ALL POSTS

ANIVERSARIO DE LA DECLARACIÓN DE LA INFALIBILIDAD DEL PAPA (3)


[Es continuacion de los posts anteriores de mismo título]

De lo dicho anteriormente se deduce que la infalibilidad de la Iglesia y de los papas ha sufrido en nuestros día una notable erosión.

La situación es la siguiente :

La inerrancia de la Escritura que es el trasunto de la infalibilidad doctrinal de la Iglesia,  en cuanto a los textos revelados, apenas es tomada  en consideración. Los métdos «históricos» o sea la llamada «crítica histórica» de la Escritura interpreta todo el contenido  salvífivo revelado cribándolo con la interpretación histórica. La llamada «historia de las formas» (Formengeshicte) ha hecho una labor de depuración tal que no queda en pie una verdad revelada en el sentido que la Iglesia, por medio de las Santos Padres, doctores, y escritores eclesiásticos, es decir la Tradición, siempre les dio.

Ejemplo de ello, la interpretación de la Resurrección de Cristo que podemos leer en los libros y ensayos (hoy día cualquiera puede hacerse con ellos) de Kaspet, Müller, y Ratzinger. Todas estas interpretaciones tienen algo en común: Rechazan la interpretación católica de la Resurrección. El relato de San Lucas, en Lc. 24, 36-44, que contradice a la letra los desvaríos de estos tres autores, es resuelto por Ratzinger de una manera bizarra, diciendo que «Lucas exagera y existe contradicción en su narración de la Resurrección». En otro lugar de su libro «Jesús de Nazareth» para llegar a la conclusión de que Jesús no celebró la Pascua el jueves (viernes judío. El nuevo día comenzaba a las 6 de la tarde) día de Pascua sino el viernes (sábado judío) primer día de los ázimos, despacha el significado del texto de los sinópticos diciendo que «Los sinópticos son problemáticos » o sea, contienen errores.

Es claro que hoy los textos bíblicos (hasta ahora , infalibles) no sirven para defender una posición teológica porque sirven para defenderlas todas.

2) Respecto de la doctrina de la Iglesia católica proclamada en concilios y documentos papales, la situación sería esta:

Se contradice a los concilios a la letra sin ninguna consecuencia. Los textos, por ejemplo,  sobre los sacramentos, sobre la Iglesia, verdaderos mártires (ecumenismo de sangre) etc.. Son contradichos sin más.

La infalibilidad pontificia está reducida al «magisterio Solemne».  Lo que no ha sido declarado con solemnidad «no es infalible» y por lo tanto puede contener errores. Ante los constatables  errores de Fancisco en sus numerosas intervenciones  y en su magisterio oficial como su encíclica «Evangelii Gaudium» y «Amoris Laetitiae»,  en un post sobre las ideas acerca de los refugiados de Francisco, el portal «Infovaticana» dice lo siguiente :

«que el papa es infalible cuando define doctrinas de fe y moral en el contexto concreto de una “solemne declaración pontificia” (el célebre “ex cathedra”). Fuera de eso, y en materia de juicio, el papa es un hombre como los demás y por tanto sus opiniones, aun cimentadas en la autoridad personal, son discutibles. No sólo son discutibles, sino que es bueno discutirlas en un ánimo de búsqueda desinteresada de la verdad.»

Cierro con el párrafo anterior los 3 posts sobre la infalibilidad pontificia, al par que. hago la observación de que  el párrafo demuestra la profunda brecha existente entre los católicos conciliares y los que se someten a la Tradición. Es más la brecha, en realidad, es entre la Nueva Iglesia y la Iglesia durante 2000 años hasta el Concilio. Las  afirmaciones que vemos en el párrafo citado, nunca se habían oído  en la bimilenaria historia de la Iglesia. Poco diálogo puede haber con quienes suscriben el párrafo anterior.

1 respuesta »

  1. Mons. Joseph Clifford Fenton
    American Ecclesiastical Review , vol. CXXI, agosto de 1949, págs. 136-150
    https://archive.org/details/sim_american-ecclesiastical-review_1949-09_121_3/page/210/mode/2up
    «Es evidente que en las encíclicas que se dirigen a todos los ordinarios de la Iglesia católica en todo el mundo, el Santo Padre está ejerciendo su función de pastor y maestro de todos los cristianos. Ejerce esa misma función también cuando emite un pronunciamiento directamente a algún individuo o a alguna parte de la Iglesia, sin embargo, en última instancia, lo dirige y lo pretende como normativo para toda la Iglesia militante. Todas las encíclicas doctrinales califican bajo este punto, así como por el hecho de que contienen las enseñanzas del Santo Padre en materia de fe o moral.

    No hay razón alguna para suponer que el estilo de las encíclicas sea en modo alguno incompatible con la posibilidad de una auténtica definición papal, en la que el Soberano Pontífice, pro suprema sua Apostolica auctoritate , define una enseñanza sobre la fe o la moral como algo que debe sostener la Iglesia universal. Una definición es una decisión doctrinal definitiva e irrevocable. La ecclesia docens pronuncia esta decisión y tiene la intención de que nadie en el futuro la contradiga. Una doctrina definida es una enseñanza que no puede ser cuestionada legítimamente en ningún momento después de que se da la definición.

    Cuando el Santo Padre emite una definición, obviamente deja en claro que está haciendo una declaración de doctrina irrevocable. La manifestación viene en forma solemne donde, como en el caso de la definición de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora en el Ineffabilis Deus , o en la decisión sobre las órdenes anglicanas en el Apostolicae curae, se emplea un conjunto de términos consagrados. Pero, obviamente, puede haber una definición genuina incluso fuera de esta forma solemne de pronunciamiento. Donde una cuestión de momento grave ha sido disputada entre los católicos, y donde el Santo Padre interviene para resolver esta cuestión de una vez por todas, hay claramente una definición, una decisión que todos los católicos están obligados a aceptar siempre como cierta, aunque no se emplee terminología solemne.

    […]
    Si propone alguna enseñanza como meramente segura o meramente probable, entonces es obvio que no tiene la intención de utilizar la plenitud de su poder apostólico. Si, por el contrario, les dice a sus hijos que una doctrina definida debe ser sostenida irrevocablemente por todos, o, por el contrario, si formal y definitivamente estigmatiza una enseñanza con doctrina, a diferencia de una mera censura disciplinaria, es claro que está ejerciendo la plenitud de su autoridad doctrinal apostólica cuando habla por toda la Iglesia militante. Definitivamente está pidiendo el asentimiento interno de todos los cristianos para una enseñanza que impone bajo su propia responsabilidad. Esta es manifiestamente la expresión suprema del poder doctrinal apostólico.

    _________________

    En su artículo “Humani Generis y el Magisterio Ordinario del Santo Padre” ( American Ecclesiastical Review , 1951), Mons. Joseph C. Fenton explica cómo deben entender los fieles ese párrafo de HUMANI GENERIS PIO XII
    1950

    Pío XII dice:
    «Neque putandum est, ea quae in Encyclicis Litteris proponuntur, assensum per se non postulare, cum in iis Pontifices supremam sui Magisterii potestatem non exerceant. Magisterio enim ordinario haec docentur, de quo illud etiam valet: « Qui vos audit, me audit » (Luc. 10, 16); ac plerumque quae in Encyclicis Litteris proponuntur et inculcantur, iam aliunde ad doctrinam catholicam pertinent. Quodsi Summi Pontifices in actis suis de re hactenus controversa data opera sententiam ferunt, omnibus patet rem illam, secundum mentem ac voluntatem eorumdem Pontificum, quaestionem liberae inter theologos disceptationis iam haberi non posse.»

    «Ni puede afirmarse que las enseñanzas de las encíclicas no exijan de por sí nuestro asentimiento, pretextando que los Romanos Pontífices no ejercen en ellas la suprema majestad de su Magisterio.
    Pues son enseñanzas del Magisterio ordinario, para las cuales valen también aquellas palabras: El que a vosotros oye, a mí me oye[3]; y la mayor parte de las veces, lo que se propone e inculca en las Encíclicas pertenece ya —por otras razones— al patrimonio de la doctrina católica. Y si los sumos pontífices, en sus constituciones, de propósito pronuncian una sentencia en materia hasta aquí disputada, es evidente que, según la intención y voluntad de los mismos pontífices, esa cuestión ya no se puede tener como de libre discusión entre los teólogos.»

    Humani Generis and the Holy Father’s Ordinary Magisterium
    https://archive.org/details/sim_american-ecclesiastical-review_1951-07_125_1/page/52/mode/2up?q=
    Traducción automática del articulo:
    “Cada oración de este párrafo [de Humani generis arriba] contiene una verdad teológica importante. La primera expresa un hecho a veces oscurecido de la actividad docente del Santo Padre. La segunda oración saca a relucir una verdad que hasta ahora no ha sido establecida con mucha frecuencia en esa sección de la escritura teológica que trata sobre el poder de enseñanza del Santo Padre. Constituye una notable contribución a la literatura teológica. La tercera se erige como una inferencia necesaria de la primera y la segunda oración. Tiene implicaciones definidas e intensamente prácticas para los teólogos actuales.

    “La primera declaración de este párrafo condena cualquier minimización de la autoridad de las encíclicas papales que podría estar basada en el subterfugio de que el Santo Padre no usa la plenitud de su poder doctrinal en tales documentos. La enseñanza de las encíclicas postula un assensum per se , una aceptación por parte de los católicos precisamente porque es la enseñanza de la suprema autoridad doctrinal dentro de la Iglesia universal de Jesucristo en la tierra. Exige tal aceptación incluso cuando el Santo Padre no usa supremam sui Magisterii potestatem . En otras palabras, los católicos están obligados a ofrecer, no solo un reconocimiento cortés, sino una aceptación interior genuina y sincera, a las enseñanzas que el Santo Padre expone con una nota o calificación “MENOS que de fide” o incluso “doctrina certa”…

    “Los católicos están obligados en conciencia a aceptar estas condenas y a rechazar interior y sinceramente las proposiciones proscritas. En última instancia, este proceso implica el mandato de adoptar una opinión, ya que la Iglesia, al designar una proposición como algo meramente temerario o malsonante (para mencionar sólo dos de estas censuras doctrinales inferiores a las de la herejía y el error), no se ha dado una definición o un juicio completamente definitivo sobre el asunto en cuestión. Esta decisión irrevocable se encuentra sólo en las definiciones propiamente dichas , LA DESIGNACIÓN DE ALGUNA PROPOSICIÓN COMO DE FIDE O COMO CIERTA.

    “Es imposible ver el significado completo de esta enseñanza sin tener una comprensión precisa de lo que constituye la suprema magisterii potestas del Romano Pontífice… Es perfectamente cierto que este mismo magisterium “ordinarium et universale” también puede ser el vehículo o el órgano de una definición dentro del campo del objeto secundario de la enseñanza infalible de la Iglesia. Las encíclicas del Santo Padre pueden ser y son declaraciones de este magisterio. Por lo tanto, pueden ser documentos en los que se define un dogma o una cierta verdad de la doctrina católica (que, sin embargo, no se presenta precisamente como revelada) se lleva al pueblo de Dios en la tierra… La Humani generis también advierte el hecho de que,cuando una persona escucha la enseñanza autorizada de la ecclesia docens , esa persona en realidad está escuchando la voz de Nuestro Señor mismo. Una vez más, toma este medio para recordarnos que la Iglesia no enseña en este mundo sino como instrumento y cuerpo de Jesucristo. El hombre que cuestiona la autoridad doctrinal de la Iglesia está encontrando fallas, en último análisis, con los medios por los cuales Nuestro Señor trae Su verdad divina a los hijos de los hombres.

    “Un ejemplo de este procedimiento se encuentra en el tratamiento de la cuestión sobre la fuente inmediata de la jurisdicción episcopal en la encíclica Mystici corporis del Santo Padre . Antes de la aparición de ese documento hubo muchos teólogos excelentes que habían afirmado que los obispos residenciales de la Iglesia Católica reciben su autoridad jurisdiccional inmediatamente de Nuestro Señor. Un mayor número de teólogos (y escritores de iure publico ecclesiastico ) sostuvieron, por el contrario, que estos hombres recibieron sus poderes de Nuestro Señor a través del Romano Pontífice, de tal manera que procedían inmediatamente del Santo Padre. En la Mystici corporis , el Papa habló del poder ordinario de jurisdicción de los obispos residenciales como algo ‘sibi inmediato ab eodem Pontifice Summa impertita . Esa frase se tomó correctamente como una indicación de que la controversia había sido resuelta, de una vez por todas. Donde antes la enseñanza de que los obispos recibían su poder de jurisdicción inmediatamente del Romano Pontífice había sido calificada como ‘ communis ‘ , ahora se conoce como ‘ doctrina certa ‘ . ‘

    “ El hecho de que el Soberano Pontífice se había ‘desviado de su camino’; o ‘tomado la molestia’ en pronunciarse sobre una cuestión que hasta entonces había sido considerada controvertida, se tomó como una indicación de que deseaba poner fin a la discusión … El hecho de que una cuestión sea tratada así por el Romano Pontífice es, según la “Humani generis” , una indicación de que el Santo Padre tiene la intención de que este tema ya no sea considerado como una cuestión abierta al libre debate entre los teólogos… Si la decisión es irrevocable, pero sólo en el sentido de que el Santo Padre ha colocado esta enseñanza dentro de la categoría de doctrina certa (pero no doctrina de fide) entonces el teólogo es libre de argumentar sobre la posibilidad de una definición de fide o dogmática de este punto , PERO DEFINITIVAMENTE NO ES LIBRE PARA ENSEÑAR O SOSTENER QUE LA DOCTRINA ESTABLECIDA POR EL SANTO PADRE PUEDE SER RECHAZADA O MODIFICADA EN ABSOLUTO. Ninguna enseñanza se presenta como cierta a menos que haya sido definida como verdadera, a menos que no haya posibilidad, temor o peligro de que lo contrario resulte ser cierto”.

    Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s