de Constanza. Incluso entran en juego los medios milagrosos que Dios en cualquier momento puede suscitar.
  • Mi opinión particular  atestiguada por eminentes escrituristas como Fillion (véase en la barra lateral, In Mattheum derecha «Biblia comentada» es que fue a Pedro, a la Roca de la que venía hablando la perícopa directamente y no a la Iglesia, a quién se prometió que los «Puertas del Hades= Poderes de la muerte» no prevalecerían sobre él, aunque indirectamente  como dice Orígenes también se dice de la Iglesia que está fundada en él. Si esto es así, la muerte que es lo contrario de la perpetuidad no alcanzaría a la Roca de la Iglesia. Y ésta no es más ni menos que el papado del que los sucesores de Pedro realizarían la promesa. Pero es a Pedro, que ahora está en el cielo sobre quien recae la promesa. Él tiene «in actu» el carisma de ser la Roca fundante de la Iglesia. Existiendo él, nada impide que sea él el que acabe milagrosamente con cualquier vacancia. Esto es, ni más ni menos lo que dos místicas incorruptas- Beata isabel Canori Mora y Ana María Taigi  y ambas beatificadas han profetizado- junto con otras profecías ya cumplidas- sobre nuestros tiempos, después de una gran tribulación sufrida por la Iglesia.
Pulsa imagen para obtener las "Opera omnia". Interesan los tomos  I (Libro II, capítulo  29 y 30) y tomo II (libro IV, cap. 2 y 3  y cap. 6 de este libro sobre la infalibilidad  del  papa y de su magisterio)

Pulsa imagen para obtener las «Opera omnia». Interesan los tomos  I (Libro II, capítulo  29 y 30) y tomo II (libro IV, cap. 2 y 3  y cap. 6 de este libro sobre la infalibilidad  del  papa y de su magisterio)

Viniendo a la primera afirmación del autor del comentario en el blog «Catolicidad»:

Hay que considerar que Belarmino enuncia y analiza las diferentes hipótesis y opiniones teológicas, por eso creen encontrar contradicciones en sus escritos. Muchos no entienden esto y lo citan mal para apoyarse erróneamente en él

tengo que decir que en dos líneas contiene varios errores :

  • Belarmino no cita en hipótesis aunque sí en condicional algo que en la práctica sucedió muchas veces: Papas que sin ser herejes tomaron decisiones que algunos se vieron obligados a resistir. Pero en esa cita del capítulo 29 no se refiere de ninguna manera a Papas herejes, a los que como se sabe el Santo doctor considera depuestos. (véase la respuesta a esta objeción en el apartado 8º del documento arriba enlazado, «Diez Objeciones». Allí se dice:

En el capítulo 29, San Roberto refuta extensamente nueve argumentos que favorecían la posición de que el Papa está sujeto al poder secular (emperador, rey, etc.) y a un concilio ecuménico (la herejía del conciliarismo). Durante la Edad Media, la herejía del conciliarismo (un Papa sometido a un concilio ecuménico) se convirtió en un problema importante. En contradicción a esta herejía, San Roberto Belarmino afirma que, si bien un católico puede resistir a un Papa malo, no lo puede destituir, incluso si el Papa da mal ejemplo o perturba el estado (sociedad civil) o mata almas por su acción (escandalo moral). San Roberto habla aquí de un Papa malo que no es hereje manifiesto (ya que los pecados morales, por graves que sean, a excepción de los pecados contra la fe, no hacen que se deje de ser miembro de la Iglesia), ¡debido a esto, en el siguiente capítulo, él trata precisamente sobre la herejía manifiesta! Es muy sencillo. ¡Él dice en el capítulo siguiente que el hereje manifiesto no será considerado Papa!

Teniendo esto en cuenta, la objeción levantada contra el sedevacantismo en base a Berlarmino queda refutada. Él no está hablando de un hereje manifiesto en el capítulo 29, sino de un verdadero Papa que actúa indebidamente, puesto que él explica, en el capítulo 30, que un Papa manifiestamente herético es depuesto, juzgado y castigado.

En el blog, está la opinión 5ª en que en la que estudia si «An papa hereticus  deponi posse» (si un papa puede ser depuesto) A continuación esta opinión 5ª que el considera la cierta:

” Un Papa manifiestamente herético él mismo cesa ( per se ) de ser papa y cabeza , al igual que un cristiano deja de ser miembro de la Iglesia. En consecuencia, puede ser juzgado y castigado por la Iglesia . Esta es la sentencia de todos los Padres antiguos , que enseñaban que los herejes manifiestos pierden inmediatamente toda jurisdicción. “[San Roberto Belarmino, De Romano Pontífice , II, 30.]

Ahora bien esta opinión es en la hipótesis de que un papa pueda ser hereje «in quantum personan particularem» porque él piensa que en cuanto a la  enseñanza del papa «in quantum pontíficem» que esto no puede darse, debido a la infalibilidad de que goza su enseñanza. Esto lo dice claramente en el capítulo 2º del libro IV «De potestate spirituali..». Precisamente una de las aportaciones de este blog es la traducción íntegra de este capítulo (Véaselo en el post La infalibilidad del Romano Pontífice en San Roberto Belarmino.

Respecto de lo que dice el autor del comentario:

Pero él es de la opinión de Pighio que no favorece las demás opiniones ni al sedevacantismo actual.

Yo creo que este señor ha oído campanas y no sabe dónde. Porque

  • Belarmino no es de la opinión de Pighio. O mejor dicho es de su opinión pero sustancialmente matizada. Él mismo lo dice expresamente al comienzo del cap. 30 examinando las cinco opiniones sobre si un papa puede ser hereje y por lo tanto depuesto, dice lo siguiente  respecto de la opinión de Pighio, el cual juzgaba  con certeza que un papa ni como hombre particular,  no puede ser hereje y por lo tanto depuesto:

“Hay cinco opiniones sobre esta cuestión. La primera es la de Albert Pighius (Hierarchiae ecclesiasticae assertio, libro IV, ch. 8), para quién el papa no puede ser hereje y por lo tanto no puede ser depuesto en ningún caso. Esta opinión es probable y fácil de defender, como lo veremos más adelante en tiempo oportuno. No obstante aceptando que esto no es cierto y que la opinión común es la opuesta, es útil examinar la solución a dar a esta cuestión, EN LA HIPÓTESIS  de que el papa pueda ser hereje” (De romano pontífice, libro II, ch.30).»

» su opinión-de Pighio- es probable y fácil de  defender. » Sin embargo el juzgaba que su opinión, la 5ª, de que un papa puede ser hereje y por lo tanto debe ser depuesto es la «vera opinio«. Como se transcribió inmediatamente arriba. Pero hay que notar que tanto Pighio como Belarmino se refieren a un papa  como «hombre particular». Sólo que Pighio  sostiene esta opinión como cierta, al paso que Belarmino la cree meramente probable. Ésta es la coincidencia y la diferencia entre Pighio y Belarmino. Hay un post que habla sobre ello en el que consta la traducción del cap. 6 del libro IV donde dice al revés que Pighio que «Es probable y  piadoso creer … que un papa en cuanto «hombre particular» no puede ser hereje . Pighio cree esta opinión ser cierta. (Véase en el `post Belarmino con Pighio). Notemos que San Roberto acepta el supuesto del Papa hereje meramente como una hipótesis (que él no cree ni siquiera probable).

Respecto de lo que dice el autor del comentario de que Pighio -con Belarmino- no favorecen el «sedevacantismo actual» a mí me parece que es justamente lo contrario, porque ambos teólogos sostienen que los papas no pueden caer en la herejía (Pighio la sostiene en tanto que Papa como también en tanto que «hombre particular; al paso que Belarmino lo restringe, como cosa  cierta al primer caso. Ahora bien  el Sedevacantismo se apoya precisamente en el hecho de que los papas no pueden ser herejes. Si se diera que han sido herejes, bien antes de su elección o bien después se demostraría la tesis sedevacantista que afirma que los papas conciliares no son verdaderos papas porque han sido herejes. Creo que es precisamente lo contrario de lo que dice el autor del comentario, que nosotros expresamos así:

Pighio apoya las tesis sedevacantistas. Y por supuesto también lo hace San Roberto Belarmino de esta forma:

  • Si un papa hubiera cometido herejía en su magisterio- lo cual es imposible como se dice en el cap. II. Libro IV, enlazado- sería clara señal de que nunca ha sido papa. En este punto está acorde con la bula Ex apostolatus officio 
  • Si hubiera caído como persona particular, lo cual cree  meramente improbable al revés que Pighio que lo cree cierto, ese papa ya estaría depuesto, aunque hubiera sido papa hasta el momento en que hubiere cometido el pecado de  herejía.

Por consiguiente el papa hereje es depuesto o bien como «papa» ilegítimo desde el momento de su elección, o bien como «papa»   que habría perdido su condición de tal por haberla perdido en el momento que cometiera, como persona particular,  el pecado de herejía

Pighio y San Roberto Belarmin, como San Alfonso, son los patronos de los Sedevacantistas. (al revés de lo que dice nuestro objetor)

A título de curiosidad y para completar lo dicho en este blog traigo unos textos muy pertinentes de San Alfonso que coincide totalmente con la tesis de San Roberto:

Si el Papa, como persona privada, cayese en la herejía”, pues el Papa, en cuanto Papa, es decir, dando sus enseñanzas EX CATHEDRA a la Iglesia universal, no puede enseñar ningún error contra la fe, dado que la promesa de Jesucristo no puede dejar de realizarse, a saber, que las puertas del infierno no prevalecerían jamás contra la Iglesia.

Si el Papa, como persona privada, cayese en la herejía”, pues el Papa, en cuanto Papa, es decir, dando sus enseñanzas EX CATHEDRA a la Iglesia universal, no puede enseñar ningún error contra la fe, dado que la promesa de Jesucristo no puede dejar de realizarse, a saber, que las puertas del infierno no prevalecerían jamás contra la Iglesia.

“Si el Papa, como persona privada, cayese en la herejía”, pues el Papa, en cuanto Papa, es decir, dando sus enseñanzas EX CATHEDRA  a la Iglesia universal, no puede enseñar ningún error contra la fe, dado que la promesa de Jesucristo no puede dejar de realizarse, a saber, que las puertas del infierno no prevalecerían jamás contra la Iglesia. 

(cap. IX, pp. 262-263) de OEUVRES COMPLÉTES DE SAN ALPHONSE DE LIGUORI, Docteur de l’Église. Oeuvres dogmatiques, t. IX: Traités sur le Pape et le Concile: “Défense du pouvoir supréme du Souverain Pontifice contre Justin Fébronlus” 1881; réimpressiom 1975, Gent, Belgium).Sigue el Santo doctor   a “apud Bellarmino: de Romano Pontífice, liber 4, cap. 3)». [Véase entero traducido en el enlace de arriba]

Nuestros adversarios objetan que muchos Soberanos Pontífices han errado en sus juicios en materia de fe. Pero nosotros podríamos sustraernos sin pena de esta objeción, respondiendo de una manera general con Melchor Cano y Belarmino, que esos Papas que han sido representados como habiendo errado, no han hablado como doctores universales de la Iglesia, sino como personas privadas, así como estos dos autores lo verifican manifiestamente por la historia”

(Oeuvres  Complètes de S. Alphonse de Liguori, Traduites par le P. Jules Jacques, Extrait du Tome IX, Traités sur le Pape et sur le Concile, ed. Desbonnet, Gent-Belgium 1975 p. 322-323).

Nota importante. En la primera cita de San Alfonso se ve con claridad el alcance que se le daba en su época a la expresión «Ex Cathedra», lo que San Roberto decía «in quantum pontíficem».  Ella se opone al papa  como persona privada. En la cita siguiente el Santo habló del papa como doctor privado, que es lo opuesto a «Ex Cathedra». Sin duda el Concilio Vaticano la usó en el mismo sentido pero desgraciadamente se ha interpretado tendenciosamente con el valor del papa hablando SOLEMNEMENTE (por ejemplo en la proclamación de los dogmas cada 100 años). En esto tiene gran parte de culpa la FSSPX, que se abona a esta idea y así lo dice n eel Catecismo de San Pñio X, traducido por ella pero falsificado.

Sigue San Alfonso María de Ligorio en el libro La verdad de la Fe escribiendo, en referencia a lo dicho por el propio Belarmino:

¿Que algunos papas hayan caído en la herejía, algunos han tratado de probarlo, pero no lo han probado,ni nunca lo probarán; nosotros vamos a probar claramente lo contrario en el capítulo X. Pero además, si Dios permitiese [Nota.:mera hipótesis] que un Papa fuese hereje notorio y contumaz, éste dejaría de ser Papa, y la sede quedaría vacante. Mas si fuera hereje oculto, y no propusiese a la Iglesia ningún dogma falso, entonces no causaría ningún daño a la Iglesia, pero nosotros tenemos que presumir con justicia, como dice el cardenal Belarmino, que Dios no permitirá jamás que ningún Pontífice romano, ni siquiera como doctor [hombre] privado, llegue a ser hereje notorio ni siquiera oculto “ .“ .

Resumo:

PERO NOSOTROS TENEMOS QUE PRESUMIR CON JUSTICIA, COMO DICE EL CARDENAL BELARMINO, QUE DIOS NO PERMITIRÁ JAMÁS QUE NINGÚN PONTÍFICE ROMANO NI SIQUIERA COMO DOCTOR PRIVADO LLEGUE A SER HEREJE NOTORIO NI SIQUIERA OCULTO .

Como se ve San Alfonso sigue a Belarmino y presume con justicia la opinión del cardenal de que un pontífice romano nunca llegará a ser hereje público (y aún más pues lo extiende al caso de que lo sea ocultamente) en tanto doctor privado. Pues a fortiori debe decirse en su magisterio ordinario.

Con todo lo anterior queda demostrado que Pighio, San Roberto y San Alfonso son de la misma opinión la cual fue enunciada así por Pighio:

 Un papa está en la imposibilidad de desviar de la fe, aun como simple particular

Y así por San Roberto:

Él demuestra que la tesis de Pighius es la única verdadera: 1) por la suave disposición de la providencia de Dios; 2) por los hechos (libro IV, cap. 6; ver el texto citado más arriba).

Pues a esto se suma en realidad San Alfonso que  «nosotros tenemos que presumir CON JUSTICIA que Dios no permitirá jama un papa hereje en cuanto doctor privado.

A propósito de lo anterior existe un post que intenta aclarar los límites de la infalibilidad que no coinciden de ninguna manera con el paradigma teológico actual Los límites de la infalibilidad que puede resumirse en lo referido por el blog infovaticana en ese post: el papa es falible en prácticamente todos sus actos (salvo en los que están revestidos de la infalibilidad, que son muy pocos y de un carácter muy particular). Como se ve es prácticamente el oppositum per diametrum de los dicho por los doctores y por la Tradición y aun por el magisterio solemne del concilio Vaticano.

Añado, para ilustración del lector, un resumen  sobre la posición de Pighio y las razones de ella:

¿QUIÉN ES PIGHIUS?
¿Quién es Pighius? El holandés Albert Pighius (1490 – 1542) era un teólogo muy apreciado por los papas de su época. Compuso unTratado de la jerarquía eclesiástica (hierarchiae ecclesiasticae assertio,Colonia 1538). En este tratado sobre todo en el libro IV, ch. 8) Pighius demuestra que un papa está en la imposibilidad de desviar de la fe, aun como simple particular ser hereje o creer con pertinacia cualquier error en la fe en tanto que simple particular(particularem personam).

[ Nota: Para probar sus dichos, él presentaba siete argumentos teológicos, más una demostración histórica:

a. El papa es la regla de la fe de todos los fieles católicos: si errara, un ciego guiaría a otro ciego (lo que sería contrario a la providencia divina)

b. Que Pedro no pueda errar es una creencia de la Iglesia universal (todos los católicos de todos los tiempos y de todos los lugares lo han creído: luego, esto es verdad)

c. La promesa de Cristo en Mateo XVI, 18 [Nota:  Yo te digo que tú eres piedra y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las puertas del infierno(las herejías) no prevalecerán contra ella (la piedra y la Iglesia fundada sobre ella)

d. La promesa de Cristo en Lucas XXII, 32 [Nota: Yo he rogado por tí para que tu fe ni falle, y tú una vez convertido confirma a tus hermanos)

e. La necesidad de guardar la cohesión: es necesario un centro estable y sólido (Roma) para oponerse a las fuerzas centrípetas (tantos pueblos diversos, viviendo a veces en regiones herejes, tienen necesidad de un polo que los mantenga en la fe).

f. Es necesario evitar a los herejes (Tito III: 2. Tesalonicenses III) “Por lo tanto, no nos es permitido en ningún caso separarnos de la cabeza del cuerpo de la Iglesia: separarse es ser cismático”. Pedro es el fundamento unido indisolublemente a la Iglesia contra la cual las puertas del infierno (…los herejes) jamás prevalecerán: “lo que no se puede si el papa fuera hereje”

g. El hereje o el cismático no tiene el poder de atar o desatar (San Atanasio, Agustín, Cipriano; Hilario). Por lo tanto, la plenitud del poder es necesaria a la cabeza de la Iglesia visible.

Luego, Dios no permitirá que el papa caiga en herejía. El autor emprende enseguida una refutación de los pretendidos casos históricos de papas que se habrían desviado de la fe.]

Me he extendido porque creo que es un tema sobremanera importante. La opinión de los dos Santos doctores y la de Pighio todavía con más fuerza, son la base y fundamento de la tesis sedevacantista (que no es una mera opinión sinos teológicamente cierta y yp dormía que obligatoria para todo católico.

4 respuestas »

  1. Estimados señores de Amor de la Verdad:

    El blog Catolicidad me respondió lo siguiente después de haberles puesto el enlace a este artículo:

    Estimado hermano:

    A usted le interesaba conocer nuestra postura y amablemente se la hemos dado. Teniendo usted una opinión ya tomada, el enviar la nuestra a otro sitio y hacerla pública ahí (en un blog afín a su opinión), para forzar un debate, nos parece indebido, pues clara y honestamente le señalamos que no somos afectos a polemizar en temas que no se llega a nada, cuando ya está tomada una posición inamovible. Y tan es así que una tesis u opinión teológica la convierten ustedes en «obligatoria para todo católico». Ni san Roberto Bellarmino ni los grandes teólogos que debatieron el tema sostenían como única y «obligatoria» su opinión teológica, lo que les permitía el sano debate y el análisis frío e intelectual del tema. Para ustedes, en cambio, su criterio personal lo quieren imponer como «obligatorio», como si fuese casi -o sin el casi- un dogma de fe. Bajo ese principio es inútil el diálogo. Así, por dar un ejemplo, la enseñanza del Vaticano Primero «Si alguno, pues, dijere que no es de institución de Cristo mismo, es decir, de derecho divino, que el bienaventurado Pedro tenga PERPETUOS sucesores en el primado sobre la Iglesia universal… sea anatema», ustedes -para no negarla- la transforman y le cambian de sentido, al decir: «En realidad la “perpetuidad” de los sucesores de Pedro no se refiere a los papas como personas físicas sino a la “institución del papado”», siendo POR EL CONTRARIO que el Vaticano I claramente se refiere a «PERPETUOS SUCESORES», no a un primado como mera institución abstracta y sin pontífices de carne y hueso. El primado de Pedro es de institución divina, pero también lo es -como dice el concilio- «que el bienaventurado Pedro tenga PERPETUOS SUCESORES» y éstos son de carne y hueso. Al negar esto, en realidad contradicen al Concilio Vaticano I, reinterprétandolo para beneficio de su tesis. Es lo que sucede cuando se parte de una OPINIÓN teológica preestablecida como necesariamente cierta, pues toda la doctrina se busca adecuar a ella. No fue éste el método escolástico. Por otra parte, querer comparar el interregno en la elección entre un papa y otro con la vacancia de más de medio siglo (más lo que se acumule, según ustedes, ¿otro medio siglo, o varios siglos más?) es desmedido. Ni es comparable al cisma de Avignon, pues en el mismo siempre hubo un papa legítimo. Entonces, creer en que Pedro tenga perpetuos sucesores sin que éstos existan por décadas, medios siglos o varios siglos, es tanto como creer que existe el guiso de pato sin pato. Un primado MERAMENTE ABSTRACTO Y TÉORICO sin pontífices por tanto tiempo, nos parece imposible. Y tan es así, que esto ha llevado a algunos -de pensamiento semejante al suyo- a crear verdaderos cismas con todo y su respectivo antipapa. Luego es peligroso querer imponer una hipótesis, una opinión teológica como tesis absolutamente cierta y «obligatoria para todo católico», como ustedes afirman. Pues parten de un principio y todo lo demás lo adecuan al mismo. Discutir bajo esa premisa ha demostrado lo inútil que resulta. Por ello, lo que era una amable respuesta a usted que nos cuestionaba, no la convertiremos en un debate como ya se lo habíamos comentado y advertido, pese a lo cual usted hizo pública nuestra respuesta particular a usted. Nuestros posts los leen miles, estas respuestas pocos, pues están dirigidas a consultas o comentarios más específicos y particulares. De ahí que no contestemos en un post nuevo de nuestro blog, pues no se trataba de eso, como usted quiere forzar.

    Sigue abajo…

    Viene de arriba..

    Respetamos la buena intención de otros que no opinen igual a nosotros, pero no deseamos invertir el tiempo en algo que de antemano, por partir de hipótesis que se consideran verdades absolutas, no llevará a nada. Y que -para muchos que así opinan- es algo MONOTEMÁTICO, olvidando muchas veces propagar muchos otros aspectos de la fe católica por no salir de lo de siempre. Dios nos juzgará por nuestra fidelidad a su fe y a sus mandamientos, no tanto por la acertividad en temas opinables. Por lo mismo, ésta será nuestra última respuesta a usted sobre este tema y aclaramos que por esto es que no permitimos aquí este tipo de opiniones, pues ni siquiera se presentan como tales, sino como si fueran casi «dogmas de fe», obligatorios para todo católico.

    Un afectuoso abrazo en Cristo.
    Atentamente

    CATOLICIDAD

    A lo cual contesté lo siguiente:

    Estimados señores de Catolicidad:

    Es una lástima que ustedes no se quieran prestar para un debate de primerísima importancia (pues debemos reconocer el muy amplio conocimiento y erudición de ustedes en todos los aspectos de la Religión Católica), para llegar a dilucidar la Verdad, que pienso en que estarán de acuerdo que es lo más importante de todo.
    Les aseguro que el blog Amor de la Verdad, así como yo mismo, estamos dispuestos a aceptar la posición de ustedes, si son capaces de demostrarla con argumentos sólidos y bien respaldados.
    Pienso que el peor punto de su postura, independientemente de cual sea la realidad, es su declaración: «le señalamos que no somos afectos a polemizar en temas que no se llega a nada, cuando ya está tomada una posición inamovible». Honestamente hablando, ¿no les parece que esa es una actitud un tanto soberbia? Debemos recordar que no somos infalibles y que aunque vivamos cien años, es nuestra obligación como católicos aceptar la Verdad que se nos presente, así sea un día antes de nuestro fallecimiento, aunque hayamos vivido una muy larga vida en el error.
    Recordemos que no hay caridad mas grande que la Verdad y en este aspecto actualmente estamos siendo probados por Dios y más nosotros que somos conscientes de todo lo que está sucediendo.

    Un afectuoso abrazo en Cristo Dios y pidámosle que nos ilumine a todos.

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  2. Que San Pedro deba tener perpetuos sucesores no significa «sean como sean». Los perpetuos sucesores de San Pedro SIEMPRE son PAPAS VALIDOS, pues un sucesor se San Pedro no puede ser hereje. Está prometida la infalibilidad y la indefectibilidad en la Fe en el que es Fundamento de la Fe de la Iglesia. Los antipapas desde Roncali hasta Bergoglio se han apartado de la Fe o nunca la tuvieron, por tanto es imposible con imposibilidad metafísica, que puedan ser Fundamento de la Fe de la Iglesia ni tengamos la seguridad de ser confirmados en la verdadera Fe. Entonces o son Papas o no lo son. ¿Cómo podemos saber con certeza que no lo son? Pues porque predican e inventan nuevas doctrinas, entonces la Iglesia los declara desprovistos del poder del Sumo Pontificado, sin necesidad de sentencia, porque el hereje pierde «ipso facto» el cargo y la jurisdicción. Pero como conocían la disposición de las Leyes de la Iglesia, gestaron una nueva iglesia a su medida que eclipsara a la verdadera, y así constituidos en una falsa iglesia apostática pero conservando la apariencia fueron ocupando todos los cargos hasta tener toda una «jerarquía» según sus principios heréticos y engañar a los católicos haciéndoles creer que por ellos pasa la sucesión apostólica. Así con el paso del tiempo -más de medio siglo- diluyeron el catolicismo constituyendo una nueva religión sin Sacrificio ni Sacramentos, cuyo fin es la adoración del hombre en la persona del Anticristo.
    La nueva iglesia apostática NO TIENE NADA DE SOBRENATURAL, sin verdadera Jerarquía, sin verdaderos Sacramentos, sin Gracia y sin Dios.
    El «triunfo» de estos herejes ha sido que los católicos -cultos e incultos- se tragaran la iniquidad como el agua, y creyeran que adoran al verdadero «dios», que no es la Santísima Trinidad, que es Quien en la Persona de Jesucristo, Verbo Encarnado, fundo la Única Iglesia que conduce a la salvación y tiene por Cabeza Visible a uno que no puede ser juzgado por nadie -salvo Dios- y a través del cual Jesucristo sigue hablando, gobernando y santificando, y es quien teniendo el Sumo Poder en la Iglesia no puede innovar nada, sino trasmitir, y si lo hiciera, no es Papa sino hereje, pero un Papa no puede ser hereje, por tanto ninguno de estos herejes -desde Roncali hasta Bergoglio- han podido ser Papas de la Iglesia Católica, Esposa del Cordero, sino de la Ramera gestada y dada a luz por masones enemigos de Cristo y de la Iglesia, la que está con Sede vacante por el momento.

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  3. Bueno: si se tragan a Bergoglio, entonces le queda tragarse a la papisa Juana… —¡por la PERPETUIDAD!

    De hecho, NADIE es capaz lógicamente y dogmáticamente de refutar la posición de los que afirman que la Santa Sede está sin Santo Sedende desde Roncalli a Bergoglio. Si yo tendría un millón de euro, lo pondría como premio para el que sería capaz de tal refutación, así como ocurre en el mundo de las ciencias, especialmente en el de las matemáticas, para incentivar el ingenio… aunque el premio ya está puesto: ¡la salvación!

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  4. Supongo que para entendernos o distinguir posiciones será necesario usar el término, pero… que uno sea «sedevacantista» es falso. Uno es católico. Que entiende y ve que la Sede está vacante, usurpada, oculta… Yo creo que aportaría claridad distanciarse del vocablo y nombrar las cosas como son. Somos de Cristo, católicos. «Tesis sedevacantista» «el sedevacantismo»… mejor sería no etiquetarnos con nuevos nombres. Los que se alejaron son ellos, los modernistas, conciliares, no sé, como sea. Con el tema de la herejía arriana está claro: los católicos y los arrianos. Que sea los mismo en estos tiempos de herejía: los católicos y los modernistas. Punto.

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