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SOBRE LOS SUPUESTOS OBISPOS Y SACERDOTES “RESISTENTES” y “SEDEVACANTISTAS”


[Nuestro comentarista CEFAS hace una incursión en el Magisterio Pontificio y los Sagrados cánones para su aplicación a los obispos y sacerdotes de las líneas Lefebvriana y Thucista o la colusión de ambas. Aquí está su conclusión. Este texto aquí no aborda referencias a personas particulares sino que en su generalidad- por decisión mía propia y corrigiendo el original en este punto- va dirigido a las innumerables personas a quienes puede aplicarse. Será seguido por otra entrada en la que matiza o aclara con más textos el propósito inicial que conforta y alienta a los solitarios que dan culto a Dios en su casa en atención a los tiempos apocalípticos que vivimos, sin el consuelo de la Santa Misa y Sacramentos ]

Preguntamos ¿Es RR Sacerdote Católico?
El Magisterio y el Código de Derecho Canónico nos responde, NO, no es un Sacerdote Católico.

Su Santidad Pío 6 nos dice
«…unos ministros sin misión y pastores sin jurisdicción, y por consiguiente párrocos intrusos, no harían sino actos nulos, y que todas las funciones que ejercieran serian otras tantas profanaciones.” 

Marcel Lefebvre perdió todo oficio y jurisdicción al adherirse a la secta de Montini en 1965 como nos dice el Canon 188.n4, y la bula Cum ex apostolatus officio; «consagró» en 1976 a Richard Nelson Williamson siendo miembro de la secta de Montini, estando prohibido por la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana Canon 953, 2370, 2372 , 331,etc, así como los Documentos Pontificios tales como Super Soliditate, Alias, In postrem, Trans Oceanum,Omnem Sollicitudinem, Mystici Corporis Christi, Ad Sinarum Gentem, Apostolorum Principis Sepulcrum, Charitas, Etsi pastoralis, Apostolicae Sedis; Duplicem, Vacantis Apostolicae Sedis,etc, cayendo en infamia jurídica Canon 2295 que solo puede ser eliminada por la Santa Sede y siendo excomulgado él y todos sus consagrados como dice el decreto del Santo Oficio del 9 de Abril de 1951, así como la encíclica Ad Apostolorum Principis del año 1958 y siendo dicha consagración nula y sin efecto como dicen las Actas Apostólicas de 1946 n. 3, páginas 65-99 en la Constitución Vacantis Apostolicae Sedis d 1945 por usurpación de los poderes y jurisdicción del Papa; el nulo y sin efecto «consagrado» por el Montiniano Lefebvre, Richard Nelson Williamson «ordenó» , nula y sin efecto, a quienes no pueden hacer uso de la potestad de orden, presuponiendo que esta fuera válida, como así nos dice el canon 2372 (Etsi Pastoralis, Apostolicae Sedis) y estarían excomulgados como nos dicen las Actas Apostólicas de 1950 en las páginas 601-602 y esas consagraciones y ordenaciones como nos dice la Suprema Autoridad de Su Santidad Pío XII, son nulas, sin efecto, sacrílegas, ilícitas, pecaminosas; inválidos todos sus actos, para la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana.

Su Santidad Pío IX el 6 de enero de 1873 nos dice:
«El principal engaño utilizado para ocultar el nuevo cisma es el nombre de «católico». Los creadores y partidarios del cisma presuntuosamente reclaman este nombre a pesar de su condena por Nuestra autoridad y juicio. Siempre ha sido costumbre de herejes y cismáticos llamarse católicos y proclamar sus muchas excelencias para inducir al error a pueblos y príncipes»
Fin de la cita

El Código de Derecho Canónico, nos dice
Canon 188. Ob tacitam renuntiationem ab ipso iure admissam quaelibet officia vacant ipso facto et sine ulla declaratione, si clericus:
4.o A fide catholica publice defecerit;
En virtud de la renuncia tácita admitida por el mismo derecho, vacan ipso facto, y sin ninguna declaración, cualquier oficio, si el clérigo:
apostata públicamente de la fe Católica.

Marcel Lefebvre se unió a la secta de Montini, tomó como Papas a los anticristos, Montini, Luciani y Wojtyla, perdiendo ipso facto su oficio episcopal y jurisdicción.

Nos dice el ex-canonista Alonso Lobo; «Hay actos cuya realización voluntaria por la persona implica en el titular del oficio que los ejecuta el ánimo de renunciar, y que ofrcen oportunidad al mismo derecho para que acepte la renuncia; como consecuencia d ello y sin ulterior declaración, el oficio queda automáticamente vacante (canon 1825-1826).Esta renuncia tácita existe tan solo en los casos taxativamente señalados por la ley» y entre ellos se encuentra, que «el oficio queda vacante si el titular abandonase públicamente la fe por apostasía, herejía, cisma, afiliación o adhesión a sectas acatólicas,

La secta conciliar o de Montini de la cual Lefebvre era miembro, es una secta herética, cismática, apóstata y acatólica.

El Reverendo Leo Arnold Jaeger en su libro «The Administration of Vacant and Quasi-Vacant Dioceses in the United States» de 1932, en las páginas 82 y 98 nos dice.

«Este crimen [herejía o apostasía pública] no presupone un acto interno, ni siquiera externo sino oculto, si no una deserción pública de la fe a través de herejía o apostasía formal, con o sin afiliación a otra sociedad religiosa… El carácter público de este crimen debe entenderse a la luz del canon 2197 n. 1. Por lo tanto, si un obispo fuera culpable de esta violación y el hecho fuera divulgado a la mayor parte del pueblo o comunidad, el delito sería público y la sede ipso facto [por ese mismo hecho] quedaría vacante.[…]
Cuando un obispo renuncia tácitamente, como en el caso de apostasía, herejía, etc., la sede queda completamente vacante en el momento en que el crimen se hace público.

«… cuando un obispo dimite tácitamente, como en el caso de apostasía, herejía, etc., la sede queda completamente vacía en el momento en que el crimen se hace público. Según una estricta interpretación de la ley, la jurisdicción del obispo pasa en ese momento a la Junta [de Consultores Diocesanos], quien podrá comenzar válida y lícitamente a ejercer su poder, siempre que exista certeza de que el delito se ha hecho público.»»

Fin de la cita

No creo que sea necesario citar, todas las herejías y apostasías de los documentos del Conciliábulo, para saber sus consecuencias inmediatas, así como no creo que sea necesario volver a repetir el canon 188 n4, respecto a como Marcel Lefebvre perdió ipso facto su cargo eclesiástico y su jurisdicción.

Citamos la bula CUM EX APOSTOLATUS OFFICIO de PABLO IV
Bula Acerca del peligro de autoridades heréticas del 15 de febrero de 1559, bula vigente a día de hoy y citada en las FUENTES DEL codigo de derecho canónico de1917 del CARDENAL GASPARRI VOLumen.1 Página 163 Nº 94.

Nos dice este extracto de la bula de Pablo IV
Privación ipso facto de todo oficio eclesiástico por herejía o cisma

[…]con esta Nuestra Constitución, válida a perpetuidad, contra tan gran crimen -que no puede haber otro mayor ni más pernicioso en la Iglesia de Dios- en la plenitud de Nuestra Potestad Apostólica, sancionamos, establecemos, decretamos y definimos, que por las sentencias, censuras y castigos mencionados (que permanecen en su vigor y eficacia y que producen su efecto), todos y cada uno de los Obispos, Arzobispos, Patriarcas, Primados, o de cualquier otra dignidad eclesiástica superior; o bien Cardenales, Legados, etc que hasta ahora (tal como se aclara precedentemente) hubiesen sido sorprendidos, o hubiesen confesado, o fuesen convictos de haberse desviado (de la Fe católica), o de haber caído en herejía, o de haber incurrido en cisma, o de haberlos suscitado o cometido; o también los que en el futuro se apartaran de la Fe católica, o cayeran en herejía, o incurrieran en cisma, o los provocaren, o los cometieren, o los que hubiesen de ser sorprendidos o confesaran o admitieren haberse desviado de la Fe Católica, o haber caído en herejía, o haber incurrido en cisma, o haberlos provocado o cometido, dado que en esto resultan mucho más culpables que los demás, fuera de las sentencias, censuras y castigos, enumerados, (que permanecen en su vigor y eficacia y que producen sus efectos), todos y cada uno de los Obispos, Arzobispos, Patriarcas, Primados, o de cualquier otra dignidad eclesiástica superior; o bien Cardenales, Legados, etc, quedarán privados también por esa misma causa, sin necesidad de ninguna instrucción de derecho o de hecho, de sus jerarquías, y de sus iglesias catedrales, incluso metropolitanas, patriarcales y primadas; del título de Cardenal, y de la dignidad de cualquier clase de Legación, y además de toda voz activa y pasiva, de toda autoridad, de los monasterios, beneficios y funciones eclesiásticas, con cualquier Orden que fuere, que hayan obtenido por cualquier concesión y dispensación Apostólica, ya sea como titulares, o como encargados o administradores, y en las cuales, sea directamente o de alguna otra manera hubieran tenido algún derecho, o las hubieren adquirido de cualquier otro modo; quedarán así mismo privados de cualquier beneficio, renta o producido, reservados o asignados a ellos. Y del mismo modo serán privados completamente,[…]en forma perpetua, y de modo absoluto. Y por otro lado siendo del todo contrarios e incapacitados para tales funciones, serán tenidos además como relapsos y exonerados en todo y para todo, incluso si antes hubiesen abjurado públicamente en juicio tales herejías. Y no podrán ser restituidos, repuestos, reintegrados o rehabilitados, en ningún momento, a la prístina dignidad que tuvieron, a sus Iglesias Catedrales, metropolitanas, patriarcales, primadas; al cardenalato, o a cualquier otra dignidad, mayor o menor, o a su voz activa o pasiva, a su autoridad, monasterio, beneficio,[…], antes bien habrán de quedar al arbitrio de aquella potestad que tenga la debida intención de castigarlos, a menos que teniendo en cuenta en ellos aquellos signos de verdadero arrepentimiento y aquellos frutos de una congruente penitencia, por benignidad de la misma Sede Apostólica o por clemencia hubieren de ser relegados en algún monasterio, o en algún otro lugar dotado de un carácter disciplinario para hacer allí perpetua penitencia con el pan del dolor y el agua de la compunción. Y así serán tenidos por todos, de cualquier dignidad, grado, orden, o condición que sea, e incluso, «Arzobispo», patriarca, primado, cardenal, o de cualquier autoridad temporal, etc, o de cualquier otra jerarquía, y así serán tratados y estimados, y además evitados como relapsos y exonerados, de tal modo que habrán de estar excluidos de todo consuelo humanitario.
Fin de la cita

El Código de Derecho Canónico, nos dice
Canon 2294. par. 1. Qui infamia iuris laborat, non solum est irregularis ad normam Canon 984, n. 5, sed insuper est inhabilis ad obtinenda beneficia, pensiones, officia et dignitates ecclesiasticas, ad actus legitimos ecclesiasticos perficiendos, ad exercitium iuris aut muneris ecclesiastici, et tandem arceri debet a ministerio in sacris functionibus exercendo.

par. 2. Qui laborat infamia facti, repelli debet tum a recipiendis ordinibus ad normam Canon 987, n. 7, dignitatibus, beneficiis, officiis ecclesiasticis, tum ab exercendo sacro ministerio et ab actibus legitimis ecclesiasticis.

Canon 2295. Infamia iuris desinit sola dispensatione a Sede Apostolica concessa; infamia facti cum bona existimatio apud fideles probos et graves, omnibus perpensis adiunctis et praesertim diuturna rei emendatione, fuerit, prudenti Ordinarii iudicio, recuperata.

Canon 2294
p.1 Cualquiera que sea golpeado con una infamia del derecho es irregular, de acuerdo con el Canon 984 n5 ; además, es incompetente para obtener beneficios, pensiones, cargos y dignidades eclesiásticas, para ejercer legítimos actos eclesiásticos, un derecho eclesiástico o empleo, y finalmente debe ser excluido de todo ejercicio de funciones sagradas.

p.2 Quien es golpeado por una infamia de hecho no sólo debe ser excluido de la recepción de órdenes, de acuerdo con el Canon 987 n7 , y el de las dignidades, beneficios y oficios eclesiásticos, sino del ejercicio del santo ministerio y de los actos eclesiásticos legítimos.

Canon 2295
La infamia del derecho sólo cesa con una dispensa de la Sede Apostólica. La infamia de facto cesa cuando se recupera la estima de los fieles honestos y serios, siguiendo el prudente juicio del Ordinario, que tendrá en cuenta todas las circunstancias y especialmente la larga enmienda del culpable.

Citamos a Eric Francis Mackenzie en su libro El delito de herejía del año1932
La adhesión a la secta no católica puede ser posterior a la exteriorización del error herético como consecuencia, o puede ser él mismo el primer acto externo que manifieste el pecado interno de herejía. En cualquiera de los dos casos, el delincuente incurre primero en la excomunión básica infligida a la herejía simple . Además, como pena por su delito agravado, incurre en infamia jurídica ipso facto, haya o no una acción oficial posterior por parte de la Iglesia. Esto es bastante independiente de la infamia de hecho, y puede existir sin la pérdida de reputación en el juicio del público en general. Se trata de un estatus jurídico, que consiste en una serie de incapacidades, que pueden resumirse de la siguiente manera: 4S

1 . irregularidad, (canon984), que impide la promoción a las Órdenes; inhabilitación para los beneficios, para los actos eclesiásticos legítimos y para el cumplimiento de los oficios y cargos eclesiásticos, (canon 2294,§1):

2. repulsión de cualquier ministerio en funciones sagradas, (canon 2294, § 1); de actuar como padrino en el Bautismo, (canon 7(50, § 2); y en la Confirmación (canon 796, § 3); de recibir la Sagrada Eucaristía, (canon 855, § 1 );

3. incapacidad como testigo (canon 1757, § 2), como perito (canon 1795, § 2), o como árbitro, (canon 1931).

Además, el Código establece que esta infamia de derecho sólo puede ser eliminada por dispensa de la Santa Sede . (Canon 2295)
Infamia iuris desinit sola dispensatione a Sede Apostolica concessa; infamia facti cum bona existimatio apud fideles probos et graves, omnibus perpensis adiunctis et praesertim diuturna rei emendatione, fuerit, prudenti Ordinarii iudicio, recuperata.
La infamia de derecho sólo cesa por una dispensa de la Sede Apostólica. La infamia de hecho cesa cuando se ha recuperado la estima de los fieles honestos y serios, según el prudente juicio del Ordinario, que tendrá en cuenta todas las circunstancias y especialmente la larga enmienda del culpable.

La infamia de derecho de la que aquí se habla la sufren todos los bautizados que se convierten en miembros de sectas no católicas. Por lo tanto, esta legislación incluye a todos los laicos y a todos los clérigos que anteriormente eran miembros de la Iglesia. Además, se aplica a todos los que fueron válidamente bautizados pero fueron educados en creencias sectarias. En otras palabras, los protestantes, nestorianos, etc., deben ser considerados responsables de sus actos externos en violación de la ley de la Iglesia, a menos que se demuestre lo contrario. Por consiguiente, cuando se adhieren formalmente a su secta, o viven públicamente de acuerdo con sus principios y sus prácticas, se presume que han incurrido en esta infamia jurídica, junto con la excomunión general por herejía. Como se ha señalado anteriormente, esta presunción cederá ante los hechos; y si se da alguna importancia a la cuestión de su estatus en el foro externo, la prueba de la ignorancia inculpable o simplemente culpable de la pena demostrará que no se incurrió en la censura y la infamia jurídica.
[…]

Si un clérigo es culpable de este delito agravado, el Código establece otras dos disposiciones. La primera se refiere al texto citado anteriormente; 

Canon 188. Ob tacitam renuntiationem ab ipso iure admissam quaelibet officia vacant ipso facto et sine ulla declaratione, si clericus:
4.o A fide catholica publice defecerit;
“Todos los cargos quedarán vacantes ipso facto por renuncia tácita:
4) Si un clérigo se ha apartado públicamente de la fe católica «.

Este canon (188, § 4) pertenece a la sección que trata de las renuncias a los cargos eclesiásticos; y el significado de esta sección es que el acto de romper la conexión públicamente con la Iglesia es una renuncia tácita a cualquier cargo, beneficio o posición, que es aceptada por la Iglesia, sin que sea necesaria una notificación formal de aceptación por parte del Obispo o de cualquier otro funcionario. En otras palabras, un clérigo que se une a una secta no católica se despoja, por este mismo acto, de cualquier posición eclesiástica que haya tenido previamente, y ya no tiene ningún derecho o poder derivado de esa posición.

Fin de la cita.

Como vemos no solo Lefebvre, sino Williamson y los que hubiere ordenado “sacerdotes” han incurrido en infamia de derecho,como así ha quedado expuesto por el canonista Eric Francis Mackenzie en su libro «El delito de herejía»; al ser miembros de la secta de Montini, recordemos que él (R.R,) fue ordenado en la secta de Montini por Guerra Campos y vuelto a ordenar bajo condición por Willanson en la secta del Lefebvrismo sedevacantista.
Y el que incurre en infamia de derecho ha de ser apartado del ejercicio de las funciones del sagrado ministerio.
Esta infamia de derecho es perpetua y solo puede ser dispensada por el Papa que no hay desde el 9 de Octubre de 1958.

Su Santidad Bonifacio VIII en el Sexto de las Decretales, nos dice
Regula I: Beneficium ecclesiasticum non potest licite sine institutio ne canonica obtineri.
El beneficio eclesiástico no puede obtenerse lícitamente sin la concesión canónica.

El Código de Derecho Canónico, nos dice en su
Canon147. par. l. Officium ecclesiasticum nequit sine provisione canonica valide obtineri.
par. 2. Nomine canonicae provisionis venit concessio officii ecclesiastici a competenti auctoritate ecclesiastica ad normam sacroruam canonum facta.
(Charitas, Cum pro pastorali, Acerbissimum, Etsi multa, Quod nunquam, etc)
Los oficios eclesiasticos no pueden obtenerse válidamente sin provisión canónica
Con el nombre de provisión canónica se designa la colación de un oficio eclesiástico hecha por la competente autoridad eclesiástica según las normas de los sagrados cánones.

Queda zanjada y castigada la obtención de los oficios eclesiásticos por usurpación fraudulenta en el canon 2393, su logro por manejos simoniacos, canones 1446 y 1447, y se declara de FORMA ABSOLUTA, que nadie puede alcanzar los oficios eclesiasticos sin provisión canónica, como dice el canon 147.

Santo Tomás en la Suma Teológica nos dice.
La potestad espiritual es doble: la sacramental y la de jurisdicción. La potestad sacramental es la conferida por la consagración. Pues bien, todas las consagraciones de la Iglesia son permanentes en tanto dure la consagración, como es evidente en las cosas inanimadas; así, el altar consagrado no se consagra de nuevo si no se destruye.[…]
La potestad, en cambio, de jurisdicción es la conferida por simple intimación humana. Esta potestad no se adquiere de manera inamovible, y por eso no permanece ni en el cismático ni en el hereje. De aquí que no pueden ni absolver, ni excomulgar, ni conceder indulgencias o cosas por el estilo, y, si lo hacen, carecen de valor.
En consecuencia, cuando se dice que estos hombres no tienen potestad espiritual, se ha de entender del segundo tipo de potestad espiritual; y si se trata del primero, no se entiende en cuanto a la esencia de la misma, sino en cuanto a su legítimo uso.
Fin de la cita

Repetimos.
De aquí que no pueden ni absolver, ni excomulgar, ni conceder indulgencias o cosas por el estilo, y, si lo hacen, carecen de valor.
fin de la cita.

En las ACTAS APOSTÓLICAS de 1950 en las páginas 601-602 Nuestro Santísimo Señor Pío Papa.12 Se dignó tomar una decisión: en excomunión en otro modo reservado a la Sede Apostólica, incurren en el mismo hecho, en su punto 2 la persona que posee un oficio eclesiástico o un favor o dignidad sin institución canónica o disposición hecha de acuerdo con los sagrados Cánones, o permite que se le introduzca ilegalmente, o lo retiene;
«qui ecclesiasticum ofiicium vel beneficium vel dignitatem sine institutione vel provisione canonica, ad normam sacrorum Canonum facta, occupat vel in eadem sinit illegitime immitti, vel eadem retinet»

Como hemos visto Su Santidad Pío 6 nos dice que todos sus actos son nulos y profanaciones, y Su Santidad Pío XII nos dice que la «consagración» de Richard Nelson Williamson es nula y sin efecto, sacrílega y pecaminosa.
El canon 147 nos dice que su oficio eclesiástico es inválido, las Actas Apostólicas del 29 de junio de 1950 nos dice que está excomulgado.

La potestad de orden podría ser válida, pero sus actos son inválidos, nulos y sin efecto.

Para la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana todos sus actos, son nulos y sin efecto, por más que tuvieran la potestad de orden, que nos la tendrá que confirmar el Papa que no tenemos.
Su Santidad Pío 6 nos dice: «…unos ministros sin misión y pastores sin jurisdicción, y por consiguiente párrocos intrusos, no harían sino actos nulos, y que todas las funciones que ejercieran serian otras tantas profanaciones.”

«¿QUÉ SE PODRÍA ESPERAR DE ESTOS OBISPOS, QUE NO HUBIERAN ENTRADO POR LA VERDADERA PUERTA, o más bien que males no podría temer la religión de estos hombres, que, envueltos ellos mismos en el lazo del error, no podrían de ninguna manera apartar al pueblo de él? Y ciertamente, pastores de esta naturaleza, cualesquiera que fuesen, NO TENDRÍAN PODER ALGUNO PARA ATAR NI PARA DESATAR, PORQUE CARECERÍAN DE MISIÓN LEGÍTIMA, Y AL INSTANTE SERIAN DECLARADOS FUERA DE LA COMUNIÓN DE LA IGLESIA POR ESTA SANTA SEDE, PORQUE ESTA ES LA PENA, QUE SIEMPRE HA IMPUESTO A TODOS LOS INTRUSOS…»

Fin de las citas de Su Santidad Pio VI en Colección de las alocuciones consistoriales. página 97

¿Qué misión canónica y jurisdicción tiene Richard Nelson Williamson ? NINGUNA
¿Qué misión canónica y jurisdicción tienen sus ordenándos ? NINGUNA
Son intrusos.

Canon 109. Qui in ecclesiasticam hierarehiam cooptantur, non ex populi vel potestatis saecularis consensu aut vocatione adleguntur; sed in gradibus potestatis ordinis constituuntur sacra ordinatione; in supremo pontificatu, ipsomet iure divino, adimpleta conditione legitimae electionis eiusdemque acceptationis; in reliquis gradibus iurisdictionis, canonica missione.

Los que son admitidos en la jerarquía eclesiástica, […] lo son constituidos en los grados de la potesdad de orden por la sagrada ordenación, en el supremo Pontificado por el mismo derecho divino, cumplida la condición de la elección legítima y de su aceptación; en los demás grados de jurisdicción, por la misión canónica.

Citemos a INOCENCIO III EN EL AÑO 1215 EN EL IV CONCILIO DE LETRAN NOS DICE
Y este sacramento (la Eucaristía) nadie ciertamente puede realizarlo sino el sacerdote que hubiere sido debidamente ordenado, según las llaves de la Iglesia, que el mismo Jesucristo concedió a los Apóstoles y a sus sucesores.
Fin de la cita

Recordemos lo que dice el CONCILIO DE TRENTO sobre EL SACRAMENTO DEL ORDEN (SESION XXIII) CANON VII. Si alguno dijere, que los Obispos no son superiores a los presbíteros; o que no tienen potestad de confirmar y ordenar; o que la que tienen es común a los presbíteros; o que las órdenes que confieren sin consentimiento o llamamiento del pueblo o potestad secular, son nulas; o que los que no han sido debidamente ordenados, ni enviados por potestad eclesiástica, ni canónica, sino que vienen de otra parte, son ministros legítimos de la predicación y Sacramentos; sea excomulgado.
Fin de la cita.
Repetimos
«Si alguno dijere que los que no han sido debidamente ordenados, ni enviados por potestad eclesiástica, ni canónica, sino que vienen de otra parte, son ministros legítimos de la predicación y Sacramentos; sea excomulgado».

¿Richard Nelson Williamson y sus ordenandos han sido enviados por potestad eclesiástica, y canónica, o vienen de otra parte.?

El reverendo John Joseph McVey , escribió en 1926, en su manual, «Manual of Christian doctrine ; comprising dogma, moral, and worship» en las páginas 123 a 126
Citamos estos extractos:
¿Quiénes después del Papa son pastores legítimos de la Iglesia?
Los obispos que han sido instituidos canónicamente, es decir, que han recibido del Soberano Pontífice una diócesis para gobernar.

¿Por qué no basta ser obispo o sacerdote para ser pastor legítimo?
Porque el Papa también debe enviar a un obispo a una diócesis, y el obispo debe enviar a un sacerdote a una parroquia. En otras palabras, un pastor debe tener no solo el poder de orden, sino también EL PODER DE JURISDICCIÓN 

¿Cómo se comunica el poder de jurisdicción?
Los sacerdotes reciben su jurisdicción del obispo de la diócesis; los obispos reciben la suya del Papa; y el Papa tiene jurisdicción de Jesucristo. Un obispo que no obtuvo sus poderes espirituales del Papa, un pastor que no obtuvo los suyos del obispo legítimo, sería UN INTRUSO O CISMÁTICO”
Fin de la cita

¿Richard Nelson Williamson y sus ordenandos son pastores legítimos? NO, son intrusos.

Canon 953. Consecratio episcopalis reservatur Romano Pontifici ita ut nulli Episcopo liceat quemquam consecrare in Episcopum, nisi prius constet de pontificio mandato.
(Super Soliditate, Alias, In postrem, Trans Oceanum,Omnem Sollicitudinem, Mystici Corporis Christi, Ad Sinarum Gentem, Apostolorum Principis Sepulcrum.)
De tal manera está reservada al Romano Pontífice la consagración episcopal, que ningún Obispo puede licitamente consagrar a otro si previamente no le consta del mandato pontificio.

La consagración episcopal esta reservada al Sumo Pontífice y ningún Obispo puede proceder a ella sin un mandato apostólico cierto; el Obispo que sin dicho mandato consagra a otro Obispo, sus asistentes(Obispos o Sacerdotes) y el que es consagrado incurren, ipso facto, en suspensión y excomunión reservada a la Santa Sede.

¿Qué Papa dió mandato apostólico a Lefebvre para consagrar licitamente, es decir, católicamente, a Richard Nelson Williamson el 30 de junio de 1988, si no tenemos Papa desde el 9 de Octubre de 1958? NINGUNO

Canon 2370. Episcopus aliquem consecrans in Episcopum, Episcopi vel, loco Episcoporum, presbyteri assistentes, et qui consecrationem recipit sine apostólico mandato contra praescriptum Canon 953, ipso iure suspensi sunt, donec Sedes Apostolica eos dispensaverit.
(Alias, Charitas)
El Obispo que sin mandato apostólico consagra a otro Obispo, en contra de lo que se dispone en el canon 953, los Obispos o, en lugar de éstos, los presbíteros asistentes, y el que recibe la consagración quedan por el derecho mismo suspensos hasta que la Sede Apostólica los dispense.

El Obispo que consagra a otro, los Obispos o en su defecto los presbíteros asistentes, y el que recibe la consagración sin mandato apostólico, contra lo prescrito en el canon 953 que dice así: «De tal manera está reservada al Romano Pontífice la consagración episcopal, que ningún Obispo puede lícitamente consagrar a otro si previamente no le consta del mandato pontificio» incurre ipso facto en suspensión y excomunión reservada a la Santa Sede.

El delito consta de dos figuras, la primera en el canon 2370 que se acaba de exponer y la segunda en el decreto del Santo Oficio del 9 de Abril de 1951, vigente desde el 21 de Abril de 1951 teniendo fuerza legal en la Iglesia Universal.
Sin más citamos a Su Santidad Pío XII, no sin antes recordar que las Actas Apostólicas son vinculantes para todos los Católicos, como así dejó dicho Su Santidad San Pío X en la Constitución Apostólica Promulgandi de 1908 (AAS, vol. I (1909), n. 1, pp. 5-6.), y dicho decreto de Su Santidad Pío XII esta inscrito en las Actas Apostólicas de 1951 en las páginas 217-218 y es vinculante para todos los Católicos, los que hacen caso omiso, son evidentemente cismáticos.

Citamos a Su Santidad Pío XII el 21 de Abril de 1951

“El obispo de cualquier rito y dignidad, que confiera la consagración episcopal a alguien sin haber recibido el nombramiento de la Sede Apostólica o sin por la misma hubiera sido expresamente confirmada, y también el que recibe dicha consagración, aunque uno y otros lo hagan coaccionados por miedo grave (canon 2229 § 3, 3°), incurren ipso facto en excomunión reservada de un modo especialísimo a la Sede Apostólica”
ACTASS. CONGREGATIONUM SUPREMA SACRA CONGREGATIO S. OFFICII
II DECRETUM DE CONSECRATIONE EPISCOPI SINE CANONICA PROVISIONE

AAS 43 (1951)
9 de Abril
Página 217-218

Fin de la cita.

Ahora citamos a Su Santidad Pío XII en su última encíclica vinculante a toda la Iglesia Universal de Nuestro Señor Jesucristo:
AD APOSTOLORUM PRINCIPIS SEPULCRUM Del 29 de junio 1958

Citamos
Y los actos que pertenecen a la potestad del Orden sagrado, realizados por dichos eclesiásticos, aunque sean válidos, suponiendo que haya sido válida la consagración que se les quiere conferir, son gravemente ilícitos, es decir, pecaminosos y sacrílegos. Vienen muy a propósito las palabras de amonestación pronunciadas por el Divino Maestro: Quien no entra en el redil por la puerta, sino que sube por otra parte, es un ladrón y un asesino; las ovejas reconocen la voz de su verdadero pastor y lo siguen dócilmente, pero no van tras de un extraño sino que huyen de él: porque no reconocen la voz de los extraños.

De cuanto hemos expuesto, se sigue, que ninguna otra autoridad que no sea la del Pastor Supremo, puede revocar la institución canónica conferida a un Obispo; ninguna persona o asamblea, ya de sacerdotes o de laicos, puede arrogarse el derecho de nombrar Obispos; ninguno puede conferir legítimamente la consagración episcopal sin el beneplácito apostólico (Canon 953: “Consecratio episcopalis reservatur Romano Pontifici ita ut nulli Episcopo liceat quemquam consecrare in Episcopum, nisi prius constet de pontificio mandato.”)
Así, pues, por causa de una consagración abusiva, que constituye un gravísimo atentado a la unidad de la Iglesia, ha sido establecida la excomunión «especialísimamente reservada a la Santa Sede Apostólica», en la cual incurre ipso facto, no sólo quien recibe la consagración arbitraria, sino quien la confiere; quedando ambos, por ese mismo hecho, separados de la unidad y de la comunión con la Iglesia.

Fin de la cita.

Aquí Su Santidad Pío XII nos dice que tanto Lefebvre como Williamson están separados de la unidad y de la comunión con la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana.

Ahora nos preguntamos ¿Qué potestad de jurisdicción tiene Richard Nelson Williamson,? Respondemos con Su Santidad Pío XII que NINGUNO.

Su Santidad Pío XII en 1942, nos dice infaliblemente de donde llega la potestad de jurisdicción al Obispo para ser Católico.
Discurso A LOS PÁRROCOS Y A LOS CUARESMEROS DE ROMA, que podemos leer en el libro DISCURSOS DE SU SANTIDAD PÍO XII VOLUMEN 2 ediciones Acción Católica en la página 384
citamos un extracto
«…*el Vicario de Cristo* es el centro de su unidad y la fuente de la autoridad, pues a él deben estar unidos todos los demás Pastores, que de él reciben inmediatamente su jurisdicción y su misión; a él corresponde confirmarlos en la fe, como Pastor primero y universal, y, como Pastor de los Pastores, prevenir y corregir los abusos, guardar inviolable el depósito de la doctrina de Cristo y de la santidad de la moral, condenar auténticamente el error. Sólo él, sucesor de Pedro, Piedra fundamental de la Iglesia.»

Repetimos
que de él reciben inmediatamente su jurisdicción y su misión
Fin de la cita

Citamos a Su Santidad Pío XII en 1943 que nos dice infaliblemente de donde llega la potestad de jurisdicción al Obispo para ser Católico.
MYSTICI CORPORIS CHRISTI:
«Por lo cual los obispos no solamente han de ser considerados como los principales miembros de la Iglesia universal, como quienes están ligados por un vínculo especialísimo con la Cabeza divina de todo el Cuerpo y por ello con razón son llamados «partes principales de los miembros del Señor», sino que, por lo que a su propia diócesis se refiere, apacientan y rigen como verdaderos pastores, en nombre de Cristo, la grey que a cada uno ha sido confiada; pero, haciendo esto, no son completamente independientes, sino que están puestos bajo la autoridad del Romano Pontífice, aunque gozan de jurisdicción ordinaria, que el mismo Sumo Pontífice directamente les ha comunicado.»
Fin de la cita
Citamos a Su Santidad Pío XII en 1954 que nos dice infaliblemente de donde llega la potestad de jurisdicción al Obispo para ser Católico.
AD SINARUM GENTEM
«Además – lo que del mismo modo ha sido establecido por disposición divina – a la potestad de orden (en virtud de la cual la Jerarquía eclesiástica se halla compuesta de Obispos, sacerdotes y ministros) se accede recibiendo el sacramento del Orden sagrado; la potestad de jurisdicción, además, que al Sumo Pontífice es conferida directamente por derecho divino, proviene a los Obispos del mismo derecho, pero solamente mediante el Sucesor de San Pedro, al cual no solamente los simples fieles, sino también todos los Obispos deben estar constantemente sujetos y ligados con el homenaje de la obediencia y con el vínculo de la unidad.»
Fin de la cita
Citamos a Su Santidad Pío XII en 1958 que nos dice infaliblemente de donde llega la potestad de jurisdicción al Obispo para ser Católico.
AD APOSTOLORUM PRINCIPIS
«… volvimos a referirnos a esta enseñanza con estas palabras «La potestad de jurisdicción que se confiere directamente por derecho divino al Sumo Pontífice llega a los obispos por ese mismo derecho, pero sólo a través del sucesor de Pedro, al que no sólo los fieles sino también todos los obispos están obligados a estar constantemente sujetos y a adherirse tanto por la reverencia de la obediencia como por el vínculo de la unidad.»
Fin de la cita
resumimos
Su Santidad PÍO XII en MYSTICI CORPORIS CHRISTI
«ESTÁN PUESTOS BAJO LA AUTORIDAD DEL ROMANO PONTÍFICE, AUNQUE GOZAN DE JURISDICCIÓN ORDINARIA, QUE EL MISMO SUMO PONTÍFICE DIRECTAMENTE LES HA COMUNICADO»
Fin de la cita

Su Santidad PÍO XII en AD SINARUM GENTEM
“LA POTESTAD DE JURISDICCIÓN, ADEMÁS, QUE AL SUMO PONTÍFICE ES CONFERIDA DIRECTAMENTE POR DERECHO DIVINO, PROVIENE A LOS OBISPOS DEL MISMO DERECHO, PERO SOLAMENTE MEDIANTE EL SUCESOR DE SAN PEDRO»
Fin de la cita

Su Santidad PÍO XII en AD APOSTOLORUM PRINCIPIS
«LA POTESTAD DE JURISDICCIÓN QUE SE CONFIERE DIRECTAMENTE POR DERECHO DIVINO AL SUMO PONTÍFICE LLEGA A LOS OBISPOS POR ESE MISMO DERECHO, PERO SÓLO A TRAVÉS DEL SUCESOR DE PEDRO»
«NINGUNO PUEDE CONFERIR LEGÍTIMAMENTE LA CONSAGRACIÓN EPISCOPAL SIN EL BENEPLÁCITO APOSTÓLICO»
Fin de la cita

Su Santidad Pío 6 en CHARITAS QUAE Página 56 DEL Tomo 2, página 487 de la Colección de los Breves e Instrucciones
«Declaramos también y decretamos, que las consagraciones de los mismos han sido criminales, y son ilícitas, ilegítimas, sacrílegas y contrarias a los santos cánones, y respecto: a que han sido electos temerariamente y sin ningún derecho, los declaramos: privados de toda. jurisdicción eclesiástica y espiritual para la dirección de las almas, y suspensos, de todas las funciones episcopales, por haber sido ilícitamente consagrados.»
Fin de la cita

Citamos el Manual de la Religión Cristiana Handbook of the Christian religion, de Wilhelm Wilmers del año 1891
“El poder de jurisdicción se requiere en el sacerdote para la válida administración del sacramento de la penitencia, y para el legítimo ejercicio de los demás ministerios; por lo que los ordenados sin jurisdicción son insuficientes para la dispensación de los medios de salvación”.
Fin de la cita

Citamos a Walter Devivier en las Página 329-330 de su obra Apologética cristiana: Una defensa de la fe católica del año 1903
«El poder de jurisdicción incluye al mismo tiempo la facultad de ejercer legítimamente el poder de orden y el derecho de tomar parte en el gobierno de la Iglesia. Esta facultad y este derecho se confieren por institución canónica y dependen de la voluntad del jefe supremo de la Iglesia. Ningún Obispo que no haya recibido jurisdicción de la cabeza de la Iglesia puede legítimamente ordenar un sacerdote o consagrar un Obispo, aunque lo haga válidamente; ni puede tomar parte, ni siquiera válidamente, en la administración y gobierno de la Iglesia. Para estar en la legítima y plena línea de sucesión de los pastores de la Iglesia, es decir, en la jerarquía de jurisdicción, no basta que un Obispo haya recibido la potestad de orden; también debe tener el poder de jurisdicción. En otras palabras, no es suficiente que sea consagrado Obispo; también debe haber recibido con su consagración el derecho de administrar una diócesis, que en virtud de la sucesión apostólica queda así unida a una de las primitivas sedes apostólicas. Esta es una proposición evidente que puede ser probada por las palabras de todos los Padres, que condenan a los cismáticos, a los Obispos en posesión de sedes usurpadas.»
Fin de la cita

SAN ROBERTO BELARMINO de Romano Pontífice Libro II capítulo 30, nos dice.
«Finalmente, los Santos Padres enseñan unánimemente no sólo que los herejes están fuera de la Iglesia, sino también que están» ipso facto «privados de toda jurisdicción y dignidad eclesiásticas. San Cipriano dice: ‘ Afirmamos que absolutamente ningún hereje o cismático tiene poder o derecho ‘; y también enseña que los herejes que regresan a la Iglesia deben ser recibidos como laicos, aunque hayan sido antes sacerdotes o Obispos en la Iglesia. San Optato enseña que los herejes y los cismáticos no pueden tener las llaves del reino de los cielos, ni atar ni desatar. San Ambrosio , San Agustín, San Jerónimo, Enseñan lo mismo.
Fin de la cita

Y podemos, seguir y seguir.

Algunos miembros de estos grupos o clericus vagans acatólicos, quieren acudir al canon 209, para justificar sus nulidades e invalideces, que dice así:
In errore communi aut in dubio positivo et probabili sive iuris sive facti, iurisdictionem supplet Ecclesia pro foro tum externo tum interno.
Een Caso de error común o de duda positiva y probable, tanto de derecho como de hecho, la Iglesia suple la jurisdicción así en el fuero externo como en el interno.

El Reverendo y canonista Francis Miaskiewicz en su libro dedicado en exclusiva para este canon titulado «Jurisdicción delegada según el Canon 209,» «SUPPLIED JURISDICTION ACCORDING TO CANON two hundred and nine «del año1940 nos deja meridianamente claro que dichas apelaciones son falsas, sin mencionar lo que infaliblemente dejó atado Su Santidad Pío XII en los años 1942, 1943, 1954,1958, que ya hemos citado anteriormente.
citamos sin más a Francis Miaskiewicz en este extracto obvio de su obra fundamental,que aparece en la página 194 del citado libro.
Citamos:
«Cuando se dice que la Iglesia, o más específicamente el Romano Pontífice, suministra jurisdicción en cualquier caso, ya sea en el error común o en la duda, se entiende fácilmente que el Papa actúa en virtud de la plenitud del poder jurisdiccional que Cristo confió a su persona.»
Fin de la cita.
No tenemos Papa desde el 9 de Octubre de 1958, a no ser que pretendan decirnos que el apóstata Bergoglio lo es.

Como hemos visto Lefebvre perdió su potestad de jurisdicción y Willanson jamás la poseyó, y ambos están excomulgados ipso facto, por distintos cauces, así como sus ordenandos.

Richard Nelson Williamson jamás fue ni será Obispo Católico, es un intruso, nulo y sin efecto.
Sus ordenandos no son Sacerdotes Católicos, son intrusos, nulo y sin efecto.

Canon 2372. Suspensionem a divinis, Sedi Apostolicae reservatam, ipso facto contrahunt, qui recipere ordines praesumunt ab excommunicato vel suspenso vel interdicto post sententiam declaratoriam vel condemnatoriam, aut a notorio apostata, haeretico, schismatico; qui vero bona fide a quopiam eorum sit ordinatus, exercitio careat ordinis sic recepti donec dispensetur.
(Etsi pastoralis, Apostolicae Sedis)

Caen ipso facto en la pena de suspensión a divinis, reservada a la Sede Apostólica, los que tienen la osadía de recibir ordenes de manos de excomulgados (Como Lefebvre y Willanson) o suspenso o entredicho después de la sentencia condenatoria o declaratoria, o de un apóstata, hereje o cismático notorio (Como Lefebvre y Williamson por ser miembros de la secta Montiniana, el primero desde 1965 y el segundo desde 1976) y el que de buena fe ha sido ordenado por alguno de estos no puede ejercer las órdenes así recibidas en tanto no haya sido dispensado.

Como vemos estos ordenados fueron ordenados por el hereje cismático Lefebvriano y excomulgado Richard Nelson Williamson, el cual fue «consagrado» nula y sin efecto; e ilicitamente por el cismático, apóstata Montiniano Marcel Lefebvre y el canon 2372 es claro al respecto, ellos no pueden ejercer la potestad de orden, presuponiendo que esta fuera válida, así como es evidente su nulidad de efectos al ser consagrado Richard Nelson Williamson sin permiso estando la Sede Vacante quedando ese acto nulo y sin efecto, al ser una usurpación de los poderes y jurisdicción del Papa en vida, como veremos que dice la Constitución Vacantis Apostolicae Sedis de 1945 la cual se encuentra en las Actas Apostólicas de 1946 en sus páginas 65 a 99 (A.A.S., vol. XXXVIII (1946), n. 3, pp. 65-99)

Citamos extractos de esta Constitución:
“ Mientras la sede apostólica esté vacante, que el Sagrado Colegio Cardenalicio NO TENGA NINGÚN PODER NI JURISDICCIÓN EN LO QUE LE PERTENEZCA AL PAPA EN VIDA… PERO QUE TODO QUEDE RESERVADO PARA EL FUTURO PAPA . Y ASÍ DECRETAMOS QUE CUALQUIER PODER O JURISDICCIÓN QUE PERTENEZCA AL ROMANO PONTÍFICE, MIENTRAS ESTÉ VIVO (A MENOS QUE ESTÉ EXPRESAMENTE PERMITIDO EN ESTA, NUESTRA CONSTITUCIÓN), LA MISMA REUNIÓN DE CARDENALES PUEDA HABER TOMADO POR EJERCICIO, ES NULA Y SIN EFECTO. .

“Asimismo, ordenamos que el Sagrado Colegio Cardenalicio no pueda disponer de las leyes de la Sede Apostólica y de la Iglesia Romana de la forma que desee, ni podrá intentar desvirtuar las leyes de la misma, ni directamente o indirectamente a través de una especie de connivencia, o mediante el disimulo de delitos perpetrados contra las mismas leyes , ya sea después de la muerte del Pontífice o en tiempo de vacante, [sin embargo] puede parecer que se intenta. De hecho, queremos que deba proteger y defender contra el mismo argumento de todos los hombres.[…]
“Las leyes dictadas por los Romanos Pontífices no pueden en modo alguno ser corregidas o cambiadas por la vacante de la reunión de los cardenales de la Iglesia Romana [la Sede]; ni se puede quitar o agregar nada , ni se puede hacer ninguna dispensa de ninguna manera con respecto a las leyes mismas o alguna parte de ellas . Esto es muy evidente en las Constituciones pontificias [sobre] … la elección del Romano Pontífice. Pero si ocurre algo contrario a esta prescripción o si por casualidad se intenta, lo declaramos nulo y sin efecto por parte de Nuestra Suprema autoridad «.
[…]”Por lo tanto, que NO SE PERMITE A NADIE debilitar esta página de Nuestra constitución, ordenanza, abrogación, mandamiento, orden vinculante, advertencia, prohibición, precepto y voluntad, o que vaya o ir en contra de ella por una empresa imprudente. Además, si alguien se atreve a intentar esto, que sepa que incurrirá por ello en la ira de Dios Todopoderoso y de los benditos Apóstoles Pedro y Pablo.»
Fin de la cita

Citamos ahora a la Revista Española de Derecho Canónico de 1946 volumen 1 n.º 2 -Páginas 425-484
“En el n. 3 de este capítulo encontramos la primera modificación. En efecto, después de repetir lo de la Constitución anterior, a saber: que los Cardenales carecen de toda autoridad para introducir innovaciones en las leyes promulgadas por los Romanos Pontífices, o para interpretarlas, sobre todo en lo que atañe a la elección de Papa, la nueva Constitución añade por su cuenta: «Y si aconteciere que hicieran o atentaran algo contra lo aquí decretado, lo declaramos de ningún valor, en virtud de Nuestra Suprema Autoridad.»
Fin de la cita

En el preámbulo de Vacantis Apostolicae Sedis, está claro que ciertas cosas no pueden suceder durante la Sede estando Vacante.

Nadie, ni siquiera los cardenales, pueden usurpar la jurisdicción del Romano Pontífice durante un interregno. No pueden hacer lo que normalmente se le permite hacer al Papa. Esto incluye erigir seminarios, crear nuevas órdenes religiosas, emitir mandatos papales para consagrar Obispos, proporcionar jurisdicción, canonizar santos, cambiar la liturgia de cualquier manera, dispensar de la observancia de las leyes papales, levantar irregularidades como la infamia de la ley o levantar cualquier excomunión, prohibición, condenación, suspensión, anatema reservado especialmente al Romano Pontífice, etc.

Tampoco pueden de ninguna manera violar o dispensar de la observancia de cualquier ley papal, cambiar o corregir tales leyes o agregar a tales leyes.

«En verdad, si algo adverso a este mandato ocurriera o se intentara por casualidad, lo declaramos, por Nuestra Autoridad Suprema, nulo y sin valor».

Como vemos ellos no han sido ordenados por ningúno de los cauces Católicos, carecen de misión y jurisdicción, son intrusos, no son Sacerdotes Católicos.

Definamos ahora a los intrusos de los que se nos advierten en las Sagradas Escrituras
The Catholic encyclopedia
1907

Intrusión (latín, intrudere) es el acto por el cual se toma posesión ilegal de un beneficio eclesiástico. Implica, por lo tanto, ignorar la institución canónica, que es la recepción del beneficio de manos de aquel que tiene el derecho de otorgarlo por derecho canónico. La necesidad de una institución canónica adecuada se basa principalmente en ciertos pasajes del Nuevo Testamento (Juan 10,1; Heb. 5,4), en los que se postula una misión legítima de la autoridad debidamente constituida en la Iglesia. Esto es reafirmado por el Concilio de Trento (Ses. XXIII, c. VII), y en el “Corpus Juris Canonici” se decreta: “No se puede tomar posesión de un beneficio eclesiástico sin la institución canónica” (Cap. I, De reg., jur., en VI).

Para constituirlo un intruso o usurpador en el sentido eclesiástico, es suficiente que la persona no tenga un verdadero título canónico al beneficio cuando toma posesión.
Fin de la cita

Si se refieren a que los intrusos acatólicos, pueden administrar los sacramentos, también tenemos un canon al respecto el canon 1258, § 1″Haud licitum est fidelibus quovis modo active assistere seu partem habere in sacris acatholicorum». «No se permite a los fieles asistir activamente o participar de cualquier forma en ritos sagrados no católicos.»
El cual nos prohíbe expresamente buscar los sacramentos, de cismáticos e intrusos,

Canon 2316. Qui quoquo modo haeresis propagationem sponte et scienter iuvat, aut qui communicat in divinis cum haereticis contra praescriptum can. 1258, suspectus de haeresi est.
Se considera sospechoso de herejía todo aquél que, de manera espontánea y consciente, ayude de alguna manera a la propagación de la herejía, o se comunique «in divinis» con los herejes, en contra de lo prescrito en el Canon 1258 .

Su Santidad Pío 6 el 26 de Septiembre 1791 nos advierte en Laudabilem Majorum
«Cuando un católico coopera en el cisma con su conducta, es imposible que no asienta por ese mismo hecho el pecado de cisma, y que no reconozca y trate al intruso como un sacerdote legítimo.»

El Reverendo Szal en 1948 en «The Communication of Catholics with Schismatics» en las páginas 59-60 nos dice:

«EL ACTO DE BUSCAR O RECIBIR LOS SACRAMENTOS DE UN MINISTRO CISMÁTICO ESTÁ PROHIBIDO EN VIRTUD NO SÓLO DE LA LEY DIVINA, SINO TAMBIÉN DE LA LEY PROMULGADA EN EL CANON 1258, § 1.

[…]
Fagnanus (1598-1678), al comentar la ley del Decreto, ofreció un tratado con el título «De schismaticis et ordinatis ab eis». En él afirmaba que no era lícito buscar o recibir los sacramentos de un ministro por muy excomulgado que estuviera. Una transgresión de esta naturaleza que connotaba la presencia de un peligro espiritual no podía ser derogada por una costumbre contraria.

El acto de buscar o recibir los sacramentos de un ministro cismático está prohibido en virtud no sólo de la ley divina, sino también de la ley promulgada en el canon 1258, § 1. 

También ha habido respuestas del Santo Oficio que han prohibido la comunicación religiosa positiva con los cismáticos en la dispensación de los sacramentos. Nunca es lícito solicitar la recepción de los sacramentos a quien los administra de forma distinta al rito católico y, por tanto, diferenciando la administración de la empleada por la Iglesia. Esto sería una participación inmediata en una forma ilícita de trabajo, y una profesión implícita de una secta falsa. Tal petición es igualmente ilícita si el sacramento es administrado por un ministro cismático en un rito católico, salvo en caso de extrema necesidad y sólo en los casos de bautismo y penitencia. Incluso en estos casos, las circunstancias tendrían que poner de manifiesto que la petición no implica el reconocimiento de una falsa secta…”

Fin de la cita

Citamos el “DICCIONARIO DE TEOLOGíA MORAL”, por el que fue Obispo Francesco Roberti año 1957
COMUNICACIÓN CON ACATÓLICOS (in sacris).

La comunicación in sacris, es decir, en las cosas sagradas, es la participación de un católico en las funciones sagradas y públicas de un culto no católico, herético, cismático, infiel, etc. Ésta es la verdadera comunicatio in sacris, llamada también c. in sacris positiva, para distinguirla de la c. in sacris negativa, que existe cuando un acatólico es admitido a tomar parte en las funciones del rito católico. Limitándonos a la primera, ésta puede ser formal cuando un católico participa en un culto acatólico con la intención de honrar a Dios con aquel culto; o material cuando un católico asiste a las funciones de un culto acatólico por razón de oficio o convivencia social sin intención de participar realmente en aquel culto; o activa cuando al tomar parte en el culto se realiza algún acto que tenga relación con él, y pasiva cuando se toma parte sin poner ningún acto que diga relación a. la ceremonia religiosa.

Comunicación «IN SACRIS» ACTIVA Y FORMAL. – La comunicación activa y formal está prohibida siempre, y el can. 1258 la prohíben expresamente bajo todas sus formas, porque sería la profesión de un culto falso y la negación de la fe católica, aparte del escándalo. Así, fuera del peligro de muerte está prohibido recibir los Sacramentos de un ministro acatólico, y tomar parte activa en sus ceremonias de culto. Quien toma parte activa y formal en un culto acatólico es sospechoso de herejía (can. 2318).

Fin de la cita

Citamos a Wilhelm Wilmers en su Manual de la Religión Cristiana del año1891 en su página 371 

“Todos los que apoyan a un sacerdote, obispo o administrador diocesano que no ha recibido legítimamente su misión del Papa, y todos los que mantienen relaciones con él en asuntos espirituales, son, como aquel a quien apoyan, tratados por la Iglesia como cismáticos , porque con tal acción se separan de la unidad de la Iglesia ”

Fin de la cita

Para finalizar recordemos estas citas de Su Santidad Pío 6
«…unos ministros sin misión y pastores sin jurisdicción, y por consiguiente párrocos intrusos, no harían sino actos nulos, y que todas las funciones que ejercieran serian otras tantas profanaciones.”

«.declaramos y decretamos que estas consagraciones fueron pecaminosas y son ilícitas, ilegales, sacrílegas y en desacuerdo con las regulaciones de los cánones sagrados. Dado que fueron elegidos imprudentemente e injustamente, carecen de toda jurisdicción eclesiástica y espiritual para guiar a las almas, y han sido suspendidos de todo ejercicio del cargo episcopal.»

«…prohibimos severamente a los mal elegidos e ilícitamente consagrados, asumir la jurisdicción episcopal ya que nunca la han recibido. Tampoco deben nombrar, para la cura de almas y la administración de los sacramentos, bajo ningún pretexto de necesidad.»

«También ordenamos y prohibimos, bajo la misma pena de suspensión, que tanto los consagrados como sus consagradores confieran ilícitamente el sacramento de la confirmación o del orden, o que ejerzan de cualquier modo el oficio episcopal del que han sido suspendidos. Por consiguiente, cualquier persona ordenada por ellos debe saber que está suspendida y que será culpable de irregularidad si ejerce las órdenes que ha recibido.»

Urge alertar a los fieles cegados para que cesen inmediatamente de recurrir a los servicios fraudulentos de los intrusos heréticos y cismáticos ordenandos! pues de seguir así estarían incurriendo en el gravísimo delito de communicatio in sacris con alguien que no es católico y que ha sido excomulgado, muy a su pesar y con toda la buena fe que haya podido tener y tenga, cuando se puso en manos de herejes y cismáticos para ser “ordenado”.
Esto no es ninguna broma, con el Magisterio Infalible de los Vicarios de Nuestro Señor Jesucristo no se discute y de Dios nadie se burla . Es mejor permanecer en el propio hogar y rezar la Santa Misa y el Santo Rosario, que tener algo que ver con intrusos lefebvristas y thucistas que no han entrado por la puerta del Redil, los cuales no poseen ninguna jurisdicción sobre el rebaño de Nuestro Señor Jesucristo, y no son más que ladrones y lobos salteadores, muy a su pesar. 

Dios Uno y Trino, que ve en lo secreto y penetra en las intenciones de los corazones, sabrá compadecerse y premiar generosamente a quienes así santifican su vida, en la soledad y en el silencio de sus hogares, antes que dejarse manchar por tan infame crimen e incurrir en la misma excomunión que pesa sobre esos herejes.

En cuanto a los intrusos, prevenirles que deben cesar de cometer horribles sacrilegios, deben reconocer con humildad que se han equivocado desgraciada y miserablemente, y deben arrepentirse de su obstinada ceguera que tanto daño y confusión ha causado a la Iglesia Militante, y también a su propia alma. La penitencia es el único camino que les queda si aún quiere agradar a Dios y salvar su alma, penitencia que la Iglesia como madre compasiva que es no niega a nadie. Quiera el Buen Dios que sepan abrir los ojos y comprender su terrible estado, se duelan profundamente de haber pecado gravísimamente, hagan la debida penitencia durante el resto de su vida y consigan enmendarse. Es lo que les deseamos de corazón, pues Dios no quiere que nadie se pierda, sino que se conviertan y se salven.

Quae est enim peior mors animae quam libertas erroris»
Que peor muerte para el alma que la libertad del error



.” 

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110 respuestas »

  1. Ante tamaña insensatez y disparate, calcada de la hipocresía farisaica, que ni entraba ni dejaba entrar al Reino, hay que anteponer, para aplastarla, la noción teológica de la Inmutabilidad divina y sus Designios eternos, ante lo cual caen por tierra todas esas elucubraciones. Es imposible que lo que Dios Nuestro Señor quiso ayer no lo quiera hoy. Quiero que el autor demuestre que Dios ha variado en sus eternas disposiciones, con respecto a la Iglesia. Claramente es manifiesto que el autor desconoce -tal vez por no haber leído o de haberlo hecho lo hizo sin pedir con humildad la luz para entender las Profecías, como dice Nuestro Señor cuando ordena, por ejemplo, que al leer a Daniel, se «entienda». El Espíritu Santo que habló por los Profetas, ha anunciado por ellos el futuro -que siendo Dios conoce perfectamente el futuro y es el Único de revelarlo sin engaño ni contradicción- ha revelado toda la Historia de la Iglesia en el Apocalípsis de San Juan, por tanto es mi recomendación al autor que se ponga a leer, pida luz para «entender», y se deje de pontificar condenando a diestra y a siniestra.
    Habría que escribir muy largo para mostrarle y demostrarle que ya existe abundante material, para enterarse que en medio de esta Apostasía la Iglesia Católica no ha sucumbido y algunos cristianos han aceptado el sacerdocio y el episcopado, mediante el ejercicio de la virtud para, primero, proveer a la Iglesia de una Cabeza Visible, pues el Papa es de necesidad, por ejemplo, para no apartarse de la Fe, y restaurar la Jerarquía. No son los Obispos electores los que otorgan poder al designado, solo Dios otorga ese poder al elegido. Si esta situación no estuviera presente en las Leyes y en la mente del que promulgó las Leyes, la Iglesia desde la muerte de S.S.Pio XII hasta la Parusía quedaría sin Cabeza Visible, y eso no consta en los Designios divinos que quiere que siempre haya un Sucesor de San Pedro.
    El quietismo del que adolece el autor le impide ver y actuar católicamente. Yo le recomiendo a él que haga penitencia y no escriba macanas.

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  2. Entiendo que usted tenga que defender sus falsa ordenaciones sacerdotales y episcopales.
    No hace falta recurrir a ninguna profecía, sino al Magisterio y la disciplina vigente, que dice que absolutamente todos ustedes son nulos y sin efecto.
    y a partí de ahí interpretar las Escrituras.

    No requerimos de sus servicios y profanaciones, para salvarnos, si los requiérenos sería a perdernos y eso no queremos.
    De quietismo nada, eso está tan condenado* como todos ustedes, esto es atletismo, es decir salir corriendo según vemos sus falsas mitras y falsas sotanas sin mirar atrás no sea que nos convirtamos en estatuas de sal como la esposa de Lot, como han quedado reflejado, no por mi, sino por el Magisterio, ustedes son intrusos, ladrones que no han entrado por la puerte del Redil.

    *Condenados en el Decreto del Santo Oficio de 28 de agosto y en la Constitución Coelestis Pastor, de 20 de noviembre de 1687

    Escriba, escriba largo, que ya ha quedado demostrado que no son más que sofismas, escríbalas no se prive.

    PÍO IX
    1872

    «Que Dios os dé la gracia necesaria para defender los derechos del Soberano Pontífice y de la Santa Sede; porque sin el Papa no hay Iglesia, y no hay Sociedad Católica sin la Santa Sede». – Papa Pío IX, (Alocución a los superiores religiosos, junio,1872)

    Papal Teachings: The Church, by the Monks of Solesmes, translated by Mother E. O’Gorman, St. Paul Editions, 1962; no. 391, p. 226

    Haz clic para acceder a 281.pdf

    __________________

    «Y vi otra señal grande y maravillosa, siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en ellos se consuma la indignación de Dios . Porque la ira de Dios siempre golpea al pueblo obstinado con siete plagas, es decir, perfectamente, como está dicho en Levítico; y estos serán en el tiempo postrero, cuando la Iglesia haya salido de en medio.»

    «et vidi aliud signum magnum et mirabile, angelos septem, habentes plagas septem novissimas: quia in ipsis consummata est indignatio Dei. Semper enim ira. Dei percutic populum contumacem septem plagis; id est perfecte, ut in Levitico dicit, quae in ultimo future sunt, *cum Ecclesia de medio exiret.»*
    Victorino de Pettau, Obispo y mártir.
    250 – 304
    Capítulo XV
    Comentario al Apocalipsis por Victotinus Petavionensis
    Obispo, primer exegeta latino, Padre de la Iglesia y mártir.
    https://es.scribd.com/doc/124444269/Victorinus-Petavionensis-Episcopus-Scolia-in-Apocalypsin-Beati-Joannis
    https://yt3.ggpht.com/qfqtDefphW7m-TwcZEL8cYWiLNzNUkWuYpz2hkorxnv-Gtq2f1fBPH_lHr24Ppe7P5Lxkjw9L8zr=s640-c-fcrop64=1,00000000cb29ffff-nd-v1

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  3. Bendito y feliz Día de la Sagrada Familia.
    La Fe y la Paz del Señor Jesucristo sea con todos aquí.

    Hasta hoy, no he podido encontrar un solo post de respuesta al Magisterio de la Iglesia sostenido por el Comentarista CEFAS, ni aquí ni a otros en otros sitios. Por el contrario todo lo que encuentro es que Dios no ha querido que nos quedemos sin sacramentos ni cabeza visible y los argumentos para ello, son frases personales que en nada comparecen con el Sagrado Magisterio.

    Se fundan estos en que es mucho lo que habría que expresar, o es muy largo lo que habría que escribir. Esto sí, el rótulo de «fariseos» no se lo sacan de los comentarios.

    No se puede «aplastar» sin argumentos.
    Mucho me gustaría poder leer todos esos argumentos que refutan y aplastan al comentarista Cefas. Dicho sea de paso, dado que el comentarista Cefas no expone sus argumentos, sino los del Magisterio de la Santa Iglesia, se debería poder refutar el Magisterio de la misma Iglesia buscando APLASTAR lo que definió en su momento como verdadero y para ser creído y aceptado sin cortapisas por toda la Iglesia Universal en todos los tiempos.

    Y porque Cierto ES que la Santa Iglesia NO MUDA, entonces esos argumentos teológicos y del Magisterio expresados por el comentarista Cefas, son y deben ser creídos, aceptados y vividos por todos nosotros los que pretendemos morir abrazados a la Santa Iglesia y ser considerados un día integrantes del Cuerpo Místico de Cristo: Su Santa Iglesia Católica, como Católicos de Deseo.

    No veo tampoco por lo extenso de muchos comentarios, no solo el del comentarista Cefas, que Moimunam ni nigún otro administrador de este Blog si lo hay, acorte o restrinja el largo de ningún comentario, por lo que he leído y leo, los más son extensos, lo que permite reflexionar y buscar lo que se asevera.

    Esperando las refutaciones Doctrinarias, Magisteriales y Teológicas del Tesoro de la Santa Iglesia, me despido rogando a Dios nos de la Fe Verdadera, la Caridad para Abrazarla, la Sabiduría para entenderla, la Constancia para seguirla y la Fortaleza para defenderla en tiempos donde los buitres y los lobos rapaces abundan y pocos son los corderos y las ovejas que van quedando en el Redil de Nuestro Señor Jesucristo a falta de Pastores en la tierra.

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  4. Pero que «Papa» van a elegir ustedes, ¿otro Victor Von Pentz? como ya eligieron que le depusieron por fascículos.
    Usted acaso se ha leído la Constitución Vacantis Apostolicae Sedis, pero quien se cree que lo que ha dejado atado en los Cielos un Papa puede llegar cualquiera a desatarlo, porque citan una absurda especulación de Timothy Zapelena refiriéndose al Cisma de Occidente, ¿ya se creen en autoridad para desatar en los cielos?
    Como dijo S.S:Pío XII:
    Lo decisivo para el conocimiento de la verdad no es la «opinio theologorum», sino el «sensus Ecclesiae». Lo contrario sería convertir a los teólogos casi en «magistri Magisterii», lo cual es un error evidente.

    Elíjanlo ya, que llevan décadas diciendo lo mismo y no lo hacen y siempre ponen excusas para no hacerlo, porque saben que si lo eligen el 90% de sus acólitos cruzaran la calle y se irán con los de enfrente.
    Elijan al «Papa» ya de una vez por todas.

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  5. Por si quiere salir a argumentar con Mateo 28,2o

    «La promesa con que Cristo juró asistir perpetuamente a los Apóstoles y a sus sucesores, es decir a toda la Igleisa: Ego vobiscum sum usque ad consummationem saeculi, …CRISTO PUES ESTÁ PERPETUAMENTE CON SUS DISCÍPULOS, CUANDO HACE QUE ESTÉN PERPETUAMENTE UNIDOS CON SU CENTRO [el Papa]»

    MAURO CAPPELLARI
    (Ulteriormente Papa Gregorio XVI)
    El Triunfo De La Santa Sede Y De La Iglesia contra novadores
    Página 177

    Ya me adelanto y les digo que ustedes no están unidos al Papa, no están en la promesa, sino que desobedecen contumaz, persistente, pertinaz e impenitentemente a S.S.Pío XII, su Magisterio,y la disciplina vigente que nos dejó para estos tiempos.

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  6. PÍO XII
    1958
    «Ad apostolorum principis»

    “Somos conscientes de que quienes menosprecian la obediencia para justificarse en las funciones que han asumido injustamente defienden su posición recordando un uso que prevaleció en épocas pasadas. Sin embargo, todos ven que toda disciplina eclesiástica es derrocada si de alguna manera es lícito que se restauren arreglos que ya no son válidos porque la autoridad suprema de la Iglesia decretó hace mucho tiempo lo contrario. En ningún sentido disculpan su forma de actuar apelando a otra costumbre, y prueban indiscutiblemente que siguen deliberadamente esta línea para escapar de la disciplina que ahora impera y a la que deben obedecer …

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  7. San Pablo escribe que las Profecías son para los fieles, no para los infieles. Quiero que cualquiera demuestre y compruebe que la Voluntad de Dios puede cambiar -negando con ello la Inmutabilidad como atributo esencial en Dios- y que lo que Jesucristo instituyó para su Iglesia, habría un momento que no existiría más, es decir, la sucesión apostólica de San Pedro como Su Vicario. Cosa que si fuera verdad habría que decir que Jesucristo se equivocó y que entonces no es Dios. Yo no encuentro ni en las Leyes, ni en el Magisterio, ni en las Sagradas Escrituras ni tampoco en la Tradición, semejante cosa ( digo, lo de la falta de sucesión, menos, se entiende que Jesucristo no sea Dios Encarnado). A lo mejor ustedes encuentran algo…busquen, busquen!!!
    Si fuera que la Apostasía pudo vencer a la Iglesia Católica, como mínimo el Espíritu Santo lo hubiera revelado a los Profetas, porque Dios no hace nada que antes no lo hubiera revelado a los Profetas, pero esto tampoco consta en ningún texto. Sí lo contrario. Pero «el resto fiel» no son los que se quedan en las casas alegando que no tienen Sacramentos, sino que estos -los asacramentalistas- son los que se les acabó el aceite, y no sólo han perdido la Fe, sino también la Caridad y a punto de ser «vomitados» según la expresión del Apocalípsis, porque no son «ni fríos ni calientes», pero si así fuera tendrían que aceptar la casi Segunda Venida de Nuestro Señor de forma inminente: «Estoy a la puerta y llamo», que se anuncia en Laodicea, pero -previo a esta última etapa de la Iglesia- yo no he visto ni la conversión de Israel, ni el envío de los Dos Testigos, ni el «cuerno pequeño» que regentee al NOM anticrístico, ni persecución a los cristianos, ( todos estos signos que se señalan por los Padres como antecesores de la Parusía). Por las dudas que se crean que son la «iglesia llevada al desierto» lamento decirles que esa Visión tiene un significado más profundo y no es «el resto fiel». Por tanto deberían apuntar mejor porque están errando al blanco. La Iglesia de Jesucristo no está constituida por los «fieles» asacramentalistas», esos no tienen cabida en Ella, porque niegan en la práctica la Jerarquía y la Monarquía en el gobierno de la Iglesia, y sobre todo toda posibilidad de reconstrucción jerárquica desde la Cabeza. Sin aceite se han quedado afuera…al igual que de la primera Bienaventuranza, la de los pobres de espíritu, por tanto y como a la naturaleza le repugna los lugares vacíos, los llena el espíritu farisaico, gusano que no ha muerto.

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  8. Solo sobre algunos tópicos dejados por Santos Padres de la Iglesia, Santos y otros Maestros de la Santa Iglesia sobre el Sacrificio Perpetuo y estos Tiempos Finales.

    Los santos predijeron:
    «La Misa cesará durante el reino del Anticristo»
    San Francisco de Sales oficiando la Santa Misa
    San Francisco de Sales (Obispo y Doctor de la Iglesia): “¿No está escrito que la revuelta y la separación deben venir (2 Tes. Ii. 3), y que el sacrificio cesará (Dan. Xii. 11), y que el Hijo del Hombre difícilmente encontrará fe en la tierra en su segundo retorno visible (Lucas xviii 8), ¿cuándo vendrá a juzgar? Todos estos pasajes se entienden de la aflicción que el Anticristo causará en la Iglesia … Pero la Iglesia … no fallará, y será alimentada y preservada en medio de los desiertos y las soledades a las que Ella se retirará, como dice la Escritura, (Apoc. Ch. . 12), “—La controversia católica
    San Alfonso Ligorio (gran teólogo moral, fundador de los Redentoristas): “Es cierto que [la Misa] cesará en la tierra en el tiempo del Anticristo: el sacrificio de la Misa se suspenderá … según la profecía de Daniel (Dan. 12:11) “.
    San Alfonso Ligorio: “El diablo siempre ha intentado, por medio de los herejes, privar al mundo de la Misa, convirtiéndolos en precursores del anticristo, quienes, antes que nada, tratarán de abolir y abolirán el Santo Sacrificio de la Misa , como castigo por los pecados de los hombres, según la predicción de Daniel: “Y se le dio fuerza contra el sacrificio continuo”.
    San Alfonso consuela al rebaño disperso de Cristo: “el Hijo de Dios, Sacerdote Eterno, siempre continuará ofreciéndose a Dios, el Padre, en el Cielo en un sacrificio eterno”. —

    La Sagrada Eucaristía

    Papa Pío XII “Llegará un día en que el mundo civilizado negará a su Dios, cuando la Iglesia dudará como Pedro dudó. Estará tentada a creer que el hombre se ha convertido en Dios. En nuestras iglesias, los cristianos buscarán en vano la lámpara roja donde Dios los espera. Al igual que María Magdalena, llorando ante la tumba vacía, preguntarán: “¿Dónde lo han llevado?”

    San Ireneo de Lyon (destacado teólogo cristiano del siglo II): Y luego señala el tiempo que durará su tiranía, durante la cual los santos serán puestos en fuga, los que ofrecen un sacrificio puro a Dios: Y en medio de la semana, dice, el sacrificio y la libación serán quitados, y la abominación desoladora [estará ] en el templo: y hasta la consumación del tiempo se completará la desolación. Daniel 9:27 Ahora bien,  tres años y seis meses constituyen la media semana. Contra las Herejías, Bk V, Capítulo XXV

    San Hipólito de Roma (el teólogo más importante del siglo III): “Como también se anunció a Daniel:” Y una semana confirmará un pacto con muchos; y en medio de la semana sucederá que el sacrificio y la ofrenda serán abolidos … ”

    San Hipólito: Las Iglesias se lamentarán con un gran lamento, porque no se ofrecerá más oblación, ni incienso, ni adoración aceptable para Dios. Los edificios sagrados de las iglesias serán como casas [abandonadas]; y el precioso cuerpo y la sangre de Cristo no se manifestarán en esos días; la liturgia se extinguirá; cesará el canto de los salmos; la lectura de la Sagrada Escritura ya no se escuchará más. Pero habrá sobre los hombres tinieblas, y luto tras luto, y ay sobre ay. (tributus Liber de Consum. Mundi, § 34.)

    El Cardenal Manning (uno de los teólogos instrumentales en el Vaticano I y favorito del Papa Pío IX): “Los Santos Padres que han escrito sobre el tema del Anticristo y las profecías de Daniel, todos ellos por unanimidad, dicen que en los  últimos tiempos  del mundo , durante el reinado del Anticristo, el Santo Sacrificio del altar cesará. ”- La crisis actual de la Santa Sede.

    El mismo cardenal Henry Edward Manning (1808-1892) declaró:
    Los santos Padres que han escrito sobre el tema del Anticristo, y de [las] ​​profecías de Daniel, sin una sola excepción, que yo sepa- y ellos son los Padres tanto de Oriente como de Occidente- la Griega y la Iglesia Latina, todas ellas por unanimidad, dicen que en el último fin del mundo, durante el reinado del Anticristo, el sacrificio sagrado del altar cesará. En el trabajo sobre el fin del mundo, atribuido a San Hipólito, después de una larga descripción de las aflicciones de los últimos días, leemos lo siguiente: “Las Iglesias se lamentarán con gran lamentación, porque no se ofrecerá más oblación, ni incienso, ni adoración aceptable para Dios. Los edificios sagrados de las iglesias serán reducidos a casuchas; y el precioso Cuerpo  y la Sangre de Cristo no se hará presente  en esos días; la liturgia se extinguirá; cesará el canto de los salmos; la lectura de la Sagrada Escritura ya no se escuchará más. Pero vendrán tinieblas sobre los hombres y luto tras luto, y ay sobre ay ”. Entonces, la Iglesia será dispersada, conducida al desierto, y por un tiempo, será como lo era al principio, invisible, escondida en las catacumbas, en madrigueras, en montañas, en lugares al acecho; por un tiempo será barrida, por así decirlo, de la faz de la tierra. Tal es el testimonio universal de los Padres de los primeros siglos ….Tal es el testimonio universal de los Padres de los primeros siglos … (Cardenal HE Manning, La crisis actual de la Santa Sede, probada por la profecía , Conferencia IV: Pasión y “muerte” de la Iglesia)

    Reverendo JC Fenton: “El Concilio de Trento identificó la enseñanza unánime de los padres con la interpretación de la Iglesia misma (Concilio Vaticano-Ed.), Como el estándar para la explicación correcta de la Sagrada Escritura” (p. 135.) Malvenda (Teólogo y asesor del cardenal, empleado en la revisión del Breviario dominicano): Los Santos Padres que han escrito sobre el tema del Anticristo, y de estas profecías de Daniel, sin una sola excepción, que yo sepa, y ellos son los padres tanto de Oriente como de Occidente, la Iglesia griega y la latina, todos ellos por unanimidad, dicen que en los últimos tiempos del mundo, durante el reinado del Anticristo, cesará el santo sacrificio del altar. (de Antichristo], lib. viii.)

    Marie Julie Jahenny (la famosa estigmatizada británica) no canonizada ni beatificada escuchó a Satanás decirle a Cristo: “Por un tiempo seré el Amo de todas las cosas, todo estará bajo mi control, incluso tu templo y toda tu gente”. Algunos extractos más de Marie , “Y continuará implacable para obtener el cese de la Santa Misa …

    El p. Francis Hunolt (1724 famoso predicador de la Compañía de Jesús): “Y los brazos se levantarán de su parte, y profanarán el santuario de la fuerza, y quitarán el sacrificio continuo: y será allí la abominación a la desolación“. Tales son las palabras del profeta Daniel. Por lo tanto, durante aproximadamente cuatro años [interpretación personal suya], la duración del reinado del Anticristo, la celebración pública del Santo Sacrificio no será tolerada en ninguna parte del mundo entero; no habrá un solo crucifijo para que uno pueda consolarse de sus penas mirándolo “.

    Beato John Henry Newman (los teólogos de habla inglesa más importantes del siglo XIX): “Quitarán el sacrificio diario”, palabras que los primeros Padres interpretan que significan, que el Anticristo suprimirá durante tres años y medio todo el culto religioso. San Agustín cuestiona si el bautismo incluso se administrará a los bebés durante esa temporada “.

    Venerable Anne Catherine Emmerich (1774 Agustina Canonesa Regular de Windesheim, mística, visionaria mariana, extática y estigmatizada): “El Santo Sacrificio de la Misa cesará”.

    San Roberto Belarmino (una de las figuras más importantes de la Contrarreforma): “Porque se debe saber que en las letras  divinas el Espíritu Santo dio como seis señales seguras sobre la venida del Anticristo: dos que preceden a sí mismo a saber, la predicación del evangelio en todo el mundo y la devastación del imperio romano; dos hombres contemporáneos (2 testigos) que se debe ver profetizados Enoc y Elías y la mayor y última persecución y también que el sacrificio público (de la misa) cesará por completo … ”

    San Nicolás von Flue (siglo XV) “La Iglesia será castigada porque la mayoría de sus miembros, altos y bajos, se volverán muy pervertidos. La Iglesia se hundirá más y más hasta que por fin parezca que se ha extinguido  y que la sucesión de Pedro y los demás Apóstoles haya expirado. Pero, después de esto, Ella será exaltada victoriosamente a la vista de todos los que dudan “.
    “Con halagos hará apostatar a los que obran inicuamente hacia el pacto”. (Dn 11, 32)

    Parece que estos Santos amados todos por la Santa y Verdadera Iglesia anuncian con certeza lo que estamos viviendo y lo que venimos sosteniendo los que hemos decidido seguir el Sagrado Magisterio de la Santa Iglesia Católica, la Verdadera Esposa de Cristo, no participando en nada con la Ramera y con aquellos que eclipsados por ella se han dejado arrastrar a la herejía contumaz, apostatándo del Verdadero Dios y Señor Nuestro.

    De dónde además habrá querido decir Nuestro Señor Jesucristo saliésemos para no ser contaminados con sus herejías? : Apocalipsis 18:

    APOCALÍPSIS XVIII
    ANUNCIO DEL CASTIGO DE BABILONIA .
    1 Después de esto vi cómo
    bajaba del cielo otro ángel que tenía gran poder, y con su gloria se
    iluminó la tierra.
    2 Y clamó con gran voz diciendo: “Ha caído, ha
    caído Babilonia la grande, y ha venido a ser albergue de demonios y
    refugio de todo espíritu inmundo y refugio de toda ave impura y
    aborrecible.
    3 Porque del vino de su furiosa fornicación bebieron
    todas las naciones; con ella fornicaron los reyes de la tierra y con el
    poder de su lujo se enriquecieron los mercaderes de la tierra».

    LA CAÍDA DE BABILONIA .
    4 Oí otra voz venida del cielo que decía:
    “Salid de ella, pueblo mío, para no ser solidario de sus pecados y no
    participar en sus plagas;
    5 pues sus pecados se han acumulado
    hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus iniquidades.
    6 Pagadle
    como ella ha pagado; retribuidle el doble conforme a sus obras; en
    la copa que mezcló, mezcladle doblado.
    7 Cuanto se glorificó a sí
    misma y vivió en lujo, otro tanto dadle de tormento de luto,
    porque ella dice en su corazón: “Como reina estoy sentada y no soy
    viuda y jamás veré duelo”.
    8 Por tanto, en un solo día vendrán
    sus plagas: muerte y luto y hambre: y será abrasada en fuego,
    porque fuerte Señor es el Dios que la ha juzgado”

    Extracto de la Biblia Comentada por Straubinger.
    Final de mi comentario.

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  9. Ustedes no les queda más remedio que ir a la Sola Scriptura como los herejes del XVI, pues ya no creen en el Magisterio, no creen el la Jurisdicción, no creen en la Constitución Divina de la Iglesia, no creen en la Disciplina vigente, no creen en nada Católico, solo por defender las infamias que saben en las que están.

    Ya le he puesto al primer exegeta latino, sobre el Apocalipsis, Victorino de Pettau y este sí es un Obispo válido y lícito, esto es, Católico.

    2Tesalonicenses 2, Apocalipsis 24, Mateo 24, Lucas 21 ,Marcos13, Daniel 8, Daniel 9, Daniel 12, Ezequiel 34, Apocalipsis 18 etc.

    ¿QUÉ USTED NO HA VISTO PERSECUCIÓN A LOS CATÓLICOS? Y NO HAY UN SOLO TEMPLO EN TODO EL ORBE QUE NO SEA DE CISMÁTICOS.

    Y me dice usted que no se han perseguido a los Católicos y frente a mi casa tengo una Iglesia de siglos de antigüedad a la que todos mis ancestros pudieron ir, y yo no puedo ir porque la han ocupado una secta masiva que en su magisterio toma al Catolicismo como anatema, pero usted sabe lo que está diciendo, deje de comprarse sotanas y cómprese unas buenas gafas.

    ¿Pero que se cree usted que sucedió en 1965?

    Usted no lo ha visto porque quizás es un ciego guiando a ciegos, porque desde luego que podría hacer una exégesis sobre eso que usted no ve, pero realmente tendría algún valor para usted si ni siquiera creen en el Magisterio y realmente no necesito hacer ningún tipo de exégesis, cuando es el propio Magisterio el que apunta los hechos sobre ustedes.

    Y además usted confunde consummationem saeculi con Parusía, el mismo Mateo 24 hace un clarísima diferencia.

    sedente autem eo super montem Oliveti accesserunt ad eum discipuli secreto dicentes dic nobis quando hæc erunt et quod signum *adventus tui ET consummationis sæculi*

    Pero como que neegamos la jerarquía y la Monarquía, si estamos diciendo que solamente obedecemos al Vicario de Dios, esto es, S.S.Pío XII y la Disciplina vigente que dejó, son ustedes usurpadores los que quieren crear monarquías extranjeras o republiquetas, como si pudieran, usurpando los poderes y jurisdicción del Papa, como si pudieran, cuando el mismo Sucesor del Príncipe de los Apóstoles, les dice, que todo intento de usurpación de los poderes del Papa en vida, o cualquier cambio de cualquier ley dada por el Papa en vida, será nulo y sin efecto, esto es, inválido.
    Ustedes quieren dar un golpe revolucionario y derrocar al Papado, usurpando los poderes y jurisdicción del Papa, como si pudieran, para ponerse ustedes,como si pudieran, y pretenden que nosotros miremos para otro lado y no les enseñemos el Magisterio donde dice que todo aquello que ustedes hacen es ilegal e inválido, y tan acatólico como la secta de Montini.

    Muestre un solo escrito Magisterial que diga que los intrusos se pueden hacer con el poder de la Iglesia, ya puede buscarlo porque no lo hay, sin embargo le puedo poner una retahíla de advertencias Papales sobre lo que los fieles debemos hacer con aquellos que no han entrado por la puerta del Redil y es huir, y de como absolutamente todos sus actos son nulos y sin efecto, profanaciones y sacrilegios.

    Por otro lado
    ¿Qué Apostolicidad tiene ustedes sin carecen de toda jurisdicción?

    San Antonio María Claret 1849
    La Cuarta Marca de la Iglesia: Apostólica
    Catecismo pag 127 pdf, pag 123 libro
    _Misión legitima, es es, venida de aquel que tienen las llaves del reino de los cielos o de la iglesia, el cual es el Papa. Así los obispos intruso o que se separan de la obediencia al Romano Pontífice, NO SON SUCESORES DE LOS APOSTOLES, SINO LADRONES, como los llama Jesucristo, y hemos de huir de ellos como ovejas huyen de los lobos._

    http://e-spacio.uned.es/fez/eserv/manes:l_t_3385/PDF
    https://yt3.ggpht.com/7Tc0MHpV3zlZOjr10eg7guXuHet-VfOaYw5krvE_CvB-HLADtLmXLG3v8tKWISL_LLBahJpqYuRzVg=s612-c-fcrop64=1,1b710000e48effff-nd-v1

    Rev. Wilhelm Wilmers 1891
    Manual de la religión cristiana
    https://archive.org/details/HandbookOfTheChristianReligion/page/n5/mode/2up

    La enciclopedia católica 1907:

    Apostolicidad de misión significa que la Iglesia es un cuerpo moral, que posee la misión confiada por Jesucristo a los Apóstoles y que se transmite a través de ellos y sus sucesores legítimos en una cadena ininterrumpida de los representantes actuales de Cristo sobre la tierra. Esta transmisión autoritativa del poder en la Iglesia constituye la sucesión apostólica. Esta sucesión apostólica debe ser tanto material como formal; la material que consiste en la sucesión real en la Iglesia, a través de una serie de personas desde la época apostólica hasta el presente; la formal añade el elemento de autoridad en la transmisión del poder; consiste en la transmisión legítima del poder ministerial conferido por Cristo sobre sus Apóstoles. Nadie puede dar un poder que no posea. Por al rastrear la localización de la misión de la Iglesia hasta los Apóstoles, no se puede permitir ningún vacío, no puede surgir ninguna misión nueva; sino que la misión conferida por Cristo debe pasar de generación en generación a través de una sucesión legal e ininterrumpida. Los Apóstoles la recibieron de Cristo y se lo dieron a su vez a aquellos legítimamente nombrados por ellos, y estos de nuevo seleccionaron a otros para continuar la obra del ministerio. Cualquier interrupción en esta sucesión destruye la apostolicidad, porque la ruptura significa el comienzo de una nueva serie que no es Apostólica. «¿Cómo predicarán si no son enviados?» (Rom. 10,15). Una misión docente autoritativa es absolutamente necesario, una misión encomendada por un hombre no es autoritativa. De ahí que cualquier concepto de apostolicidad que excluya la unión autoritativa de la misión apostólica le roba al ministerio su carácter divino. Apostolicidad, o sucesión apostólica, entonces, significa que la misión conferida por Jesús a los Apóstoles debe pasar de ellos a sus sucesores legítimos, en una línea ininterrumpida, hasta el fin del mundo/Consumación del Siglo. Esta noción de apostolicidad se desprende de las palabras de Cristo mismo, la práctica de los Apóstoles y la enseñanza de los Padres y teólogos de la Iglesia.

    La apostolicidad no se encuentra en ninguna otra Iglesia. Esta es una consecuencia necesaria de la unidad de la Iglesia. Si no hay más que una Iglesia verdadera, y si la Iglesia Católica, como acaba de señalarse, es apostólica, procede deducir de ello que ninguna otra Iglesia es Apostólica. Todas las sectas que rechazan el episcopado, por el hecho mismo hacen que la sucesión apostólica sea imposible, ya que destruyen el canal por el cual se transmite la misión apostólica. Históricamente, los inicios de todas estas iglesias se remontan a un período de tiempo después de la época de Cristo y los Apóstoles. En cuanto a la Iglesia Griega, basta señalar que perdió la sucesión apostólica al retirarse de la jurisdicción de los legítimos sucesores de San Pedro en la Sede de Roma. Lo mismo puede decirse de las reclamaciones anglicanas a la continuidad (MacLaughlin, «Divine Plan of the Church”, 213; y, Newman, «Diff. Of Angl.”, Lecture 12.), pues el hecho mismo de la separación destruye su jurisdicción. Han basado sus reclamos en la validez de los órdenes anglicanos. Sin embargo, éstos han sido declarados inválidos. Pero incluso si fueran válidos, la Iglesia Anglicana no sería apostólica, pues la jurisdicción es esencial para la apostolicidad de misión. Un estudio de la organización de la Iglesia Anglicana demuestra que es completamente distinta de la Iglesia establecida por Jesucristo.
    https://archive.org/details/catholicencyclop01herbuoft/page/649/mode/2up

    Colección Eclesiástica Española Volumen 14
    1824

    «Mas ¿ cómo pueden sinceramente confesar esta apostolicidad, cuando han cortado la cadena de la sucesión apostólica; pues el Obispo consagrador cuando les impuso las manos no tuvo autoridad para conferirles misión legítima, y su consagración según las palabras del Papa Pelagio , propias para aplicarse a este hecho ilícito, fue mas una execración pues lo dividió y separó de las entrañas de la Iglesia separándolo de la Sede Apostólica ?”

    Colección Eclesiástica Española Volumen 14
    Año 1824
    Página 79
    https://archive.org/details/coleccion-eclesiastica-espanola-removed

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  10. La enseñanza del Concilio Vaticano (1869-70) sobre los “perpetuos sucesores”.
    El eterno pastor y guardián de nuestras almas, en orden a realizar permanentemente la obra salvadora de la redención, decretó edificar la Santa Iglesia, en la que todos los fieles, como en la casa del Dios viviente, estén unidos por el vínculo de una misma fe y caridad. De esta manera, antes de ser glorificado, suplicó a su Padre, no sólo por los apóstoles sino también por aquellos que creerían en Él a través de su palabra, que todos ellos sean uno como el mismo Hijo y el Padre son uno. Así entonces, como mandó a los apóstoles, que había elegido del mundo, tal como Él mismo había sido enviado por el Padre, de la misma manera quiso que en su Iglesia hubiese pastores y maestros hasta la consumación de los siglos.

    Así, para que el oficio episcopal fuese uno y sin división y para que, por la unión del clero, toda la multitud de creyentes se mantuviese en la unidad de la fe y de la comunión, colocó al bienaventurado Pedro sobre los demás apóstoles e instituyó en él el fundamento visible y el principio perpetuo de ambas unidades, sobre cuya fortaleza se construyera un templo eterno, y la altura de la Iglesia, que habría de alcanzar el cielo, se levantara sobre la firmeza de esta fe.

    Y ya que las puertas del infierno, para derribar, si fuera posible, a la Iglesia, se levantan por doquier contra su fundamento divinamente dispuesto con un odio que crece día a día, juzgamos necesario, con la aprobación del Sagrado Concilio, y para la protección, defensa y crecimiento del rebaño católico, proponer para ser creída y sostenida por todos los fieles, según la antigua y constante fe de la Iglesia Universal, la doctrina acerca de la institución, perpetuidad y naturaleza del sagrado primado apostólico, del cual depende la fortaleza y solidez de la Iglesia toda; y proscribir y condenar los errores contrarios, tan dañinos para el rebaño del Señor.

    Capítulo 1:
    Acerca de la institución del primado apostólico en el bienaventurado Pedro

    Así pues, enseñamos y declaramos que, de acuerdo al testimonio del Evangelio, un primado de jurisdicción sobre toda la Iglesia de Dios fue inmediata y directamente prometido al bienaventurado Apóstol Pedro y conferido a él por Cristo el Señor. Fue sólo a Simón, a quien ya le había dicho «Tú te llamarás Cefas», que el Señor, después de su confesión, «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo», dijo estas solemnes palabras: «Bendito eres tú, Simón Bar-Jonás. Porque ni la carne ni la sangre te ha revelado esto, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo te digo, tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Te daré las llaves del reino de los cielos, y todo lo que ates en la tierra será atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra será desatado en el cielo».

    Y fue sólo a Simón Pedro que Jesús, después de su resurrección, le confió la jurisdicción de Pastor Supremo y gobernante de todo su redil, diciendo: «Apacienta mis corderos», «apacienta mis ovejas».

    A esta enseñanza tan manifiesta de las Sagradas Escrituras, como siempre ha sido entendido por la Iglesia Católica, se oponen abiertamente las opiniones distorsionadas de quienes falsifican la forma de gobierno que Cristo el Señor estableció en su Iglesia y niegan que solamente Pedro, en preferencia al resto de los apóstoles, tomados singular o colectivamente, fue dotado por Cristo con un verdadero y propio primado de jurisdicción. Lo mismo debe ser dicho de aquellos que afirman que este primado no fue conferido inmediata y directamente al mismo bienaventurado Pedro, sino que lo fue a la Iglesia y que a través de ésta fue transmitido a él como ministro de la misma Iglesia.

    [Canon] Por lo tanto, si alguien dijere que el bienaventurado Apóstol Pedro no fue constituido por Cristo el Señor como príncipe de todos los Apóstoles y cabeza visible de toda la Iglesia militante; o que era éste sólo un primado de honor y no uno de verdadera y propia jurisdicción que recibió directa e inmediatamente de nuestro Señor Jesucristo mismo: sea anatema.

    Capítulo 2:
    Sobre la perpetuidad del primado del bienaventurado Pedro en los Romanos Pontífices

    Aquello que Cristo el Señor, príncipe de los pastores y gran pastor de las ovejas, instituyó en el bienaventurado Apóstol Pedro, para la perpetua salvación y perenne bien de la Iglesia, debe por necesidad permanecer para siempre, por obra del mismo Señor, en la Iglesia que, fundada sobre piedra, se mantendrá firme hasta el fin de los tiempos. «Para nadie puede estar en duda, y ciertamente ha sido conocido en todos los siglos, que el santo y muy bienaventurado Pedro, príncipe y cabeza de los Apóstoles, columna de la fe y fundamento de la Iglesia Católica, recibió las llaves del reino de nuestro Señor Jesucristo, salvador y redentor del género humano, y que hasta este día y para siempre él vive», preside y «juzga en sus sucesores» los obispos de la Santa Sede Romana, fundada por él mismo y consagrada con su sangre.

    Por lo tanto, todo el que sucede a Pedro en esta cátedra obtiene, por la institución del mismo Cristo, el primado de Pedro sobre toda la Iglesia. «De esta manera permanece firme la disposición de la verdad, el bienaventurado Pedro persevera en la fortaleza de piedra que le fue concedida y no abandona el timón de la Iglesia que una vez recibió». Por esta razón siempre ha sido «necesario para toda Iglesia —es decir para los fieles de todo el mundo—» «estar de acuerdo» con la Iglesia Romana «debido a su más poderosa principalidad», para que, en aquella sede, de la cual fluyen a todos «los derechos de la venerable comunión», estén unidas, como los miembros a la cabeza, en la trabazón de un mismo cuerpo.

    Por lo tanto, si alguno dijere que no es por institución del mismo Cristo el Señor, es decir por derecho divino, que el bienaventurado Pedro tenga perpetuos sucesores en su primado sobre toda la Iglesia, o que el Romano Pontífice no es el sucesor del bienaventurado Pedro en este mismo primado: sea anatema.

    ( Constitución dogmática Pastor Aeternus ; Denz. 1821 a 1825 ).

    NOTA: Lo que aquí se afirma con “anatema” es la negación que los sucesores de San Pedro tengan el primado sobre toda la Iglesia o que esos sucesores no lo sean de San Pedro en el mismo primado. Y aunque pareciera que no toca esto a que San Pedro deba tener “perpetuos sucesores” en el cargo mientras siga habiendo Iglesia, sin embargo, la “perpetuidad de la sucesión en su primado” supone necesariamente la existencia de un sucesor físico y visible, pues la formalidad “primado” es inseparable de “sucesor del bienaventurado Pedro”. Y aunque el interregno entre la muerte de un Papa y su próximo sucesor fuera prolongada, en nada contradice esta NECESIDAD DE PERPETUOS SUCESORES, sino que la confirma.
    El Dogma acerca de la sujeción al Soberano Pontífice para salvarse debe entenderse correctamente: tiene que ser vivo y visible. Cuando muere un Papa inmediatamente se busca al sucesor (porque esto es de DERECHO DIVINO, no así los medios para elegirlo) mientras tanto la Iglesia está con SEDE vacante, es decir, no hay Papa, con las consecuencias y efectos que conocemos.
    Pero como nada sucede en el tiempo sin la permisión divina, estos sesenta y cuatro años de vacancia manifiestan la «prueba» o «tentación» que se anunciaba para el período de Filadelfia con la quita del doble obstáculo que dice San Pablo. Dios va purificando a Su Iglesia y así este período prolongado ha servido para eso. La tentación consistió en querer mantener la Liturgia con su centro: el Santo Sacrificio, y así creyeron, bajo apariencia de bien, que sólo eso bastaba, y en lugar de inmediatamente elegir un Papa , apuntaron mal, muchos cayeron en esa terrible tentación, pero el «resto fiel» se redujo hasta casi desaparecer…pero eso es imposible porque Jesucristo protege a Su Iglesia y no ha dejado que todos cayeran porque de lo contrario a Su Vuelta no encontraría Fe, y eso mostraría que Su Iglesia sucumbió. La Iglesia Católica actual no está representada por los que refugian en sus casas compadeciéndose de sí mismos sin buscar la elección de quien es Fuente de Unidad y de Gobierno siendo VISIBLE. La Iglesia está compuesta por Jerarquía y fieles. El fiel, por más teología y derecho canónico que conozca, nunca será Jerarquía, por tanto, guardándose en sus casas, nunca tendrán ni sacerdotes, ni Obispos ni Papa, y eso NO ES la Iglesia Católica.

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  11. Es un Dogma de fe al que nos adherimos al 10o0% por la sencilla razón que somos Católicos, como aquel otro de S.S. Bonifacio VIII «Ahora bien, declaramos, decimos, definimos y pronunciamos que someterse al Romano Pontífice es de toda necesidad para la salvación de toda humana criatura»

    Estaremos de acuerdo usted y yo, que llevamos ambos el mismo tiempo sin Papa, ¿Verdad?

    Y ya que he mencionado a Zapalena anteriormente, ahora le cito:
    «Durante el tiempo de la vacante, la Iglesia permanece firmemente establecida, que es fruto del ejercicio del primado.[…]
    Durante el tiempo del asiento vacante, la Iglesia y su unidad permanecen firmemente en su lugar con el ejercicio preexistente del primado, así como la ley y providencia actual de Cristo, que prohíbe la transformación de la monarquía en gobierno colegiado o la disolución de la una Iglesia en varias autocéfalias. […] Extraída de la influencia dinámica del papado, más pronto que tarde se convierte fatalmente en desintegración y división., ya sea en el protestantismo quebrado o en la desintegración del autocefalismo nacional en el orientalismo.»
    DE ECCLESIA CHRISTI TIMOTHEUS ZAPELENA SJ
    Año 1954 Página 336
    https://archive.org/details/deecclesiachrist0001zape/page/336/mode/2up?view=theater

    La cuestión difiere en que algunos obedecemos y nos sometemos al Papa, a su Magisterio y a la disciplina vigente que dejó para estos tiempos, sabiendo que nos está llevando al Puerto de Salvación, como no puede ser de otra manera; mientras otros han decidido crear su propia disciplina saltando del Arca de Salvación, y construyendo canoas, balsas y cayucos donde se han autoconfigurado capitanes bucaneros y corsarios, írritos, ilícitos, inválidos.

    ¿Pues no ha sido perpetuo de San Pedro a S.S.Pío XII?, estando ahora vacante la Sede, dando paso al tiempo que corresponde al Impío y a Satanás, una vez el que lo detenía ha sido quitado de en medio, llegando estos tras la Gran Apostasía, la Abolición del Santo Sacrificio de la Santa Misa Católica, estando la Basílica de San Pedro tomada por la Abominación de la Desolación, sobre la sangre de los Mártires etc,etc,etc,llenándose el orbe de falsos cristos que dicen tener al Cristo y no lo tienen, etc,etc,etc brotes verdes que anuncian La Parusía.

    ¿Esto no quiere decir que estamos en el consummationem saeculi de lleno?
    A la espera de la Parusía.

    No, para ustedes, esto significa que deben seguir con sus profanaciones, con sus novedosas disciplinas y su contumaz desobediencia al S.S.Pío XII y a todo el Papado por extensión.

    Eso nos diferencia a ambos, que unos aceptamos la situación y nos sometemos al Vicario de N.S.J.C el cual está asistido por la Santísima Trinidad al completo, otros han decidio seguirse a sí mismos y enmendar la plana al Papado y a Dios Uno y Trino, como si pudieran.

    Por cierto también es de Derecho Divino que al Obispo solo le llega la Jurisdicción a través de Pedro, y que la ordenación Episcopal esta reservada al Romano Pontífice (canon 953, AAS 43 (1951)Pp 217-218, etc) debo recordaselo, y que sin jurisdicción ningún ministro es Católico, es un intruso, y que los intrusos no tienen ningún poder sobre el rebaño de N.S.J.C.

    «…hay cánones que están integrados en la estructura misma de la Iglesia por Su Divino Fundador y que, de hecho, están en directa conformidad con su naturaleza. Estos incluyen formas de organización del Cuerpo Místico de Cristo como las leyes que regulan la constitución de la Iglesia y las que definen los poderes del Papa y de los Obispos»
    Discursos e Radiomessaggi di Sua Santita Pio XII , XVIII,
    18 años de pontificado, 2 marzo 1956-1 marzo 1957, pp . 259-260

    S.S. Pío XII 1942:
    A LOS PÁRROCOS Y A LOS CUARESMEROS DE ROMA
    «…*el Vicario de Cristo* es el centro de su unidad y la fuente de la autoridad, pues a él deben estar unidos todos los demás Pastores, que de él reciben inmediatamente su jurisdicción y su misión; a él corresponde confirmarlos en la fe, como Pastor primero y universal, y, como Pastor de los Pastores, prevenir y corregir los abusos, guardar inviolable el depósito de la doctrina de Cristo y de la santidad de la moral, condenar auténticamente el error. Sólo él, sucesor de Pedro, Piedra fundamental de la Iglesia.»

    S.S. Pío XII 1943
    MYSTICI CORPORIS CHRISTI:
    «Por lo cual los obispos no solamente han de ser considerados como los principales miembros de la Iglesia universal, como quienes están ligados por un vínculo especialísimo con la Cabeza divina de todo el Cuerpo y por ello con razón son llamados «partes principales de los miembros del Señor», sino que, por lo que a su propia diócesis se refiere, apacientan y rigen como verdaderos pastores, en nombre de Cristo, la grey que a cada uno ha sido confiada; pero, haciendo esto, no son completamente independientes, sino que están puestos bajo la autoridad del Romano Pontífice, aunque gozan de jurisdicción ordinaria, que el mismo Sumo Pontífice directamente les ha comunicado.»

    S.S. Pío XII 1954:
    AD SINARUM GENTEM
    «Además – lo que del mismo modo ha sido establecido por disposición divina – a la potestad de orden (en virtud de la cual la Jerarquía eclesiástica se halla compuesta de Obispos, sacerdotes y ministros) se accede recibiendo el sacramento del Orden sagrado; la potestad de jurisdicción, además, que al Sumo Pontífice es conferida directamente por derecho divino, proviene a los Obispos del mismo derecho, pero solamente mediante el Sucesor de San Pedro, al cual no solamente los simples fieles, sino también todos los Obispos deben estar constantemente sujetos y ligados con el homenaje de la obediencia y con el vínculo de la unidad.»

    S.S. Pío XII 1958:
    AD APOSTOLORUM PRINCIPIS
    «… volvimos a referirnos a esta enseñanza con estas palabras «La potestad de jurisdicción que se confiere directamente por derecho divino al Sumo Pontífice llega a los obispos por ese mismo derecho, pero sólo a través del sucesor de Pedro, al que no sólo los fieles sino también todos los obispos están obligados a estar constantemente sujetos y a adherirse tanto por la reverencia de la obediencia como por el vínculo de la unidad.»

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  12. «Guardaos de todos aquellos que no entren en el santuario por la puerta.»
    S.S.Pío IX Domingo 12 de julio de 1873.

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  13. DISPOSICIONES DIVINAS

    JESUCRISTO, LA IGLESIA CATÓLICA Y EL PAPA
    Debemos decir que Jesucristo, cabeza invisible de la Iglesia, tiene su plenitud en la Iglesia (Ef. I,23) de la que nunca está separado, está con la Iglesia tanto como está a “la diestra del Padre”, y la Iglesia recibe de Jesucristo todo lo que es y todo lo que recibe. Pero la Iglesia no es una multitud informe. Es un Cuerpo organizado y vivo, cuya fuente inagotable de vida y existencia es el mismo Jesucristo, de quien, recibida la Verdad y la Fe, es trasmisora fecunda para dar testimonio del Verbo consubstancial del Padre, de Quienes procede el Espíritu Santo, para que bautizando a las gentes en Nombre de la Santísima Trinidad puedan obtener la salvación eterna recibiendo, por Ella, los frutos y méritos infinitos de la Pasión y Muerte de Jesucristo.

    La Iglesia es “una sociedad perfecta”, substancialmente inalterable, o sea, que de la misma manera que fue pensada y querida desde la eternidad, y fundada en el tiempo, por el Verbo Encarnado, siempre es la misma, “sin sombra de alteración.”

    Dice Jesucristo que “El hace las obras” de Su Padre, y que las hace “como al Padre le agrada”, y que, así como ha visto, así El las hace. El Verbo es engendrado por el Padre por vía intelectual, la Iglesia es engendrada, primeramente, en la Mente divina y siempre asociada con el Hijo, de esta manera cuando Jesucristo funda la Iglesia lo hace como vio hacer al Padre, porque, así como el Padre engendra, pero no es engendrado por nadie, así la Iglesia es engendrada por el Hijo, y ya nadie podrá fundar o crear una Iglesia distinta a la salida de las Manos de Jesucristo, pues es perfecta, como todas las obras de Dios. Nada sobra, nada falta.

    Y lo que nos interesa en este punto y que desde ya vislumbramos, es la constitución jerárquica que Jesucristo quiso que tuviera hasta que Él entregara “el Reino al Padre”, es decir, que esta forma nunca puede ser alterada sin alterar las disposiciones divinas, pues esta es la Voluntad de Aquel que la creó y de la cual tiene absoluto derecho. Nunca nadie podrá tener la remota posibilidad de ordenar de distinta forma estas “disposiciones” porque ellas mismas gozan del atributo divino de la inmutabilidad, pues es obra de Dios, no de hombre.

    De este modo la Sabiduría divina dispuso que en la Iglesia hubiera pastores y ovejas, y sobre todos ellos, de forma singular, creó a Su Vicario –asumiéndolo a Sí Mismo como instrumento- para gobernar, enseñar y santificar a toda la Iglesia, cuya institución Lo hace visible para siempre –luego de Su Ascensión- aquí en la tierra, siendo su representante, instrumento y órgano, de quien siempre se servirá para hablar y obrar visiblemente. Y aunque no creemos que esta institución de Su Vicario acabe con la Parusía sino cuando Jesucristo entregue Su Reino al Padre, mucho menos sostenemos que pudiera estar vacante la Sede en algún tiempo de la Historia de manera perpetua, salvo en los tiempos de interregno mientras se elige al Sucesor. En las actuales circunstancias que atraviesa la Esposa de Cristo, enfrentándose a la Apostasía constituida en Religión Idolátrica, y formado un cuerpo social anticristiano mundial, pereciera inverosímil que la Voluntad inmutable de Cristo haya variado en esta circunstancia histórica y no le hubiera avisado a la Iglesia que sus deseos fueran distintos a que Ella fuera gobernada por un Vicario.

    La Iglesia es un “misterio de unidad” (San Pedro Damiano), y es su mismo centro, al punto que si se perdiera el centro habría dispersión, y afectaría a la necesaria y visible unidad de la Iglesia, pero, la multiplicidad o pluralidad normal de Iglesias particulares regidas por un Obispo, en nada podrían alterar este “misterio de unidad “junto con su centro, fuente y cabeza de donde procede la comunicación de su poder y su fuerza, constituyéndose así en reflejo análogo de las inmanentes procesiones divinas, donde todo tiene un principio y un término. Así en la Iglesia emana la unidad como de origen natural y deseado por Jesucristo, desde el centro, y es su causa y principio. Para ser más claros: el principio de origen de la unidad es quien la contiene como Fuente: el Papa.

    En las procesiones en la Iglesia, para ser reflejo de las divinas, siempre han de estar llenas de vida comunicada desde el centro de la unidad hacia afuera hasta los puntos más alejados, pero manteniendo la única unidad que la mantiene en vida, recibiendo y comunicando la vida sobrenatural a toda la Iglesia. Sin esta relación de procesión se acaba la unidad, porque se destruye su principio. Faltando el principio de manera permanente, ya no se puede recibir su influencia y se diluyen en pequeños corpúsculos sin vida, porque Jesucristo y Su Vicario, como Cabeza única, es el principio y vínculo de unidad.

    Elección y aceptación

    En efecto, “la aceptación de cualquier electo” en la Iglesia siempre la recibe el Superior inmediato, que, en el caso de un designado por los electores, es recibida por Dios mismo, una vez habido el consentimiento del candidato al cargo. Los electores solo tienen la finalidad de designar. “La aceptación del electo” una vez confirmado en el cargo por Dios mismo, es condición indispensable para seguir siendo católico pues “la sujeción al Soberano Pontífice es de necesidad para salvarse”.

    En circunstancias normales y pacíficas, el deber “sagrado y urgente” de elegir un Pontífice lo tenía por derecho el Cuerpo Cardenalicio, el cual derecho no es divino, pues siempre en la Iglesia hubo diversas maneras de elegir al Papa. Sabido es que la Ramera, Madre de las abominaciones de la tierra, ha reemplazado los Rituales de Ordenación y Consagración para conferir el Orden Sagrado, invalidándolos, a lo que se sigue que a estas alturas ya no existe un Cuerpo Cardenalicio católico, sino unas comparsas sin ninguna autoridad. Conocido es el canon 188.4 que sintetiza la Bula de Paulo IV “Cum ex Apostolatum”, en el que, por adhesión a la herejía, se pierde “ipso facto” y sin necesidad de declaración alguna cualquier cargo y jurisdicción que se tenga. Sabido es que la Ramera ES esencialmente la propagadora de la herejía, luego no existe en ella autoridad alguna que pueda adjudicarse.

    La Iglesia Católica al encontrarse sin Cabeza Visible, frente a esta Apostasía generalizada constituida en Cuerpo Místico del Anticristo, ¿no posee acaso los medios necesarios para darse a Sí misma un legítimo Sucesor?

    No habiendo Cuerpo Cardenalicio, ¿no existen acaso Obispos válidos para que, siguiendo la Doctrina y la Leyes, puedan reunirse y elegir un Soberano Pontífice? ¿Qué es lo que lo impide? ¿Acaso la Doctrina o las Leyes? Ya sabemos que no. Existen estudios de sobra para aquellos que quieran entender que el Vicario de Cristo es de “necesidad de medio para salvarse” y que por tanto es un “deber sagrado y urgente” que no se puede eludir.

    Por tanto, son los Obispos remanentes sobre los que recae como DEBER hacerlo, pues nadie ha dicho que la Iglesia Católica llegara a la Parusía sin Cabeza Visible.

    Una de dos: o estamos en los últimos tiempos o no lo estamos. Nosotros solamente podemos conocer los signos de esta proximidad, pero ni una cosa ni la otra autoriza a nadie para contravenir las disposiciones de Jesucristo ni las de la Iglesia, que quieren que siempre haya un Pastor Supremo, salvo que los detractores crean que las puertas del Hades, es decir las herejías, pudieron acabar con la Iglesia Católica, en contra de las mismas Palabras de Jesucristo que enseña no pueden prevalecer contra ella.

    La disyuntiva es simple. No existe ninguna Doctrina ni Ley que impida en ningún tiempo proveer a la Iglesia de un Sumo Pontífice. Entonces los que se oponen o bien creen que están viviendo en el Cielo, donde no hay necesidad de Papa, o se niegan a aceptar que una elección es posible, negando las Promesas de Jesucristo.

    Ninguna otra opción es válida.

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  14. https://yt3.ggpht.com/FODRntPZjcuHgD9HJ5oUaCTSiEi1GXwVZKVMA6PD2-ZeT8-0kL4F24NHAu387XQY5zFtBV_rgxUP=s518-c-fcrop64=1,00000000ffffffff-nd-v1

    S.S.León XIII: «Únicamente la Iglesia de Jesucristo ha podido conservar y conservará, SEGURAMENTE, hasta el fin de los tiempos [consummationem saeculi], su forma de gobierno.»

    Encíclica «In medio Sollicitudinis»
    Citado en el libro «Repertorio Universal del Predicador» Tomo XVIII, página 131, del año 1933.

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  15. «…declaramos que tales hombres sacrílegos, y todos los que en el porvenir cometan crimen semejante, usurpando un cargo eclesiástico, serán, en virtud de los sagrados Cánones, incursos de hecho y de derecho en excomunión mayor; Nos exhortamos a los fieles piadosos a que no asistan al santo sacrifico celebrado por esos hombres, y a no recibir de ellos los Sacramentos, así como también evitar su trato y sus conversaciones, a fin de que la mala levadura no infeccione la buena masa.»

    Encíclica Quod nunquam del Papa Pío IX publicada el 5 de febrero de 1875

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  16. «Quien no está unido con el Papa, no recoge, sino que arroja al viento la semilla, y no obtendrá jamás fruto; o si alguno produce, será fruto de iniquidad.»

    Su Santidad Pío IX, alocución del 13 de mayo de 1875.

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  17. Al post anterior, deviene necesariamente una pregunta: Si lo que usted sostiene fuera correcto, dónde está ese Papa que hará que la Iglesia Docente y la Militante permanezcan? Quiénes son los obispos válidos y lícitos ordenados y por quién lo habrían sido para que la Sucesión Apostólica hubiera permanecido ininterrumpida? Dónde está esa iglesia, por sus palabras y si la interpretación que usted ha dado del magisterio fuera correcta, cabe decir entonces como conclusión lógica a sus dichos: 1. El papa visible es el actual que reina en El Vaticano. 2. que no ha dejado de haber papa válido y lícitamente consagrado luego de la muerte de Pío XII, 3. lo que se deduce que el Papado puede ser hereje y heresiarca, cismático y apóstata sin con ello perder la calidad de Católico y debiendo permanecer todo fiel a la Iglesia de Cristo en obediencia a estos papas y su magisterio herético. Visto esta conclusión, no diría que su análisis fuera cierto. Si no es esta, si estos papas conciliares no son los verdaderos, dónde está el verdadero, dónde se encuentran las autoridades legítimas que hayan sostenido la Apostolicidad ininterrumpida, es ustede el papa elegido, y si no lo es sabe quién es y cómo llegó a serlo? No puede haber papa hereje porque es lo mismo que decir que un no católico puede ser papa. Y no hay papa válido si no es católico.

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  18. Efectivamente la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana es una sociedad perfecta y cómo es perfecta por voluntad de su Fundador, ustedes, intrusos y excomulgados, no son absolutamente nadie para perfeccionarla y enmendar la plana a Su Santidad Pío XII y a Dios Espíritu Santo Paráclito 3ª Persona de la Santísima Trinidad.

    Los intrusos nos quieren hacer creer que pueden elegir un Papa.

    Ya hay una docena de «Papas» elegidos por intrusos, elijan el suyo y dejen de dar la tabarra que llevan décadas con el mismo cuento conclavista y se niegan a elegir ninguno porque les cunde más decir que se necesita que el tenerlo, porque saben que sus garajes se vaciarán en el mismo momento que cualquiera de ustedes se disfrace de lo que jamás será.
    ELIJAN AL «PAPA» DE UNA VEZ POR TODAS, CANSINOS.

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  19. Todas las citas que esgrimen nadie las conculca ni rechaza. Pero es que son inaplicables para este tiempo. Fueron pensadas y escritas para tiempos pacíficos y normales, que no son los nuestros. No voy a explicar por qué pues está a la vista. Imaginen una ambulancia que ha salido a recoger a alguien que necesita asistencia médica urgente, y el paciente se les muere porque han tenido que respetar los semáforos. Evidentemente todos estaríamos de acuerdo que en este caso o similares, respetar los semáforos es una necedad y un crimen. Entonces deberíamos concluir que la ambulancia no respeta las leyes? De ninguna manera. Sólo que en circunstancias tan graves someterse a la ley significaría matar al paciente, por tanto, sin desprecio de la ley vigente y para poder obtener el fin -salvar una vida- es de todo punto necesario saltar la ley y no respetar los semáforos, porque se entiende que el legislador no pudo tener en mente poner obstáculo para alcanzar un fin bueno y lícito. Sabido es que «para la necesidad no hay ley».
    Les dejo a ustedes hacer la aplicación a la situación actual. Si el ejemplo es perfectamente comprensible en el orden natural, por qué no habría de serlo sobre todo en el orden sobrenatural? Nuestro Señor resucitó muertos y hacía curaciones en sábado, y los apóstoles arrancaban espigas para comer en sábado, y David entregó los panes ofrecidos al Templo para acabar con el hambre. Pero siempre los que se oponían eran los recalcitrantes fariseos aplicando la letra muerta de la ley. ¿Qué diríamos si por cruzar los semáforos en rojo -en el caso de la ambulancia o bomberos, la autoridad les hiciera una multa? Sería una gran inconsciencia y habría que aplicarle una sanción justa. Insisto, hagan ustedes la aplicación. Es de derecho divino que San Pedro tenga perpetuos sucesores y que al estar la Sede vacante el deber «sagrado y urgente» (para que no se disperse el rebaño, pues sin el Papa VIVO Y VISIBLE «los Obispos -y mucho más los fieles- son multitud confusa y perturbada» al decir de León XIII), entonces llegan los recalcitrantes fariseos sujetos a la letra de la ley y dicen que ya no se puede hacer nada porque no hay Papa, y que entonces lo mejor es irse cada uno a su casa y esperar la Parusía o la muerte (en absoluta inconsciencia y poniendo obstáculos para que el fin de la ley no sea alcanzado.) ¿Qué deberíamos decir? Pues que se parecen al inconsciente e inepto policía que hizo la multa a la ambulancia.

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  20. “ Mientras la sede apostólica esté vacante, que el Sagrado Colegio Cardenalicio no tenga ningún poder ni jurisdicción en lo que le pertenezca al Papa en vida… pero que todo quede reservado para el futuro Papa . Y así decretamos que cualquier poder o jurisdicción que pertenezca al Romano Pontífice, mientras esté vivo (a menos que esté expresamente permitido en esta, Nuestra Constitución), la misma reunión de Cardenales pueda haber tomado por ejercicio, es nula y sin efecto.
    […]“Asimismo, ordenamos que el Sagrado Colegio Cardenalicio no pueda disponer de las leyes de la Sede Apostólica y de la Iglesia Romana de la forma que desee, ni podrá intentar desvirtuar las leyes de la misma, ni directamente o indirectamente a través de una especie de connivencia, o mediante el disimulo de delitos perpetrados contra las mismas leyes , ya sea después de la muerte del Pontífice o en tiempo de vacante, [sin embargo] puede parecer que se intenta. De hecho, queremos que deba proteger y defender contra el mismo argumento de todos los hombres.
    […]“Las leyes dictadas por los Romanos Pontífices no pueden en modo alguno ser corregidas o cambiadas por la vacante de la reunión de los cardenales de la Iglesia Romana [la Sede]; ni se puede quitar o agregar nada , ni se puede hacer ninguna dispensa de ninguna manera con respecto a las leyes mismas o alguna parte de ellas . Esto es muy evidente en las Constituciones pontificias [sobre] … la elección del Romano Pontífice. Pero si ocurre algo contrario a esta prescripción o si por casualidad se intenta, lo declaramos nulo y sin efecto por parte de Nuestra Suprema autoridad »

    […]Puesto que todo el asunto ha sido seriamente considerado, y movidos por los ejemplos de Nuestros Predecesores, ordenamos y prescribimos estas cosas, decretando que este documento y todo lo que en él se contiene no puede ser impugnado de ninguna manera, ni siquiera por el hecho de que cualquier persona que tenga un derecho o interés en las cosas dichas de antemano, o que pretenda tener un interés de cualquier manera, no estén de acuerdo con ellas, y no sean llamadas u oídas en relación con estas cosas, o por cualquier otra razón; sino que estos mismos documentos son manifiestamente y serán siempre y perpetuamente verdaderos, válidos y eficaces, y adquirirán y obtendrán sus propios resultados plenos y no disminuyen sus resultados; y ordenamos a los individuos a los que les corresponde y les corresponderá que las ordenanzas deben ser observadas respectiva e inviolablemente por ellos, y si alguien y que si alguien intentara lo contrario en relación con estas cosas, por cualquier autoridad, a sabiendas o no, el intento es nulo y sin efecto.

    […]Por lo tanto, que no se permita A NADIE debilitar esta página de Nuestra constitución, ordenanza, abrogación, mandamiento, orden vinculante, advertencia, prohibición, precepto y voluntad, o que vaya o ir en contra de ella por una empresa imprudente. Además, si alguien se atreve a intentar esto, que sepa que incurrirá por ello en la ira de Dios Todopoderoso y de los benditos Apóstoles Pedro y Pablo.»

    https://www.vatican.va/content/pius-xii/la/apost_constitutions/documents/hf_p-xii_apc_19451208_vacantis-apostolicae-sedis.html

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  21. EL MISTERIO DE LA IGLESIA
    Es imposible que la huella de la Santísima Trinidad no esté presente en el Misterio de la Iglesia. El Padre por vía de generación intelectual engendra a Su Verbo, el Hijo, en una corriente de Caridad tan «fuerte» que, por vía de espiración recíproca entre el Padre y el Hijo, procede la Tercera Persona: el Espíritu Santo. Y esta Vida interna en el seno Trinitario fluye eternamente. Pero en las operaciones fuera (ad extra) de este Seno pleno de Vida eterna donde todo es inmutable, se manifiestan las Personas apropiándose una obra en particular. Así el Padre crea, aunque inseparablemente unido a las otras Dos Personas, pues la Esencia es Una y Única, el Hijo se encarna y el Espíritu Santo genera hijos de Dios: Ángeles y hombres para hacerlos partícipes de su misma Vida, por un puro «estallido» hacia afuera de Caridad desbordante y sobrenatural. Y crea el tiempo.

    El Misterio de la Iglesia es un presente eterno en la Mente divina asociada especialmente al Hijo. Aquí ya descubrimos que la Iglesia está unida inseparablemente al decreto de predestinación del Verbo Encarnado, Primer pensamiento de la Trinidad ad extra. Todo lo que Dios ha realizado en el tiempo necesariamente estuvo presente desde toda la eternidad en sus designios. Al hacer la Creación ya estaba en Dios la intención de participar Su Vida a los hombres mediante una institución unida inseparablemente al Hijo Encarnado. Como Dios es Cabeza de Cristo (I Cor. II,3) Cristo es Cabeza de la Iglesia (Ef. V,23). Por tanto, por debajo del Misterio de la sociedad divina entre el Padre y el Hijo, hay declarado otro Misterio en el que se muestran las dos Jerarquías en la misión del Hijo: la Encarnación y la creación de la Iglesia.

    Toda la Iglesia está en Él, y la lleva toda al seno de Su Padre (Sn.Jn. XVII,24). Desde la creación de la Iglesia en el tiempo, presente en la eternidad asociada al Hijo, el Padre cuando ve a Su Hijo, ve en Él a toda la Iglesia que le está inseparablemente unida a Su Sagrada Humanidad. El Verbo, luego de su Encarnación, al volver al seno del Padre no vuelve sólo, sino que con Él lleva a toda la Iglesia a Él unida. La Iglesia es un Misterio de Fe que penetra el seno Trinitario, por eso decía San Epifanio que “la Iglesia Católica es el comienzo y la razón de todas las cosas”, y cuando Ella misma declara que “fuera de Ella no hay salvación” está declarando infaliblemente que es el corolario de la Voluntad de Dios sobre los hombres. Ninguna institución humana está preñada de sobrenaturalidad, todas fenecen, solo la Iglesia llega a la eternidad.

    Dice el Evangelio que Jesucristo no hace nada que no haya visto hacer al Padre, “Yo hago las obras de mi Padre”, entonces la institución de la Iglesia, tal y como la pensó y quiso que fuera, llega a las cumbres de lo perfecto. Nada hay que quitar, nada hay que agregar. Es trascendente. Nada hay superfluo. Todo o que Padre quiso que fuera, el Hijo lo hizo.

    Salteándonos otras realidades nos centramos ahora en la constitución de esta Iglesia querida por el Padre, creada por el Hijo y cuya alma es el Espíritu Santo. Podríamos decir que, junto con el Hijo, “es el misterio escondido en Dios”, como dice San Pablo, porque todo el Verbo está en la Iglesia y toda la Iglesia está en el Verbo, antes, en las entrañas arcanas de la eternidad en Dios, después de la Encarnación unida a Él inseparablemente, de manera que ninguna creatura tiene poder ni capacidad de alterar lo que fue pensado y querido y realizado por el Verbo. Es un Misterio inefable que tiene su Historia en el tiempo: “Tú eres Pedro, y sobre esta Piedra edificaré mi Iglesia”, es la Iglesia del Verbo la que quiere “edificar” sobre una base sólida y permanente, concediendo eficazmente a esta base del edificio una robustez que roza con la inmutabilidad divina. Imposible que sea derribada, tanto como que Dios dejara de ser. Pero siendo una Sociedad entre lo divino y lo humano, su constitución está afirmada en lo humano al modo divino, para que los hombres, por Ella, pudieran alcanzar a contemplar, en el Verbo y por el Verbo, la esencia divina y ser colmados de una felicidad imperdible y eterna. Por eso el Verbo Encarnado es “la Puerta”, y “no ha sido dado otro Nombre por el que podamos ser salvados”, ni existe otro “Camino” para llegar a la “Verdad” que creer en el Hijo, pues “nadie va al Padre sino por Mí” le revelará a los Apóstoles, y en una oportunidad uno de sus discípulos le pregunta “Maestro, ¿Dónde moras?”, y de a poco, les irá revelando el Misterio Trinitario y cómo serán ellos columnas, pero a sólo uno de entre ellos lo escoge para unírselo como ”fundamento “ de lo que estaba por hacer en Su Iglesia. Pero Jesucristo no es un concepto intelectual, es un ser histórico, es una de las Personas divinas que asumiendo una naturaleza humana completa “caminó entre los hombres”, revelando a los humildes los Misterios de Dios, pero como ”vino a lo suyo y los suyos no lo recibieron” escoge hombres comunes para elevarlos a las realidades sobrenaturales y con los cuales fundará Su Iglesia, para “confundir a lo que cuenta”, y luego de Resucitado les dirá “recibiréis, sí, potestad cuando venga sobre vosotros el Espíritu Santo; y seréis mis testigos…hasta los extremos de la tierra” (Hechos I,8) , porque “quien no nace de lo Alto no puede ver el Reino de Dios”, le anticipó a Nicodemo. Y esta verdad es para todos los siglos, por eso que la Iglesia es la continuidad, como Cuerpo Místico, de la Voluntad de Dios revelada por el Verbo: Aquel jueves Santo después de la última Cena con los Apóstoles, Jesucristo dice: “La vida eterna es que te conozcan a Ti, solo Dios verdadero, y a tu Enviado Jesucristo. Yo te he glorificado a Ti sobre la tierra DANDO ACABAMIENTO A LA OBRA QUE ME CONFIASTE PARA REALIZAR” (Sn.Jn. XVII, 3-4). Y esta “obra” es la Iglesia. Y luego de Resucitado durante el tiempo que media hasta Su Ascensión a la diestra del Padre, “los fue instruyendo” (Hechos I, 2) … Y consuma esta enseñanza anunciando que la Iglesia está asociada a la comunicación que tiene Él con el Padre.

    Por esta razón la Iglesia siempre es la misma, sin sombra de alteración, no puede –debido a su constitutivo esencial- entrar en “crisis” (como escuchamos decir a muchos católicos confundidos –tanto clérigos como seglares- porque es la “Obra” del Hijo de Dios, y así llegará hasta la consumación de los siglos. Aquello que constituye el Misterio de la Iglesia es una extensión y una comunicación de la sociedad divina y de las relaciones que existen en el Seno Trinitario. Por eso anuncia solemnemente que “las puertas del Infierno no tienen poder sobre Ella”. Nada ajeno a su esencia la puede “tocar”. Las herejías de los siglos anteriores y la Apostasía actual generada y propagada por la “otra” (la Ramera: la Madre de las abominaciones de la tierra”) no tienen eficacia para manchar su “vestido” inmaculado de Esposa del Cordero.

    Ya aquí podemos intercalar una consideración. La Humanidad: Estados, familias e individuos, es deudora del pecado de Adán, que tiene como fruto inmediato la muerte. Así vemos cómo los Estados surgen y mueren, incluyendo a las familias que lo componen y también a los individuos particulares. Todo pasa. Ya notamos desde aquí que existen dos caminos: la permanencia en Adán, que lleva a la muerte, o la filiación adoptiva en Cristo por la Gracia en la Iglesia.

    Adán culpable provocó la desunión y el caos, destruyendo el orden establecido por el Creador, causó la multiplicidad en detrimento de la unidad, porque el orden es la reducción de lo múltiple a la unidad. La Humanidad es deudora de este desorden. Y este principio que ha seguido flotando en los hombres a lo largo de los siglos, sólo puede consumarse en Dios o contra Dios. El “Misterio de Iniquidad”, ya presente después de la caída de Adán, tiene por finalidad unir a la Humanidad en un falso “cuerpo místico” hasta llegar a su culminación que tendrá lugar cuando el Inicuo, revestido de los poderes de Satanás, quiera y pretenda que la Humanidad caída se unifique en torno a él tributándole honor y adoración, que sólo le corresponde al Verbo Encarnado, y los Estados, las familias y los individuos que hayan aceptado “la marca” del Inicuo, causada por la embaucación generada por la Ramera apóstata y hayan sucumbido a la tentación de organizar a la Humanidad fuera de los designios de Dios en Cristo, aceptarán un Nuevo Orden Mundial perverso, tiránico y esclavizante, cuyo fin es la muerte, fruto del pecado de Adán y renovado en el Inicuo por Satanás, contra Cristo.

    Dios ha conservado esta Humanidad descendiente de Adán con un solo designio: renacer para la eternidad entrando en la Iglesia, porque solamente en Cristo, Verbo Encarnado puede recobrar el deseo implícito de unidad. Así la vieja Humanidad que tiene en sí misma una existencia caduca, puede ser transformada de Adán en Cristo y transferida al antiguo orden, establecido y querido por Dios, entrando a la Iglesia.

    Son los dos únicos caminos que tiene delante para transitar. La Humanidad, en estas condiciones miserables y precarias, no tiene razón de ser sino en la Iglesia y no ha sido conservada sino para la Iglesia. Por eso el “Misterio de Iniquidad” no ha querido y sigue queriendo, la destrucción de la Iglesia, para unir a la Humanidad en un falso y ficticio lazo imposible de unirla con Dios en Cristo.

    A san Juan, el Águila Visionaria, le revelará Jesucristo la Historia en el transcurso de los tiempos de la Iglesia que ha fundado, y en el Apocalipsis está representado por el primer septenario: la Siete Iglesias, y en cada una de ellas muestra de manera profética los avatares de esta “Arca” a la que los océanos de los tiempos no podrán hundir.

    Le revela “las cosas que han de suceder pronto”, y este “pronto” anuncia que tiene carácter histórico, no es una metáfora ni una alegoría. La Iglesia sin desmoronarse jamás ha atravesado las edades hasta llegar a la nuestra, que San Juan la denomina “Filadelfia”, donde profetiza una “gran prueba” y habla de un “resto fiel”, “débil” , pero que permanece fiel sin corromperse con las abominaciones de la Ramera, la que eclipsa a la Esposa, pero reconocida por “católica” oficialmente, gracias al trabajo de disolvencia que ha ejercido sobre los moradores de la tierra, mediante la propaganda y el embaucamiento seductor del Falso Profeta. Es el desarrollo final del Misterio de Iniquidad cuya culminación será la aparición del Anticristo, un poseso satánico con pretensiones de recibir culto de latría. Pero antes, dice San Pablo, “antes” de la aparición del Inicuo ha de haber una Apostasía generalizada, capaz de hacer perder a los elegidos, dice Jesucristo, si le fuera dado hacerlo.

    Históricamente nosotros estamos situados en este período de la Iglesia “débil”, en el que las Llaves han vuelto a Cristo, que es lo que se denomina Sede vacante. La Iglesia Católica ha necesitado replegarse para mantener la Fe, pues su Cabeza Visible no está. Pero, por más largo que sea el interregno, no se constituye en estado permanente, pues NECESITA de su Cabeza, para que Jesucristo a través de Su Vicario, la siga instruyendo, confirmando y rigiendo. La Iglesia, durante los siglos, ha elaborado Leyes y Doctrina para que los hombres de todos los tiempos pudieran saber cómo actuar en todos los tiempos. No hay nada que inventar. No hay nada que agregar a la Obra del Verbo, tan sólo aplicar esa Doctrina y esas Leyes. La misma Iglesia PUEDE proveer, como lo ha hecho siempre, de un Sumo Pontífice. Y lo DEBE hacer. Las circunstancias actuales son inéditas, pero Dios es el mismo, no cambia, y la Iglesia sigue siendo la misma, por tanto, los fieles católicos –sean Obispos, Sacerdotes y Fieles- que han permanecido en la Fe íntegra e inmaculada y no se han contaminado con las “abominaciones” de la Ramera son los que TIENEN que dar a la Iglesia Su Cabeza, sin más dilaciones, porque la Iglesia, como sociedad perfecta que es, es faro de luz y de verdad, y su Cabeza Visible, le otorga aquella unidad querida por el Hijo de Dios: “Padre que sean uno, como Yo estoy en Ti y Tú en Mí”. Solo Jesucristo y la Iglesia, inseparablemente unida a Él, restaura el orden.

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  22. NO SON EL REY DAVID EN NOOB, NI SON EL SEÑOR DEL SÁBADO,SON CORÉ, DATÁN Y ABIRÓN,
    USURPADORES DEL SACERDOCIO.
    EL SEÑOR DEL SÁBADO, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO DEJÓ TODO SU PODER A SU VICARIO QUE ES PEDRO, Y PEDRO DICE QUE USTEDES SON NULOS Y SIN EFECTO, NINGÚN INTRUSO COMO CORÉ, DATÁN Y ABIRÓN PUEDEN DESDECIR AL VICARIO DEL SEÑOR DEL SÁBADO, NINGUNO, NI THUC, NI CARMONA RIVERA, NI LEFEBVRE, NI LUTERO, NI FOCIO, NI NADIE PUEDE USURPAR LOS PODERES Y JURISDICCIÓN DEL PAPA, NINGÚN INTRUSO PUEDE USURPAR EL SACERDOCIO CATÓLICO, NADIE QUE NO SEA UN NOVADOR,UN HERESIARCA, UN CISMÁTICO Y CREA PODER HACERLO.

    Citamos la enciclopedia Católica de 1907
    Líderes de una revuelta contra Moisés y Aarón (Números 16).

    Coré era el hijo de Yishar, de la familia de levitas quehatitas; Datán y Abirón eran los hijos de Eliab, hijo de Falu, de la tribu de Rubén. Se menciona a un cuarto líder, On, el hijo de Pélet, también rubenita; pero como el nombre no aparece de nuevo, se sospecha correctamente una corrupción del texto. Coré fue el jefe de la rebelión, por lo cual se le llama la sedición de Coré (Núm. 16,16; 26,9; 27,3; Judas 11), y a los rebeldes se les llama la congregación de Coré (Núm. 16,40; Sir. 45,18).

    La facción rebelde se componía de tres partidos con diferentes motivos y diferentes objetivos:

    Muchas de las personas aún no se habían reconciliado con el sacerdocio exclusivo establecido en el Monte Sinaí, y deseaban la restauración del viejo orden, en el que las funciones sacerdotales eran ejercidas por el miembro de más edad de cada familia.
    Los levitas no aarónicos llevaban a mal que las prerrogativas del sacerdocio se limitaran a la familia de Aarón, mientras que ellos ocupaban la posición de meros sirvientes, y exigían ser admitidos también para ejercer funciones sacerdotales.
    Por último, los rubenitas se sentían perjudicados debido a que su tribu era privada del liderazgo, el que naturalmente le debía pertenecer, pues ellos descendían del hijo mayor de Jacob.
    Pero todos estaban animados por los celos del poder de la casa de Aarón, en la que se concentraba la autoridad civil y religiosa, y todos intentaban derrocarla. Los dos primeros partidos, sin embargo, deseaban la eliminación de Moisés del poder, sólo en la medida en que era un obstáculo para la realización de sus pretensiones, mientras que para los rubenitas esta eliminación era su objetivo principal.

    En el relato de la revuelta no se menciona ni el tiempo ni el lugar, pero debe haber ocurrido poco después de salir del Sinaí, cuando el sacerdocio aarónico era todavía una institución reciente. Probablemente tuvo lugar en Cadés, después que el intento de penetrar en la tierra prometida terminó desastrosamente cerca de Jormá (Núm. 14,40 ss.), y la gente había comenzado a percibir que no había escape de la sentencia que los condenaba a vagar cuarenta años por el desierto. Las palabras burlonas de Datán y Abirón (Núm. 16,13-14) apuntan a una situación semejante. Coré y doscientos cincuenta hombres líderes de las diferentes tribus (cf. Núm. 27,3) –por alguna razón desconocida Datán y Abirón no estaban con ellos– fueron donde Moisés a exigir la abolición del sacerdocio exclusivo. «Esto ya pasa de la raya.», dijeron, «Toda la comunidad entera, todos ellos están consagrados y Yahveh está en medio de ellos. ¿Por qué, pues, os encumbráis por encima de la asamblea de Yahveh?” (Núm. 16,3) Moisés los mandó a que adecuaran sus incensarios (sartenes para el fuego) al día siguiente para ofrecer incienso con Aarón ante el Señor; el Señor elegiría entre ellos. Cuando al día siguiente Coré y sus doscientos cincuenta compañeros ofrecieron incienso delante de la puerta del tabernáculo, fueron destruidos por el fuego del Señor. Mientras tanto, Moisés fue a las tiendas de Datán y Abirón, quienes se habían negado a obedecer a su citación para comparecer ante él, y advirtió a la gente a apartarse de las tiendas de Coré, Datán y Abirón, para que no compartiesen el terrible castigo a punto de sucederles. Apenas había acabado de hablar cuando la tierra se rompió en pedazos y se tragó a Datán, a Abirón y sus familias y todos los hombres que pertenecía al grupo de Coré.

    Sin embargo, los hijos de Coré no perecieron, (Núm. 26,10-11), y más tarde nos encontramos a sus descendientes entre los cantantes (1 Crón. 6,37; 2 Crón. 20,19; Sal. 42-43(41-42), 44(43), 48(47), 84(83), 85(84), 87(86), 88(87), o entre los porteros del Templo (1 Crón. 9,19; 26,1.19). Moisés ordenó que los incensarios de Coré y sus compañeros fueran convertidos en láminas de metal y se ataran al altar como advertencia a aquellos que quisieran usurpar el sacerdocio.

    FIN DE LA CITA

    NO CREO QUE SE TENGA QUE REPETIR LAS INNUMERABLES CONDENAS A LAS USURPACIONES AL SACERDOCIO POR INTRUSOS, Y LADRONES, ILICITOS, NULOS, IRRITOS, INVÁLIDOS QUE SE HAN DENUNCIADO DESDE SAN PEDRO POR TODOS LOS VICARIOS DEL SEÑOR DEL SÁBADO, DE LOS VICARIOS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, DE LOS SUCESORES DE SAN PEDRO.
    ÚNICAMENTE REPETIRÉ LA ÚLTIMA ENCICLICA ESCRITA POR EL ÚLTIMO VICARIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, SU SANTIDAD PÍO XII QUE NOS DEJÓ UNOS MESES ANTES DE FALLECER, ESTA ÚLTIMA ENCÍCLICA NOS DICE TAL QUE ASÍ:

    “Y los actos que pertenecen a la potestad del Orden sagrado, realizados por dichos eclesiásticos, aunque sean válidos, suponiendo que haya sido válida la consagración que se les quiere conferir, son gravemente ilícitos, es decir, pecaminosos y sacrílegos. Vienen muy a propósito las palabras de amonestación pronunciadas por el Divino Maestro: Quien no entra en el redil por la puerta, sino que sube por otra parte, es un ladrón y un asesino; las ovejas reconocen la voz de su verdadero pastor y lo siguen dócilmente, pero no van tras de un extraño sino que huyen de él: porque no reconocen la voz de los extraños.
    [..]
    Sólo con el beneplácito del Romano Pontífice se pueden consagrar Obispos. De cuanto hemos expuesto, se sigue, que ninguna otra autoridad que no sea la del Pastor Supremo, puede revocar la institución canónica conferida a un Obispo; ninguna persona o asamblea, ya de sacerdotes o de laicos, puede arrogarse el derecho de nombrar Obispos; ninguno puede conferir legítimamente la consagración episcopal sin el beneplácito apostólico.
    Así, pues, por causa de una consagración abusiva, que constituye un gravísimo atentado a la unidad de la Iglesia, ha sido establecida la excomunión “especialísimamente reservada a la Santa Sede Apostólica”, en la cual incurre ipso facto, no sólo quien recibe la consagración arbitraria, sino quien la confiere; quedando ambos, por ese mismo hecho, separados de la unidad y de la comunión con la Iglesia.

    Nos referimos a aquella disciplina que se ha establecido no sólo para China y las regiones recientemente iluminadas por la luz del Evangelio, sino para toda la Iglesia, disciplina que toma su sanción de ese poder universal y supremo de cuidar, regir, y gobierno que nuestro Señor concedió a los sucesores en el oficio de San Pedro Apóstol.

    Dado junto a San Pedro, en Roma, el 29 de junio, fiesta de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, del año 1958, 20 de Nuestro Pontificado.
    FIN DE LA CITA

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  23. Nadie les impide proveer de un «Papa», haganlo por favor, décadas diciendo lo mismo, háganlo por favor, insisto háganlo, no pueden estar con el comodín de que se necesita una Papa y no hacerlo por décadas y décadas, proponiéndolo siempre y dando la murga constantemente,pero luego no lo hacen y ponen excusas y excusas, y excusas, y más excusas, repito durante décadas repitiendo con que hay que elegir un «Papa», elijan a su «Papa» por favor, es de necesidad imperiosa, sí, pero para que no nos sigan dando la tabarra con lo mismo.

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  24. «…si cree que el Papa, CANÓNICAMENTE ELEGIDO, que en cada tiempo fuere, expresado su propio nombre, es sucesor del bienaventurado Pedro y tiene autoridad suprema sobre la Iglesia de Dios.»
    Bula antedicha Inter cunctas, de 22 de febrero de 1418
    MARTÍN V

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  25. Romanus Pontifex, LEGITIME ELECTUS, statim ab acceptata electione, obtinet, iure divino, plenam supremae iurisdictionis potestatem.
    Can.219

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  26. A lo anterior añadimos:

    C. 4, de sententia excommunicationis , V, 10, in Extravag. com.; Clemens VI, ep. « Super quibusdam », 29 sept. 1351; Martinus V (in Cone. Consta ntien.), const. « Inter cunctas », 22 febr. 1418, art. 24, de quo errorum Wicleff et Husz suspecti interrogandi; Sixtus V, const. « Postquam », 3 dec. 1586, § 2; Pius VI, const. « Super soliditate », 28 nov. 1786, § 15, 16; const. « Auctorem fidei », 28 aug. 1794, prop. 3, Synodi Pistorien., damn.; Gregorius XVI, litt. ap. « Cum in Ecclesia », 17 sept. 1833; Pius X, const. « Vacante Sede Apostolica », 1904; litt. encycl. « Pascendi », 8 sept. 1907, Pius XII, const. « Vacante Sede Apostolica », 1945

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  27. ¿Usted es capaz de entender lo que es una analogía? Me refiero a la comparación con la ambulancia. Porque creo que lo del apego a la letra de la ley lo ha entendido perfectamente.
    No necesitamos autorización suya ni de nadie que haya dejado de ser católico por sostener que es imposible cumplir la Voluntad de Dios sobre la elección de un Papa. Lamentamos pero todas esas leyes que cita le faltaría hacer lo mismo que los fariseos y colgárselas por el cuerpo creyendo que así observaban la ley. Ay de vosotros fariseos hipócritas que no cumplís la ley ni dejáis que se cumpla…bueno es una manera de hablar el que » no dejáis» porque es nadie para impedirlo.
    Tenía pensado escribir más sobre el tema, pero no lo haré, pues es usted otro recalcitrante esclavo de la letra muerta. Adios.

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  28. Claro que lo entiendo, y como me parece que no son argumentos de ningún tipo, me pregunto si son serios; dejo un argumento a la altura de los suyos:

    Nos dicen que si un padre de familia le dice a sus hijos que no salgan bajo ningún concepto de casa y se produce un fuego en la misma, estos tienen la obligación de salir para salvar sus vidas, a expensas de lo que el padre les dictaminó.
    Estos, desconocen cómo sigue el cuento.
    Uno de los hijos desoye al padre y ante el fuego sale de la casa despavorido, con la mala fortuna que cae en un profundo socavón que se había abierto en cuyo fondo había magma a 1200° de temperatura.
    El otro hermano, haciendo caso a su padre, se queda en casa, saltan las alarmas de humo y saltan los aspersores; para más tarde reunirse con su padre, y velar al difunto hermano tras su trágico final.

    __________

    Esas leyes que cito son las de los Papas, es evidente que usted bucea en lo más profundo del cisma.
    __________

    «…en esta única Iglesia de Cristo nadie vive y nadie persevera, que no reconozca y acepte con obediencia la suprema autoridad de Pedro y de sus legítimos sucesores.»
    PIO XI
    1929
    __________

    La Voluntad de Dios es que obedezcamos a Su Vicario.
    Mateo 8, 26
    » …eis quid timidi estis modicæ fidei…»

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  29. Yo no le impido que usted elija a un «Papa» anticanónicamente, se lo impide la Suprema Autoridad de S.S.Pío XII:

    “LAS LEYES DICTADAS POR LOS ROMANOS PONTÍFICES NO PUEDEN EN MODO ALGUNO SER CORREGIDAS O CAMBIADAS por la vacante de la reunión de los cardenales de la Iglesia Romana [la Sede]; ni se puede quitar o agregar nada , ni se puede hacer ninguna dispensa de ninguna manera con respecto a las leyes mismas o alguna parte de ellas . Esto es muy evidente en las Constituciones pontificias [sobre] … LA ELECCIÓN DEL ROMANO PONTÍFICE. Pero si ocurre algo contrario a esta prescripción O SI POR CASUALIDAD SE INTENTA, LO DECLARAMOS NULO Y SIN EFECTO POR PARTE DE NUESTRA SUPREMA AUTORIDAD »

    Usted objetará y dirá, pero no soy Cardenal, soy el monaguillo, y dirá S.S.Pío XII:

    «Por lo tanto, que no se permita A NADIE debilitar esta página de Nuestra constitución, ordenanza, abrogación, mandamiento, orden vinculante, advertencia, prohibición, precepto y voluntad, o que vaya o ir en contra de ella por una empresa imprudente. Además, si alguien se atreve a intentar esto, que sepa que incurrirá por ello en la ira de Dios Todopoderoso y de los benditos Apóstoles Pedro y Pablo.»

    Y dice usted: non serviam.

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  30. Estimada Bettina:
    gracias por todas sus recomendaciones , las recibo con humildad cristiana y las analizaré detenidamente cuando tenga mas tiempo porque es demasiado extenso .-
    Los cristianos deberíamos tratar todos de ser mas concisos y breves imitando a Cristo para que el mensaje llegue y cualquiera lo pueda entender .
    Sí me sorprendió que Ud me endilgue el anonimato que yo le critico a «Cefas» cuando me identifiqué desde mi primer comentario en el artículo homenaje a mi querida Madrina Olga .
    Usted dando la cara y «Cefas» desde el anonimato aunque tuvieran la razón en sus argumentos se autoproclaman «teólogos» y sostienen con bastante soberbia ( en síntesis y según entiendo con mi escasa capacidad) que la «abolición del sacrificio perpetuo ya se ha producido y que no queda en el mundo un solo sacerdote católico , haciendo interpretaciones particulares de todo el cúmulo de legislación eclesiástica respecto del orden y de la jurisdicción .-
    El P Ramiro Ribas por su parte – especialmente en su audio sobre «La Jurisdicción» -explica con mucha claridad como la Iglesia ha previsto y ha asegurado la sucesión apostólica durante los posibles momentos de vacancia de la Sede de duración siempre indefinida e incluso comenta lo sucedido en la vacancia de casi tres años entre 1268 y 1271 .
    Así también el P Ramiro Ribas sostiene lo mismo que leo en mi libro de oración heredado de mi abuela ( editado en 1927 ): » El sacerdocio católico , no obstante la guerra que contra él mueve el infierno , durará hasta el fin de los siglos , porque Jesucristo ha prometido que las potestades del infierno no prevalecerán jamás contra su Iglesia.»
    Entonces , yo simple seglar que soy una ignorante ¿a quién debo creer ?
    Aunque el P Ramiro Ribas no fuera sacerdote ¿ tienen Uds autoridad para decir que no lo es y que la abolición del sacrificio ya se ha producido ?
    Bien repetía mi querida madrina siempre : «Heriré al Pastor y se dispersarán las ovejas » .
    El diablo reina y ha sembrado el caos , las pocas ovejas católicas que quedamos andamos todas a ciegas en los despeñaderos …
    incluso Uds autoproclamados teólogos , tengan la humildad de reconocerse tan ignorantes como cualquiera y no creerse dueños de la Verdad porque solo Dios es dueño de ella .-
    Señor Moymunan : le pregunto a Ud sin ánimo de molestarle ¿Ud ha cambiado de criterio y ahora sostiene que el sedevacantismo de los thucistas y lefevbristas no es válido ? porque me pareció siempre que Ud apoyaba esa «línea» …, disculpe si me equivoco .-
    También me parece que se debería dar derecho de réplica acá al P Ramiro Ribas ,ya que ha sido denostado y sin perjuicio de que tenga o no tenga él razón ..
    Dios bendito nos ilumine a todos los que andamos a tientas en esta «hora de las tinieblas» y tenga misericordia de tantas miserias que padecemos ..
    Que venga pronto , bendito sea!

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  31. Y en qué documentos pontificios dice Ribas que la Iglesia ha previsto que los intrusos tienen jurisdicción, así como los «clerici» vagantes, porque es más que evidente que,Cum ex apostolatus officio, Mystici Corporis Christi, Ad Sinarum Gentem, Apostolorum Principis y Vacantis Apostolicae Sedis, por ejemplo dicen que no, que todo lo contrario.
    ¿En el mismo documento que dice Ribas que los ancianos novus ordo pueden absolver válidamente y que podemos ir a buscarlos para confesarnos sin problema?
    Es decir, se ha sacado ese magisterio de la chistera de Simón de Gitta

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  32. Estimada Esperanza Suprema:En efecto yo he cambiado desde hace algunos años. Yo no creo ya en los obispos sedevacantistas ni en los “sacerdotes” ordenados por ellos. La razón es por que no tengo certeza de su posición y creo que la certeza es exigible.
    Al (P.) Ramiro Ribas, a quien estimo, le declaré una vez que no tenía certeza acerca de lo que él representaba y por lo tanto no podía en conciencia asistir a sus misas. También le aclaré que era una opinión mía (ahora ya es certeza) pero que no pretendía inmiscuirme en su opción ya que no soy nadie para hacerlo. Por lo tanto le expresé mi respeto por su obra y mi decisión de seguir mi camino según los dictados de mi conciencia.
    Mi decisión en éste y otros temas es no manifestar mis opiniones porque no tengo autoridad para hacerlo. Por eso en el blog me limito a traer posts de otros con los que coincido.
    El P. Ramiro puede expresarse y escribir en el blog lo que desee y responder a los argumentos dados por otros, cuando quiera. Así como comentar sobre éste o cualquier otro tema. Otros lo hacen aunque no esté de acuerdo con ellos. Casi nunca les respondo.
    Es importante que ahora manifieste que el argumento de estado de necesidad o de la absoluta necesidad de los sacramentos no es verdadero. El concilio de TRENTO declaró en la sesión 6, capítulo 4 lo siguiente

    Si alguno dijere que los sacramentos de la nueva ley no son necesarios, sino superfluos para salvarse; y aun cuando no todos sean necesarios a cada particular, asimismo dijere que los hombres sin ellos, o sin el deseo de ellos (sine eorum voto), alcanzan de Dios, por la sola fe, la gracia de la justificación; sea excomulgado».

    Por lo tanto para salvarse basta en algunos casos, si no es posible acceder a ellos como muchas veces ha pasado, el deseo de los sacramentos – aut eorum voto- . En nuestras circunstancias podemos practicar con mucho fruto la Comunión espiritual y el Acto de perfecta contrición. También podemos leer los textos de la misa Tridentina. Podría contarle algo personal que me ha certificado en lo grato que es a Dios la lectura de la misa Tridentina que yo llevo haciendo desde hace 11 años sin fallar ni un solo día.
    Permítame recomendarle que busque la Verdad a toda costa y que la ame por encima de todo y pida a Dios que le ilumine. Esto es absolutamente necesario a todos pero son muy pocos los que consiguen alcanzarla. A veces se nos exigen sacrificios muy duros.

    Esto es todo lo que tenía que decirle pues Ud. me ha invitado a hacerlo.
    moimunan

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  33. Gracias estimado Moimunan por su sinceridad primero, luego por permitir el intercambio. Aquí como católicos estamos obligados en todo tiempo a buscar la Verdad. En otros tiempos esta Verdad estaba visible: la Santa Iglesia Católica. Si bien no debemos olvidar que un día la Iglesia se acostó católica y al siguiente era arriana. LA INMENSA MAYORÍA ERA ARRIANA, no solo el Clero que lo era y acompañaba el disparate de Arrio, sino el mismo pueblo católico.

    Estimada Esperanza, en ese momento FUE SOLO UNA VOZ contra el resto del mundo católico. Todos tildaron a Atanasio de loco, de cismático, de hereje, todo menos de lo que era: CATÓLICO.

    Dónde están los que lo tildaron de loco? Sobrevivieron y fueron algunos perdonados porque se arrepintieron de su grave error y apostasía y otros Dios dirá pero difícil en el Cielo.

    Arrio condenado.
    Atansio Dios lo glorificó y lo Santificó.

    Nunca en la historia de la Catolicidad, fueron los más los que sostenían la verdad. Mirar solo el principio: 12 de los que uno era traidor.

    Y dos en la cruz, dos ladrones, uno lo reconoció y el otro negó. Uno se salvó y el otro se condenó.

    No hay dos verdades. SOLO HAY UNA VERDAD. Y en la VERDAD no cabe la emotividad y el falso sentimentalismo.

    O usted Esperanza tiene la VERDAD o la Tenemos los que sostenemos lo que yo sostengo. La tercera vía es por la tibieza: por la que Cristo los vomita de su boca.

    Ese será todo mi comentario. Cuando la agresión y el esfuerzo por torcer los dichos se hace ley, me retiro. No tengo nada más que decir.

    De cada quien es la responsabilidad frente a su ser Católico y a Cristo.

    Dios nos bendiga a todos con la FE en Él, la Confianza en Él, la Certeza en Él y la Esperanza en Él, y al decir en Él digo en su Santísima Madre dejada por Él a los pies de la Cruz y en Él La Santísima Trinidad que se nos reveló a través de Jesucristo Nuestro Señor y Rey. Único Legislador verdadero.

    Mi certeza en medio de tanta oscuridad no son los hombres: NINGUNO. Menos aún los media tinta. Y menos aún los que se autodeclaran : independientes del poder que los ordenó.

    Gracias otra vez estimado Moimunan por este espacio.

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  34. Estimado Moymunan :
    gracias por contestarme .
    Estimada Bettina :
    tomo en cuenta todas sus consideraciones aunque en principio no las comparto.-
    Dios bendito tenga piedad de todos nosotros .

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  35. El tal «Cefas» es un loquillo fanático con delirios de teólogo, restenle importancia, partan del hecho que se esconde bajo un seudónimo

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  36. Esperanza Suprema, esto no es una cuestión de libre elección, donde usted pueda elegir como si de un bufete libre se tratara, ¿que peste más mortífera para el alma que la libertad de error? dice San Agustín, esto es una severa sujeción, verdadera esclavitud, cautividad del entendimiento, al Papa y sus doctrinas.
    Recapacite y no ponga lo que creyó su madrina sobre los intrusos por encima de lo que dicen los Papas sobre estos; no hay tal estado de necesidad que haga un giro copernicano y los intrusos se conviertan en jerarquía, no hay tal estado de necesidad donde el Papa dijo «digo» ahora quieran hacernos creer que dijo «Diego», eso se lo han inventado los novadores, los liberales disfrazados de Tradición.
    Huya de los intrusos.

    PÍO VI
    «…prohibimos severamente a los mal elegidos e ilícitamente consagrados, asumir la jurisdicción episcopal ya que nunca la han recibido. Tampoco deben nombrar, para la cura de almas y la administración de los sacramentos, bajo ningún pretexto de necesidad.»
    Dado en Roma, en San Pedro, bajo el Anillo del Pescador, el 13 de abril de 1791, año XVII de Nuestro pontificado.

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  37. DECRETUM
    DE CONSECRATIONE EPISCOPI SINE CANONICA PROVISIONE
    Suprema Sacra Congregatio Sancti Officii, ex speciali facultate sibi a
    Summo Pontifice facta, hoc edidit decretum :
    Episcopus, cuiusvis ritus vel dignitatis, aliquem, neque ab Apostolica
    Sede nominatum neque ab Eadem expresse confirmatum, consecrans im Episcopum, et qui consecrationem recipit, etsi metu gravi coacti (c. 2229,
    § 3, 3°), incurrunt ipso facto in excommunicationem Apostolicae Sedi
    -specialissimo modo reservatam.
    Hoc decretum vim suam exeret ab ipso promulgationis die.
    Datum ex Aedibus Sancti Officii, die 9 Aprilis .1951.

    AAS 43 (1951)
    Pp 217-218

    Haz clic para acceder a AAS-43-1951-ocr.pdf

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  38. Estimado Sr Cefas:
    cuantas mas millones de palabras me diga Ud autoproclamándose gran teólogo y con derroche de soberbia , escudado en un sospechoso anonimato y denostando con altanería a otras personas que -sean o no sean sacerdotes -dan la cara para proclamar a Cristo con humildad y caridad menos caso le voy a hacer …
    Si su mensaje fuera cristiano Ud se presentaría con humildad ; esa su soberbia no es cristiana ; solo eso me alcanza para desconfiar de todo lo que Ud dice …
    Mi querida Madrina Olga me rescató de la secta conciliar , es la persona mas sabia y a la vez mas humilde a un tiempo que yo haya conocido porque conocía al dedillo toda esa legislación eclesiástica que Ud repite y repite todo el tiempo pero no se creyó nunca dueña de la Verdad , siempre repetía ; «los designios de Dios son inescrutables».
    Por algo el Sr Moymunan, quien – ahora me acabo de enterar- disentía con ella- le ha rendido un homenaje póstumo con toda justicia .-
    Después de tantas idas y venidas en este debate que comenzó en ese homenaje póstumo a mi Madrina no está para nada claro si el Santo Sacrificio se sigue haciendo o no a 2023 años de Nuestro Señor en algún rincón de la tierra ; solo Dios lo sabrá …
    Señor Moymunan : he leído con mayor detenimiento el mensaje tan claro y conciso por el cual Ud me contestó y le confieso que no encontré contradicción alguna entre la razón que Ud manifiesta sobre lo dispuesto en el Concilio de Trento respecto a la recepción de los Sacramentos o «al menos el deseo de ellos» y todo lo que expone el P Ramiro Ribas – especialmente en el audio sobre «La Jurisdicción» , en cuanto él se refiere a todo el conjunto de la legislación eclesiástica y que la letra de la ley está supeditada al espíritu de la ley que prevalece cuando de salvar almas se trata .-
    Humildemente veo que no solo El Concilio de Trento no contradice esa afirmación sino que además al señalar una obligatoriedad específica confirma la regla ; me parece , no lo sé .
    Y como hago cuando estoy muy apesadumbrada por las dudas y por mi ignorancia , ayer me refugién en mi Misal diario de 1946 y en la lectura del día me encontré con la «Carta de S Pablo a los Romanos » donde dice ( 13-10) :» Por lo tanto la plenitud de la ley es la Caridad» y también la «Segunda Carta de S Pablo a los Corintios ( 11-24 ) donde dice : «de los judíos recibí cinco veces 39 azotes…»y el siguiente comentario de un Ovispo en 1946 : «La Ley prohibía aplicar mas de 40 azotes cada vez y los judíos , esclavos de la letra que mata y menospreciadores del espíritu que vivifica diéronle a S Pablo solo 39 azotes pero se los repitieron 5 veces para No quebrantar la Ley . Tal es el proceder de los hipócritas de todos los tiempos».
    Justo ayer Dios bendito me regaló esa lectura y la comparto con humildad y para bien en esta sana discusión .
    Que se cumpla siempre la santa voluntad de Dios en todo !
    Bendito sea !

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  39. «Porque así lo profetizó Ezequiel (14, 7-9) en nombre de Dios; el cual, hablando contra el que se pone a querer saber por vía de Dios curiosamente, según la variedad de su espíritu, dice: Cuando el tal hombre viniere al profeta para preguntarme a mí por el, yo, el Señor, le respondere por mí mismo, y pondre mi rostro enojado sobre aquel hombre; y el profeta cuando hubiere errado en lo que fue preguntado, ego, Dominus, decepi prophetam illum, esto es: Yo, el Señor, engañe aquel profeta. Lo cual se ha de entender, no concurriendo con su favor para que deje de ser engañado; porque eso quiere decir cuando dice: Yo, el Señor, le respondere por mí mismo, enojado; lo cual es apartar el su gracia y favor de aquel hombre. De donde necesariamente se sigue el ser engañado por causa del desamparo de Dios. Y entonces acude el demonio a responder según el gusto y apetito de aquel hombre, el cual, como gusta de ello, y las respuestas y comunicaciones son de su voluntad, mucho se deja engañar »
    San Juan de la Cruz

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  40. Es evidente, Esperanza Suprema, que usted no ha ido a la fuente original del Concilio de Trento, sino que ha comulgado con rueda de molino, como hace con los intrusos.

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  41. «Por esto tiene y da a los suyos una falsa noción de la caridad, y atu- rrulla y apostrofa a todas horas a los católicos firmes, con ha decantada acusación de intolerancia é intransigencia. Nuestra fórmula es muy clara y concreta. Es la siguiente: La suma intransigencia católica es la suma católica caridad. Lo es en orden al prójimo por su propio bien, cuando por su propio bien le confunde y sonroja y ofende y castiga. Lo es en orden al bien ajeno, cuando por librar a los prójimos del contagio de un error desenmascara a sus autores y fautores, los llama con sus verdaderos hombres de malos y malvados, los hace aborrecibles y despreciables como deben ser, los denuncia a la execración común , y sí es posible, al celo de la fuerza social encargada de reprimirlos y castigarlos. Lo es, finalmente, en orden a Dios cuando por su gloria y por su servicio se hace necesario prescindir de toda»- las consideraciones, saltar todas las vallas, lastimar todos los respetos, herir todos los intereses, exponer la propia vida y la de los que sea preciso para tan alto fin.

    Y todo esto es pura intransigencia en el verdadero amor, y por esto es suma caridad, y los tipos de esta intransigencia son los héroes mas sublimes de la Caridad, como la entiende la verdadera Religión. Y porque hay pocos intransigentes, hay en el día pocos caritativos de veras. La caridad liberal que hoy está de moda es en la forma el halago y la condescendencia y el cariño; pero es en el fondo el desprecio esencial de los verdaderos bienes del hombre y de los supremos intereses de la verdad y de Dios.»

    Félix Sardá y Salvany.

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  42. A mi no me tiene que hacer caso, ni a su madrina, ni a los intrusos, se lo tiene que hacer al Papa, el resto CISMA.

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  43. Señora o señorita «Suprema Caridad», digo «Suprema Esperanza» o la amadrinada, como usted misma repite una y otra vez.
    Le dejo esto, no sin antes decir, que no me comparo, no sea que así lo crea.

    «San Jerónimo, disputando con el hereje Vigilancio, le echó en cara su antigua profesión de tabernero, y le dice: «Otras cosas aprendiste (y no teología) desde tu temprana edad; a otros estudios te has dedicado. No es por cierto cosa que pueda ejecutar bien un mismo hombre, averiguar el valor de las monedas y el de los textos de la Escritura; catar los vinos y tener inteligencia de los Profetas y de los Apóstoles». Y se ve que el Santo controversista les tenía afición a esos modos de desautorizar al adversario, pues en otra ocasión, atacando al mismo Vigilancio, que negaba la excelencia de la virginidad y del ayuno, pregúntale con festiva donaire «si lo predicaba así para no perder el consumo de su taberna.» ¡Oh’ ¡cuántas cosas hubiera dicho un crítico liberal, si eso hubiese escrito contra un hereje de hoy uno de nuestros controversistas! ¿Qué diremos de San Juan Crisóstomo en su famosa invectiva contra Eutropio, que en personal y agresiva no tiene comparación con las tan agrias de Cicerón contra Catilina o contra Verres? El melifluo Bernardo no era ciertamente de miel al tratar con los enemigos de su fe. A Arnaldo de Brescia (gran agitador liberal de su siglo) le llama con todas las letras «seductor, vaso de injurias, escorpión, lobo cruel.» El buen Santo Tomás de Aquino olvida la calma de sus fríos silogismos para dirigirse en vehemente apóstrofe contra su adversario Guillermo de Saint-Amour y sus discípulos, Y llamarlo a boca llena «enemigos de Dios, ministros del diablo, miembros del Anticristo, ignorantes, perversos, réprobos.» Nunca dijo tanto el insigne Luis Veuillot. El dulcísimo San Buenaventura increpa a Geraldo con los epítetos de «imprudente’ calumniador, espíritu maléfico, impío, impúdico, ignorante, embustero, malhechor, pérfido e insensato.» Al llegar a la época moderna se nos presenta el tipo encantador de San Francisco de Sales, que por su exquisita delicadeza y mansedumbre mereció ser llamado viva imagen del Salvador. ¿Creéis que les guardó consideración alguna a los herejes de su tiempo y país? ¡Ca! Les perdonó sus injurias, les colmó de beneficios, procuró hasta salvar la vida a quien había atentado contra la suya. Llegó a decir a un su rival: «Si me arrancaseis un ojo, no dejaría con el otro de miraros como hermanos». Pues bien; con los enemigos de su fe no guardaba clase alguna de temperamento o consideración. Preguntado por un católico si podía decir mal de un hereje que esparcía sus venenosas doctrinas, le contestó: «Si, podéis. con tal que no digáis de él cosa contraria a la verdad, y sólo por el conocimiento que tengáis de su mal modo de vivir; hablando de lo dudoso como dudoso, y según el grado mayor o menor de duda que sobre eso tengáis.» Más claro lo dejó dicho en su Filotea, libro tan precioso como popular. Dice así: «Los enemigos declarados de Dios y de la Iglesia deben ser vituperados lo más que se pueda. La caridad obliga a cada cual a gritar: «¡Al lobo!» cuando éste se ha metido en el rebaño, y aun en cualquier lugar en que se le encuentre.»
    Félix Sardá y Salvany

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  44. A veces las lecturas demasiado abundantes indigestan, igual que ocurre con las comidas. Encerrada en un bosque de libros, documentos, citas, la persona en cuestión pierde noción de la realidad. No sabe si es de día o de noche, para dónde está el sur, para dónde el norte. ¿Cuál es la Ley primera de la Santa Religión Católica? facilitar la salvación de las almas. ¿Qué prometió Nuestro Señor Jesucristo? «Estaré con vosotros todos los días hasta la consumación del siglo». Si para hacer un análisis de una situación particular, me olvido de estos principios básicos, termino escribiendo un artículo como éste, lleno de erudición pero huero. Salvo que entienda el «estaré con vosotros…»al modo de los panteístas: Dios está en las piedras, en el agua, en el aire…

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  45. Hola.

    Ante la controversia existente entre quienes afirman que actualmente hay jerarquía católica verdadera (válida o lícita) y quienes lo niegan, aprovecho la oportunidad para recordar la existencia de un esclarecedor «estudio jurídico» al respecto, publicado en 1991, que realizó el profesor Tomás Tello Corraliza, estudio que está publicado en este mismo blog:

    https://moymunan.online/2018/06/12/es-inevitable-el-cisma-en-el-campo-sedevacantista/

    Creo que dicho «estudio jurídico» puede servir de ayuda a muchos católicos ante tal controversia, muy especialmente para EVITAR incurrir en JUICIO TEMERARIO, atreviéndose a «DICTAR SENTENCIA» en asuntos cuya SENTENCIA INFALIBLE solamente puede ser dictada por un VERDADERO PAPA, cosa imposible desde la muerte del último verdadero Papa (Pío XII) hasta la actualidad. Y, además, teniendo en cuenta que, según enseña la Teología Moral, en caso de DUDA (teniendo «conciencia dudosa») –siempre que esta duda sea IRRESOLUBLE EN NUESTRA CONCIENCIA por los MEDIOS ORDINARIOS que estén a nuestro alcance– sobre si decantarnos por una u otra «tesis» católica, entonces sí nos es LÍCITO actuar conforme nos dicte NUESTRA CONCIENCIA, pero solamente una vez que hayamos alcanzado una CERTEZA MORAL PRÁCTICA sobre el asunto en cuestión. Consecuentemente, creo que la falta de una sentencia infalible –desde la muerte del Papa Pío XII hasta la actualidad– respecto al asunto de la validez o invalidez y licitud o ilicitud de la actual jerarquía (conocida como «sedevacantista») es un motivo suficiente como para que a un católico con dudas irresolubles al respecto –mediante su conciencia lo más objetivamente verdadera que le sea posible–, le sea lícito llegar a una certeza moral práctica y, conforme a ella, adherirse a una u otra «tesis», siempre, por supuesto, que dicha «tesis» sea católica.

    Así, pues, creo que es evidente que un verdadero católico DEBE ABSTENERSE DE SENTENCIAR O DE INCURRIR EN JUICIO TEMERARIO acerca de todo aquello –por ejemplo, de la VALIDEZ O INVALIDEZ de una «TESIS» DIFERENTE A LA SUYA pero que también sea CATÓLICAMENTE DEFENDIBLE– sobre lo cual NO TIENE AUTORIDAD.

    Por lo tanto, –reitero– como la SENTENCIA INFALIBLE sobre el asunto de la VALIDEZ Y LICITUD de dicha jerarquía actual («sedevacantista») solamente puede DICTARLA un VERDADERO PAPA (que no tenemos desde la muerte de Pío XII), SENTENCIAR O JUZGAR TEMERARIAMENTE acerca de ello puede suponer un PECADO MORTAL y, probablemente, ser causa de graves escándalos.

    Dios nos ilumine a todos y tenga misericordia de nosotros.

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  46. Tomás Tello Corraliza fue uno de los que apoyó la elección del jamás Papa, Lino II, Víctor von Pentz, con el que los intrusos hacían sacrílegas una cum y el estaba encantado pues fue uno de los promotores.
    A Tomás Tello Corraliza le avisaron que estaba apoyando ilegalidades con las sacrilegas y falsas consagraciones, desoyó y escribió aquello, que usted nos indica y luego siguió desoyendo y eligió a otro Anticristo a la lista, desconozco si se arrepintió de ello,pero desde luego no es una fuente objetiva y su estudio jurídico no vale para absolutamente nada, más que otra excusa para defender las profanaciones que el defendió.

    El PECADO MORTAL ES CALLAR TODOS LOS ATROPELLOS QUE USTEDES HAN COMETIDO DESDE 1981 CON SUS ILÍCITAS, IRRITAS, NULAS, SIN EFECTO E INVÁLIDAS CONSAGRACIONES, QUE NO HAN PARADO DE HACERLAS, ENGAÑANDO AL GRUESO DE LOS QUE SALÍAN DE LA RAMERA POR LA PUERTA GRANDE,DIOS UNO Y TRINO MEDIANTE, PARA QUE VOLVIERAN A ENTRAR POR LA PUERTA DE ATRÁS, QUE SON USTEDES.

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  47. Usted, Fidel I.S. y Tomás Tello Corraliza, no están llamando a la prudencia contra un pecado mortal, que pretende hacernos callar para ser perros mudos, no, ustedes están pretendiendo apelar a un supuesto futuro Papa (¿el que «elija» su camarilla?), para seguir haciendo ilegalidades y desobediencias contumaces a la Disciplina vigente atada en los Cielos, ¿quién no lo encontrará ridículo, cuando las apelaciones son hechas para lo que no existe y para el tiempo de cuya futura existencia nadie conoce? ; ustedes con sentimentalismos y amenazas de que caemos en pecado mortal, apelan al futuro, futuro que está condenado por Su Santidad Pío II que condena cualquier apelación a las decisiones papales, para así ustedes saltarse impíamente todo el Magisterio de S.S.Pío XII porque les impide hacer lo que hicieron, hacen y quieren seguir haciendo bajo invalidez, definiendo sus actos como sacrílegos y altamente pecaminosos (sic), y eso sí es un pecado mortal, es pecado de cisma.

    PÍO II
    1460

    Un execrable, y en pasadas épocas inaudito abuso, ha surgido en nuestro tiempo, especialmente porque alguna gente, imbuída con el espíritu de rebelión, se atreve a apelar a un futuro concilio del Romano Pontífice, el Vicario de Jesucristo

      , a quien fue dicho en la persona del bendito Pedro «apacienta mis ovejas» y «todo lo que atares en la tierra, también será atado en los Cielos»; ellos no obran así porque estén ansiosos de obtener un juicio ortodoxo, sino para escapar de las consecuencias de sus pecados, y todo el mundo que no sea ignorante de las leyes puede darse cuenta de cuán contrario es esto a los sagrados cánones y cuán perjudicial a la comunidad Cristiana”.

      Porque, -haciendo caso omiso de otras cosas que están muy manifiestamente opuestas a esta corrupción- ¿quién no lo encontrará ridículo, cuando las apelaciones son hechas para lo que no existe y para el tiempo de cuya futura existencia nadie conoce?…

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  48. Fidel I.S., solo con el testimonio dejado por S.S.Pío XII en su Magisterio y con el Código de Derecho Canónico vigente y la disciplina en términos ex cathedra de la Constitución Apostólica para la Sede Vacante, se sabe que son intrusos todos y cada uno de ellos, absolutamente todos sin excepción alguna, to-dos, y eso es una certeza absoluta atada en los Cielos, porque así lo ha dictaminado el Papa.
    Qué es eso de permitir la anomia, durante 65 años, por esa regla de tres el Conciliábulo hay que tolerarlo o incluso que los Anticristos sean Papas, porque según usted, ningún Papa ha dicho que el Conciliábulo sea una apostasía tremenda llena de errores, herejías, y abominaciones.

    Que tipo de prudencia católica es esa que permite toda libertad de error, cuando este está condenado ya por 260 Papas, que llaman a los intrusos por su nombre, pero que clase de prudencia es esa, eso es la anomia, y es propia del Ánomos, lo vuelvo a repetir y ya me pueden decir que carezco de caridad cristiana, ¿que peste más mortífera para el alma que la libertad del error?

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  49. Ya que se cita al Profesor Tello, y ya ha fallecido, y no podría publicar lo que sigue, yo lo hago para que sirva, de luz y ayude a las almas de buena voluntad:

    DICTAMEN SOBRE UNA ELECIÓN PAPAL
    EN LAS PRESENTES CIRCUNSTANCIAS

    Hemos considerado que pese a los argumentos totalmente católicos del autor, esta doctrina es muy desconocida, y que a pesar de los ataques a ella de los enemigos de la Iglesia Católica, está dando muy buenos frutos y está siendo aceptada por muchos. Hemos dejado todos los comentarios, incluso los adversos, para que se de testimonio de los argumentos, en general absurdos, de los que no quieren la unidad de la Iglesia y no desean que se elija un papa por la unanimidad moral de los obispos que conservan la fe católica, tal vez porque siendo clerigus vagos, totalmente irregulares, se consideran ellos mismos cuasi papas de sus centros de misas. Dígase lo mismo de los asacramentalistas.

    Por el Profesor Tomás Tello Corraliza

    Al haber desaparecido -según la sentencia común de los Sedevacantistas- el Colegio Cardenalicio, al que, por ley eclesiástica, incumbe, en exclusiva, el deber y el derecho de la elección papal, se debe determinar quiénes son los electores natos, en estas circunstancias y en qué condiciones debe llevarse a cabo.

    En este caso de, laguna legal, se impone como necesaria la suplencia o integración jurídica. En efecto, la extinción de la Vacancia, es una exigencia ineludible de derecho divino. «VACANTE SEDE A POSTOLICA-dice San Pío X en su Constitución «ILLUD GRAVISSIMUM SANCTISSIMUMQUE EST … SUUM DOMINICI GREGIS PASTOREM ET CAPUT … ELIGERE …». Item. Pío XII, en su Constitución «VACANTIS APOSTOLICAE SEDIS», lo califica como un GRAVISIMO DEBER, encomendado, por disposición divina a la Iglesia: «PERGRAVI NEGOTIO ECCLESIAE DIVINITUS COMMISSO».

    Para hallar la solución al problema del llamado Cisma de Occidente, los dictámenes tuvieron que ser emitidos, según el leal saber y entender de Teólogos y Canonistas. Hoy tenemos la ventaja de disponer de un cauce legal obligatorio, que no deja lugar a soluciones arbitrarias; y, por tanto, las coincidencias de criterios, en los diversos dictámenes, que se ofrezcan, tienen que ser necesariamente, más numerosas y exactas. Lo esencial tiene que saltar a la vista, sin dejar lugar a divagaciones impertinentes.

    «Existen lagunas jurídicas, no sólo cuando no hay ninguna norma dada para el caso, sino también cuando las normas existentes no son aplicables …» (Cf. COMENTARIOS AL DERECHO CANONICO, B A C, T. I, Comentarios al Canon 20, par el P. Cabreros Anta).

    El Dr Homero Johas -en el segundo caso de existencia de una Iey no aplicable- distingue, en el problema concreto que nos ocupa, estas cuatro modalidades, que obligan a recurrir a la Suplencia, a saber:

    a) por inexistencia de electores designados por ley humana;
    b) por dudas de facto;
    c) por divisiones a cismas entre los electores;
    d) por negligencia de los electores en aplicar la ley. (Cf. ROMA, n° 125, 1992, pp. 37-57).

    Así, pues, en todo dictamen respecto de la suplencia jurídica se debe seguir la ley «NORMA SUMENDA EST», que, en el Canon 20, ofrece cuatro criterios, según los cuales debe extraerse la norma para el caso:

    1. «a legibus latis in similibus;
    2. «a generalibus iuris principiis cum aequitate canonica servatis;»
    3.»a stylo et praxi Curiae Romanae;»
    4. «a communi constantique sententia doctorum.»

    Sobre la valoración jurídica de la operación de integración o suplencia jurídica, se expresa así el P. Cabreros Anta, en su Comentarios al Canon 20. «Estos cuatro criterios son auténticos, porque están preceptuados par el mismo legislador supremo. La Norma deducida de ellos es legítima, porque se ha seguido el procedimiento señalado par el legislador. …
    No es menester emplear los medios supletorios par el orden que los enumera el Canon 20, aunque es un orden preferente. Basta el recurso a un SOLO medio supletorio, que no será contrario a los otros, si se emplea rectamente.»

    Mi dictamen lo haré empleando todos los medios supletorios prescritos y siguiendo el orden preferente.

    El estudio se divide en dos partes, en dos cuestiones distintas, con respuestas independientes. Primera: ¿QUIENES SON, EN ESTAS CIRCUNSTANCIAS, LOS ELECTORES NATOS DEL SUMO PONTIFICE. Segunda: ¿QUE PROCEDIMIENTO DEBE SEGUIRSE?

    Trato de la primera cuestión, siguiendo, como he dicho, el orden marcado en el citado Canon.

    1. Según este primer criterio, la suplencia debe deducirse de la Analogía legal. «La operación analógica completa la operación legislativa, haciendo lo que se presupone que hubiera hecho el mismo legislador, pero que no hizo». (P. C. Anto) Y continúa: «La Analogía legal, o establecida entre normas semejantes, no es, muchas veces difícil de hallar, pero siempre requiere un cuidadoso estudio que parangone rectamente la materia, las personas, el fin o razón especial de las leyes y todas las circunstancias.»

    Se debe, pues, buscar la norma aplicable en este caso peculiarísimo, que no pudo ser previsto; y esto se hará con tanta mayor garantia de acierto, cuantos más sean los intérpretes, peritos en Derecho, que lo realicen.

    La Analogía legal puede buscarse no sólo en leyes actuales similares vigentes, sino también en las leyes antiguas dadas para el mismo caso. «Ni explícita, ni implici-tamente, – dice el P. Cabreros Anta – se consideran insertas en el Código aquellas leyes antiguas que actualmente tienen aplicación SOLO COMO INTEGRADORAS DEL NUEVO DERECHO EN EL CASO DE DEFICIENCIA LEGAL (Can 20). Por lo mismo que hay deficiencia legal, el Código no contiene, sea explícita, sea implícitamente, ninguna ley antigua en concreto; únicamente señala varios criterios auténticos para hallar o crear la norma aplicable, que materialmente puede coIncidir con la ley antigua.»

    Nada más afín a la materia que el título IV, Cap. I, Art II, del Libro II, del C.D.C., en que se trata de la provisión de los Oficios y de la elección, ya que con respecto ia la elección papal está en la misma relación que la de género a especie.

    En el Canon 109, se establece un principio de derecho divino: «los que son admitidos en la Jerarquía eclesiástica no lo son POR CONSENTIMIENTO O LLAMAMIENTO DEL PUEBLO O DE LA POTESTAD SECULAR:»

    Comentario del P. Arturo Aionso Lobo al presente Canon, en la citada obra de la B A C. «… el pueblo y la autoridad civil son incompetentes para conferir una potestad que, al menos, por razón del fin, es siempre sobrenatural.» Y sigue: «Es cierto que en determinadas épocas de la historia eclesiástica aparecen el pueblo y la autoridad civil interviniendo en la elección de las personas que habían de ser adscritas a la jerarquía, pero esto sólo se admitía a título informativo. Por otra parte, la buena voluntad y la absoluta obediencia que entonces prestaban los fieles a la autoridad eclesiástica aconsejaban como PRUDENTE (subrayado mío) admitir aquella injerencia, que, además, contribuía a la ulterior estimación pública de todos los elegidos para el gobierno espiritual de la comunidad.»

    Canon 166. «Si laici contra canonicam libertatem electioni ecclesiasticae quoquo modo sese immiscuerint, electio ipso iure invalida est». O sea, la intromisión de los laicos en una elección eclesiástica, contra la libertad canónica, «ipso iure» invalida la eleción.»

    Comentario del P. LOBO: «Pudiera la mayoría autorizar la presencia física de extraños en el acto de la votación, pero con tal de que no emitan sufragio alguno (Can 165) y de que no resten plena libertad a los capitulares (Can 166). La intromisión de seglares o autoridades civiles que coarte EFICAZMENTE la libertad de la mayor parte de los electores (v.g., por la fuerza, dolo, fraude, soborno, poniendo el veto o la exclusiva), harían nula la elección por disposición del mismo derecho; el simple ruego, consejo o influencia en favor de algún candidato, sin influjo positivo en la elección, no producen ese efecto invalidante.»

    Impedir la libertad de los electores o inmiscuirse ilegítimamente en una elección eclesiástica constituye un delito, penalizeao en el Canon 2390.

    Esto, en lo que atañe a las elecciones eclesiásticas «in genere». Recorramos, ahora, la historia eclesiástica, considerando las modalidades que se dieron, en el transcurso de los siglos, en la elección papal, así como las sucesivas leyes que promulgaron los Sumos Pontífices sobre la misma.

    El recorrido, por fortuna está ya hecho y maravillosamente resumido en el DICTIONNAIRE DE LA THEOLOGIE CATHOLIQUE de Vacant. (Cf. art. «ELECTION DES PAPES», col 2281-2318) así como el Art. CONCLAVE.

    Condenso el resumen histórico del D.TH. C. El modo de la elección papal no está fijado por el DERECHO DIVINO. (Es la opinión comunísima -añado yo- en contra de la opinión de DOM GREA, que considera como electores natos, por derecho divino, el clero de Roma). Su regulación es de derecho eclesiástico. Cristo dejó a su Iglesia y, en especial, al Pastor Supremo, el cuidado de regular este punto esencial de la disciplina eclesiástica y de INTRODUCIR todas las modificaciones que las vicisitudes de los tiempos exigiesen.

    Primitivamente, la elección papal -así como la de los demás obispos – se realizó sin ley alguna positiva, de una manera espontánea, que se convirtió en costumbre, por el clero y el pueblo.

    En concreto, los obispos eran elegidos conjuntamente por el pueblo, por el clero y los obispos de la provincia, bajo la presidencia del Metropolitano. Así, se hacía también en la Diócesis de Roma. No obstante, EL PUEBLO NO TENIA UN DERECHO ABSOLUTO AL SUFRAGIO.

    Es cierto que podía expresar sus deseos y preferencias; pero no, necesariamente, era elevado al episcopado, sino después de haber obtenido la aquiescencia de los obispos de la provincia y del Metropolitano. Desde muy tempranamente comenzó a correr el axioma: DOCENDUS EST POPULUS NON SEQUENDUS.

    El Concilio de Nicea dejó bien claro este aspecto del derecho absoluto del clero en la elección de obispos: «Si quis praeter sententiam Metropolitani fuerit factus episcopus hunc magna Synodus definit episcopum esse non oportere». (Canon 6) Prescribe que sin el consentimiento del Metropolitano la elección episcopal sería nula.

    No obstante, se aconsejaba consultar el pueblo.. La Iglesia consideraba como motivo legítimo para ello el fin de hacer más fácil el afecto del pueblo el ejercicio de la obediencia.

    La elección del obispo de Roma no era una excepción a esta costumbre. El pueblo romano proponía algunos nombres. El clero y sus dignatarios examinaban esta primera lista, a la que añadían o suprimían, según su juicio. Por último, LOS OBISPOS DE LA PROVINCIA ROMANA, o Suburbicarios, se reunían y se pronunciaban, en última instancia sobre los candidatos presentados por el pueblo y el clero romanos.

    Entre el clero, ejercía cada vez mayor influencia y exclusivismo, los titulares de las iglesias y basílicas de Roma, a sea, los CARDINATI.

    A medida que el número de fieles fue creciendo, se vio el gran inconveniente de la participación de los mismos, baja ningún título, en tales elecciones.

    LA LEGISLACION SOBRE LA ELECCION PAPAL.

    I. – San Símaco promulgó el primer Decreto sobre la elección papal, que se resume en tres artículos (año 449). En el 3) se prescribe que el elegido será el que obtenga la mayoría simple de los votos de TODO EL CLERO.

    Se trata del primer ensayo de reglamentación y del primer paso hacia el sufragia restringido. La Iglesia, a lo largo de su historia, especialmente, durante la Edad Media, tuvo que transigir y tolerar el PLACET imperial y otras intromisiones ilegítimas, para evitar mayores males, pero no sin protestar par tales usurpaciones de los derechos de la misma.

    II. – Hildebrando trabajó denodadamente para que las elecciones papales no fueran obre del sufragio universal, sino del sufragio restringido de un cuerpo electoral, puramente eclesiástico y el que quedaría definitivamente excluido el elemento laico.

    Fruto de los estos esfuerzos fue la Ley de elección papal, promulgada par Nicolás II (13 Abril 1059), en la Bula IN NOMINE DOMINI.

    Punto principal. En adelante la elección del Sumo Pontífice Sería incumbencia de los CARDENALES-OBISPOS. En cuanto a los otros miembros del CLERO, se les podría -de acuerdo con la antigua tradición rogarles que se adhirieran a la elección; pero sería como una formalidad accesoria. El papel principal lo desempeñaban los CARDENALES-OBISPOS.

    En otro lugar de la Bula se permite que, en el caso de que no pudiera llevarse a cabo la elección en Roma, las CARDENALES-OBISPOS se deben reunir en otro cualquier lugar, que creyeran más conveniente, aunque fuera muy reducido el número de clérigos y fieles piadaso que
    les siguiesen.

    III. – Constitución de Alejandro lll.
    Según las prescripciones de Nicolás II, sólo los CARDENALES-OBISPOS debían tomar parte en la elección pontificia de una manera activa. Pero, poco a poco, los Cardenales-presbíteros y los Cardenales-Diáconos se creyeron con el derecho almitir, también, su voto.

    Este uso usurpado y tolerado daría lugar al cisma de Pier Leoni (Anacleto II), votado por los Cardenales presbíteros y diáconos. Sin embargo, la Bula de Nicoáls II era taxativa: los Cardenales presbíteros y diáconos sólo tenían voz consultiva, pero no deliberativa.

    Treinta años más tarde, se dio otro caso análogo. Era, pues, urgente poner remedio a ese riesgo de cisma, adaptando la legislación a la costumbre subrepticiamente introducida, en vez de romper definitivamente con ella. Ese fue el objetivo de la Constitución de Alejandro III en el III Concilio de Letrán, LICET DE VITANDA, (1179) a la distancia de un siglo largo de la Bula de Nicolás II.

    Se establece como Cuerpo electoral a los Cardenales de los tres órdenes. Se exige, por primera vez, la mayoría cualificada de los 2/3, en luger de la mayoría simple. Además, al poder ser los Cardenales originarios de las diversas naciones católicas, se formaba un Colegio representativo de la Iglesie Universal, cuyo carácter, así como el del Papado, es el de ser internacional y universal.

    Hasta aquí, el resumen esquemático del DICT TH. CATH. Con la ficción jurídica de otorgar el título de una iglesia romana a los Cardenales-Presbíteros de otras diócesis, al mismo tiempo que se resolvía el problema y se internacionalizaba el Colegio electoral, se respetaba el derecho consuetudinario del clero romano a dicha elección, al menos como simple reminiscencia, por ser odiosa toda mutación del derecho consuetudinario.

    CONCLUSIONES que, a mi juicio, se deducen del primer criterio prescrito en el Canon 20 para extraer una norma supletoria, en lo que respecta a esta primera cuestión.

    Primera. Los fieles laicos carecen, en absoluto, del derecho de sufragio, en cualquier elección eclesiástica – salvo excepción o privilegio concedido, que debe constar fehacientemente – «a fortiori» en una elección papal. Únicamente, cabría pensar en semejaite posibilidad en el caso hipotético de que todo el clero se negara obstinadamente a cumplir ese gravísimo deber.

    Esto no significa que no se pueda recurrir a ellos-y más en estas circunstancias-recabando sus consejos, dictámenes, asesoramiento e informes fidedignos sobre cualidades de posibles candidatos. Es más, siguiendo el ejemplo de la Iglesia -que toleró y transigió para evitar mayores males- se podría considerar conveniente el sufragio determinados fieles laicos cualificados, que fueren testigos de excepción de la limpieza del procedimiento de la elección. Lo que no puede pretender el laico es exigirlo como un derecho. Sería una intromisión ilegítima, en contra de la libertad canónica de la elección, que invalidaría IPSO lURE la misma, según el Canon 166.

    Segunda. Parece ser que los Electores natos, a quienes incumbe directamente y en primer lugar el gravísimo deber de extinguir la Vacancia, en estas circunstancias, son los OBISPOS.

    En efecto, en el recorrido histórico de las elecciones papales, podremos aislar una constante, que nos dará la cave para concretar cuáles son los miembros, o qué categoría de miembros de la Iglesia, son electores natos de los oficios eclesiásticos, por derecho divino. Se podrá observar que los que jamás faltan son los representantes del estamento episcopal. Es una invariante. En cambio esta invariante actuó sola, por ley eclesiástica, con exclusión de los demás estamentos, durante más de un siglo.

    Por lo que, al haber desaparecido los electores designados por la ley eclesiástica, se deduce de lo dicho, que los electores natos, por derecho divino, son los OBISPOS. Así pienso, salvo meliore.

    Tercera. No tiene sentido, sin más precisión, de que el clero romano es imprescindible para realizar tal elección y, mucho menos, proclamar, como lo hace Dom GREA (cf. L’Eglise et sa divine Constitution, p. 176), que es el único que tiene la exclusiva del derecho de elección papal y esto, nada menos, que por derecho divino.

    2. Veamos que Norma supletoria se puede deducir del segundo Criterio que marca la ley, esto es, de los Principios Generales del Derecho.

    Indudablemente que el principio de los principios generales del Derecho Canónico es el DERECHO DIVINO, ya natural, ya positivo, proclamado explícitamente en la misma ley (cf. Canon 6, 6°)

    Por derecho divino, únicamente a los OBISPOS -no al clero inferior- como sucesores de los Apóstoles, se les dijo también: «… quaecumque alligaveritis super terram, erunt ligata et in caelo; et quaecumque solveritis super terram, erunt soluta et in caelo» (Mat. 18,18) Afirmar que sólo fue privilegio de los Apóstoles sería caer en el error condenado de P. Aberlardo. (Cf. D. 379).

    En cuanto a la potestad episcopal, se debe tener presente que los Obispos son miembros principales y primarios del Cuerpo Mistico (D.S. 3804). Ellos gobiernan en la iglesia, en su porción asignada, no como Vicarios del Papa, sino «ut Vicarii et Legati Christi regunt». (Cf. Benect XIV, Brev. ROMANA ECCLESIA, 5 oct. 1752, y en M. C. ya citado). (Cf. etiam ‘SATIS COGNITUM» en D. S. 3307-3310).

    De ahí deduzco -salvo meliore- que los Electores natos, por derecho divino son los Obispos fieles, sean muchos o pocos, con los que se cuente en la actualidad. A ellos les incumbe directamente el derecho pleno y el deber gravísimo de extinguir la ya demasiado larga Vacancia, en las actuales circunstancias.

    Esto no quiere decir que los mismos no puedan solicitar, e invitar que se les agreguen sacerdotes e, incluso diáconos, dado el pequeño número de obispos ortodoxos conocidos existentes.

    3. El tercer Criterio para la suplencia, marcado por le ley es el estilo y praxis de la Curia Romana. Por esto criterio, nada se puede concluir, por no haberse dado, al respecto, ninguna directriz por parte de la Curia Romana. Una situación como la presente era un caso impensable.

    No obstante, disponemos de un ejemplo, mucho más importante y transcedente que cualquier directriz que hubiera emanado de la Curia, en cuanto tal, por ser un hecho que comprometió la infalibilidad de la Iglesia. Me refiero a la solución adoptada para solucionar el problema planteado por el llamado Cisma de Occidente. Este debe ser nuestros Caso-Guía jurídico, según lo proclamé en mi discurso en el Congreso de Bruselas (28-9-1991).

    La resolución de los PP del Concilio de Constanza, para elegir Papa legítimo e indubitable, después de haber depuesto a los dudosos, fue constituir un Cuerpo Electoral, compuesto por los Cardenales dudosos y una selección, que pudiéramos llamar compromisaria, de 30 prelados, seis por cada una de las cinco naciones, en que arbitrariamente se clasificaron los Prelados de la Cristiandad europea.

    Consideremos el hecho trascendente, en esa encrucijada de perplejidad en la historia de la Iglesia.

    Un Concilio Ecuménico-aunque, por necesidad imperfecto, dadas las circunstancias-tenía que ser infalible al interpretar el Derecho divino, para no obrar contra el mismo. De hecho, la Autoridad suprema lo aprobó, por lo que no se puede dudar de que obraron conforme las exigencias del Derecho divino.

    Pues, bien; la alternativa escogida «ad cautelam», no fue una selección del clero romano-que, según la tesis de Dom , son los electores natos por derecho divino-ni de los canónigos de Letrán, según algunos, ni de simples fieles, según quieren algunos en la actualidad; sino, precisamente, una selección de Prelados, o sea, de miembros con jurisdicción, de los miembros principales y primarios de la Iglesia. Luego, de aquí, se desprende que los Electores natos, por derecho divino, los que debe decidir acerca de la elección papal, en estas circunstancias, son los OBISPOS, a quienes, también, les fue dicho: «Lo que atareis en la tierra, será atado en el cielo… (Mat. 18,18).

    4. Pasemos al cuarto, y último, de los criterios que prescribe la ley, para deducir una norma de suplencia legal, o sea, «de la común y constante sentencia de los Doctores.»

    Comentarios al respecto del P. Cabreros Anta, en la obra ya citada. «Aunque la DOCTRINA CANONICA no tiene, de por sí, valor jurídico obligatorio, ha sido elevada, por voluntad del legislador, a FUENTE SUPLETORIA. Este medio supletorio no es adecuadamente distinto de los anteriores, sino aplicación de ellos … La misma autoridad de los doctores o peritos en derecho es también argumento o medio supletorio. La sentencia de los doctores se dice COMUNISIMA, cuando es admitida por casi todos; la doctrina, en este caso, es moralmente cierta. En el CANON 20 se acepta como fuente supletoria la doctrina canónica, aunque no sea comunísima, si es COMUN y CONSTANTE, porque, en este supuesto, la norma aplicable es ya suficientemente racional y segura.

    Los canonistas antiguos llamaban SENTENCIA COMUN a aquella que era defendida EX PROFESO o en detenido estudio por SEIS o SIETE doctores graves, es decir, dotados de gran ciencia y pericia. La doctrina debe ser CONSTANTEMENTE mantenida por sus defensores, de forma que para ellos no ofrezca duda ni dé lugar a cambios de opinión.

    La razón por la que el legislador eclesiástico acepta como fuente supletoria la sentencia común y constante de los doctores no es su autoridad jurisdiccional, de que carecen, sino su autoridad científica, que hace presumir verdadera o realmente probable su doctrina. Esta doctrina común y constante hace cierta la INTERPRETACION de la ley, si otra doctrina, con autoridad semejante no la contradice. Y cuando se trata de suplencia, la hace prudente y aceptable, según lo declara el legislador en el Canon 20, aun cuando haya otra sentencia contraria de igual autoridad; pero no si la PRESUNCION DE VERDAD o de SERIA PROBABILIDAD, en que se funda la autoridad de los doctores llega a destruirse con argumentos poderosos.»

    Felizmente cantamos con una serie de doctores, que han dado su veredicto acerca de esta cuestión que, para ellos era puramente hipotética. Veamos. La doctrina de estos doctores ha sido citada, expuesta e interpretada por diversos autores contemporáneos, con vistas a aconsejar la elección papal, o a disuadirla. Ninguno de ellos es exaustivo en la cita y exposición de todos los autores que han tratado el asunto. Pero, entre todos, he completado la colección.

    Los autores contemporáneos que citan a los doctores, son las siguientes:

    Abbe V.M. ZINS, en SUB TUUM PRAESIDIUM», N° 4, Jul. 1986, pp. 34-38.
    DALY J. BRITON’S C L. Letter n° 7, Nov. 1990. pp. 114-119.
    JOHAS H. en ROMA , N° 125, pp. 38-39 y 44.
    MOCK K.J. «IN DEFENSE OF A FUTURE PAPAL ELECTION, Conferencia pronunciada por el autor, en el Congreso habido en SPOKANE, a finales de Junio de 1993.

    La suma total de doctores se citan son los siguientes, par orden cronológico: Cayetano, Vitoria, Son Roberta Belarmino, Juan de Santo Tomás, DOM GREA , L. Billot y Ch. Journet. Siete en total.

    1. Cayetano (1469-1534)
    trata la cuestión en «DE COMPARATIONE
    AUCTORITATIS PAPAE ET CONCILII» y en «APOLOGIA DE COMPARATA AUCTORITATE PAPE ET CONCILII».

    «Papatus, secluso Papa, non est in Ecclesia nisi in patentia ministerialiter electiva, quia scilicet potest, sede vacante, Papam eligere per Cardínales, vel PER SE IPSAM.»

    El sintagma PER SE IPSAM, que se refiere a un procedimiento extraordinario de elección papal, es el que hay que explicar, según la mente del misma Cayetano.

    «En el caso en que no fueran aplicables las normas, la tarea de suplir las mismas recaería sobre la Iglesia por DEVOLUCION» (Apol. cap. XIII).

    El poder de elegir Papa, reside en el mismo Papa, de manera eminente, regular y principal. Eminentemente, por encontrarse en él el poder pleno, que abarca el de los inferiores.

    Regularmente, por un derecho ordinaria, a diferencia de la Iglesia, que no podría determinar por si misma, un nuevo modo de elección, SALVO EN EL CASO EN QUE LA OBLIGARA LA NECESIDAD.

    Principalmente, a diferencia de la Iglesia, en la que este poder reside sólo secundariamente. No obstante, en algún caso excepcional, por ej., si el Papa, no hubiera previsto nada al respecto, o se ignorara quiénes son los verdaderos Cardenales, a cuál es el verdadero Papa, COMO SUCEDIO EN LA EPOCA DEL GRAN CISMA, el poder de elección se DEVOLVERIA A LA IGLESIA UNIVERSAL: (Ap. cap. XIII). Item. «En ausencia del clero de Roma, la correspondería a la Iglesia Universal (la elección papal, se entiende) de la que el Papa debe ser su obispo». (L.c.)

    La expresión «recae sobre la Iglesia por DEVOLUCION, no se toma en su sentido canónico estricto, según explica el mismo Cayetano, sino en el sentido contrario de la transmisión de tin superior al inferior inmediato.

    2. Francisco de VITORIA (1483-1546).
    Vitoria sólo es citado por el Dtor H. Johas; los demás autores l0 ignoran. Es una lástima, porque Vitoria, en su exposición, es rectilíneo, más claro y completo y más convincente en sus razonamientos. Por eso, las citas de Vitoria las haré directamente del mismo.

    Vitoria expone su tesis, en su obra «RELECCIONES TEOLOGICAS» (cf. T. II, de la Edición crítica de sus obras, por el Mtro. Fr. Luis G. Alonso Getino, Madrid, 1934).

    La cuestión la trata en la RELECCION SEGUNDA «De potestate Ecclesiae», (pp. 151-168).

    Después de probar que Pedro debe tener perpetuos sucesores, en el punto 18. – formula la siguiente proposición (la quinta): «Mortuo Petro, ECCLESIA habet potestatem subrogandi, et instituendi alium in loco illius, etiam si Petrus nihil de hoc prius constituisset.»

    «…. constituta a Christo potestate (spirituali) non videtur quod Ecclesia sit pejoris conditionis ad eligendum sibi Principem, quam civilis Respublica, quae quocumque casu, deficiente Principe, potest sibi alium constituere. Item, ut dictum est, haec potestas oportebat ut perseveraret in Ecclesia, sed defuncto Petro, et nhil de succesore providente, nec statuente, ut contingere poterat, no restabat aliud medium, nisi per electionem Ecclesiae. Ergo…»

    O sea, «… creada por Cristo esta potestad (espiritual), no parece justo que la Iglesia sea de peor condición que la sociedad civil, y si ésta, en todo caso, al faltar el príncipe, puede nombrar uno, también la Iglesia podrá elegirlo … si nada se hubiera previsto, como pudiera suceder, no queda otro medio que la elecciónn hecha por la Iglesia.

    La prueba imaginando una posibilidad, la de la desaparición total del Cuerpo electoral. «Quia nunc etiam, si aut bellum, aut pestilentia, aut alia calamitas, aut casus absumeret Cerdinales, non est DUBITANDUM quin Ecclesia posset providere sibi de Summo Pontífice: alias vacaret perpetuo illa Sedes, quae tamen perpetuo debet durare. Item illa potestas est communis, et SPECTAT AD TOTAM ECCLESIAM; ergo a tota Ecclesia debe provideri, et NON AB ALIQUA PARTICULARI ECCLESIA, vel certo ordine, aut genere hominum: immo negligentibus Cardinalibus, aut perniciose dissidentibus, ECCLESIA POSSET SIBI PROVIDERE.»

    Si par cualquiera de las causas citadas, desapareciere el Colegia Cardenalicio-elector, elector, por ley humana, en exclusiva, – «… No se puede dudar de que la IGLESIA pudiera proveerse de Sumo Pontífice; de 10 contraria, quedaría perpetuamente vacante la Sede cuya duración es perpetua. Además, aquella potestad es común y pertenece a TODA LA IGLESIA; luego TODA L IGLESIA debe proveer en este asunto, y NO CUALQUIER IGLESIA PARTICULAR, NI CIERTA CLASE DE PERSONAS. Es más, si los Cardenales fuesen negligentes y estuvieran culpablemente divididos, LA IGLESIA PODRIA ELEGIR UN PAPA.

    Pero veamos, en el punto 19. lo que entiende Vitoria, en este caso por TOTA ECCLESIA:

    En este punto, se pregunta Vitoria «SED AB OMNIBUS CHRISTIANIS? Respuesta: «ELECTIO SUMMI PONTIFICIS IN TALl CASU SPECTARET AD SOLUM CLERUM, ET NULLO MODO AD POPULUM:

    Y da la razón: «Quia administratio rerum spiritualium nullo modo spectat ad laicos… ; sed institutio Summi Pontificies maxime spectat gubernationem et administrationem rerum spirituallium, ergo nullo modo spectat ad laicos. Item electio Presbyterorum, aut Episcoporum non spectat ad plebem … Ergo multo minus electio Summi Pon- Sacerdotis. … Item: Quia talis electio esset prorsus impossibilis, cum esset impossibile ut totus populus conveniret ad eligendum, nec postquam convenissent, posset contingere, ut major pars unum et eundem optaret.

    Como vemos excluye de tal elección, en las circunstancias extraordinarias supuestas, a los LAICOS, los miembros secundarios de la Iglesia, dando varias razones para dicha exclusión.

    Pero, avanzando rectilíneo, con lógica contundencia, establece la séptima proposición, en el punto 20. Después de rechazar el sufra! GlO UNIVERSAL en la Iglesia, restringe aún más el derecho de elección en el clero. PROPOSICION: «Imo non videtur etiam talis electio spectare ad totum Clerum. Da la razón: «Quia licet ad omnes Clericos spectet administratio spiritualium, tamen non omnia spectant ad omnes, sed citra Episcopos omnes habent certa et limitata ministria, extra quae non extendit se Corum officium, ut Diaconi ministrant Presbyteris, Presbyteri autem ministrant Sacramente; et eadem ratione vix convenire posset Clerus totius orbis ad talem electiónem.»

    Excluye, pues, al clero inferior al episcopado. .¿Quiénes son, por tanto, los Electores natos, por derecho divino? Esto lo dilucida Vitoria en el punto 21.-

    Octava Proposición. «In quocumque casu vacaret Sedes Apostolica, MANENDO IN SOLO JURE DIVINO, electio spectaret ad omnes Episcopos Christianitatis.

    Prueba. «Quia ipsi sunt Pastores Gregis, et Curatores et Tutores, et tota administratio eclesiatica citra Summum Pontificem spectat ad eos, et omnia possunt per se, quae inferiores omnes possunt. Dico ergo, quod quomodocumque, sive instituto, sive casu omnes Episcopi Christiani convenirent, in tali casu Episcopi possent eligere Unum Summum Pontificem tantae authoritatis, sicut fuit Beatus Petrus, ETIAM RECLAMANTIBUS OMNIBUS, VEL MAJORI PARTE LAICORUM, AUT ETIAM CLERICORUM.»

    No obstante, reconoce qua es muy conveniente qua exiyta una ley eclesiástica qui establezca un Cuerpo electoral indubitable para evitar ocasiones de cisma, si el Colegio electoral fuera demasiado amplio, abarcando a todos los obispos del mundo. Ve, en ello, una imposibilidad moral, – y más en la antigüedad, – de convocarlos y reunirlos a todos; y para ello, se le concedió a Pedro y sucesores la plena potestad.

    Previene la objeción de la elección por el Clero Romano, en los primeros siglos. «…Nam (ut ex historia habetur) aliquando vel Clerus Romanus, vel populus Summum Sacerdotem eligebant. A esto esponde Vitoria diciendo que «si Clerus aut Populus Romanus aliquando hoc ius habuit, ut eligeret Summum Pontificem, hoc fuit certe, vel lege de hoc lata, vel consuetudine recepta, et non JURE DIVING. Nam etiarn eligente Romano Clero, si EPISCOPI CHRISTIANI ratam habebant electionem, hoc satis esse potuit, ut illa forma electionis per aliquam aetatem servaretur.»

    Esto es: «Si en algún tiempo eligieron Papa el pueblo y el clero romano fue con toda seguridad, o porque había alguna ley sobre ello, o por ser una costumbre admitida; pero NO POR DERECHO DIVINO. Si elegía el pueblo romano y los Obispos Católicos ratificaban la elección, esto pudo ser suficiente para que esta manera de elección se practicara durante algún tiempo.»

    24. Undecima Propositio. «Ratio eligendi Summum Pontificem, quae nunc servatur in Ecclesia, NON EST DE JURE DIVINO.

    «Haec nota est ex praecedentibus, quia exclusa humana lege, spectat ad Episcopos. Item: non invenitur in toto jure divino. Item: Petri successores potuerunt eam mutare, ut dictum est. Item, non semper hoc modo fuit facta. Et ultimo, quia ordo Cardinalium, qui nunc sunt electores, non est de jure divino.»

    O sea, no es de DERECHO DIVINO,

    1. porque si se prescinde de la ley humana, la elección pertenece a los obispos;
    2. no se encuentra nada acerca de esta forma de elección en todo el derecho divino;
    3. porque los sucesores de Pedro pudieron cambiarla y, de hecho, la cambiaron;
    4. porque los Cardenales, que actualmente son los electores, no lo son de derecho divino.

    La exposición clarividente de Vitoria corrobora, de manera convincente, que los Electores Natos, por Derecho divino, «seclusa lege papali» sobre la materia, son los Obispos católicos.

    3. San Roberto Belarmino (1542-1621).
    San Belarmino trata la cuestión en «CONTROVERSIAE. DECLERICIS, L. I, cap. 10, Proposición 8.

    Lo cita H. Johas «ad sensurn», juntamente con Billot. La cita textual que trae J. Daly es la siguiente: «El Concilio general sería competente, pero, en la práctica, tendría que acomodarse al actual procedimiento de elección por el clero de Roma y por los Obispos cercanos a Roma, o sufragáneos del Obispo de Roma.»

    Belarmino admite lo del Concilio General, dado el precedente del de Constanza, pero, al mismo tiempo, vacila y es incoherente, ya que supone como existentes Los Cardenales Suburbicarios, qua, precisamente, en la hipótesis y en la situación presente, se dan como desaparecidos.

    4. Juan de Santo Tomás. (1589-1644).
    La Obra perteneciente del mismo, que se cita es : «CURSUS THEOLOGICUS in SUNMAM THEOLGIAE D. THOMAE» (Il-Il, q. 7, a.7, disp. 2a I , N° 9).

    Lo trae el Ab. Zins, citado por Journet.

    «Si el poder de elegir Papa pertenece, por la naturaleza de las cosas y, por tanto, por DERECHO DIVINO, a la Iglesia en su conjunto con su jefe, el modo concreto de la elección-dice Juan de Santo Tomás -no está señalado en la Escritura; es el simple DERECHO ECLESIASTICO el qua determina qué personas, en la Iglesia, pueden proceder válidamente a la elección.»

    «Juan de Santo Tomás hace notar que la Iglesia tiene pleno derecho no sobre el papa ciertamente elegido, sino sobre la elección misma, para tomar todas las medidas necesarias para llevarla a cabo…» «Eso fue lo qua se hizo, en tiempos del Concilio de Constanza-como lo subraya el mismo Juan de Santo Tomás.

    5. DOM GREA,
    (citado por Zins y J. Daly.)
    Este doctor se opone tajantemente a todos los otros. «Lélection du Souverain Pontife appartient si EXCLUSIVEMENT à l’Eglise Ramaine, qu’aucun pouvoir, QU’AUCUNE ASSEMBLEE, qu’AUCUN CONCILE, MEME OECUMENIQUE, ne pourrait se substituer á elle». (Cf. L’EGLISE ET SA DIVINE CONSTITUTION, p. 176).

    Esta opinión la rebate el mismo diácono Zins (l.c. p. 35), por lo que no me voy a deterger a impugnar este grave error de Dom Gréa.

    6. Card. Louis Billot.
    Lo citan todos los autores, excepto Zins, y, por cierto, que tanto DALY, como MOCK, lo hacen por extenso.

    Resumiré la doctrina del Card. BILLOT sobre la cuestión. Después de asentar como indiscutible qua la elección papal, en circunstancias normales se rige por una ley papal, qua no puede ser modificada ni cambiada por ninguna otra autoridad en la Iglesia, pasa a considerar la hipótesis de una circunstancia extraordinaria, en qua fuera imposible hacer una elección papal de acuerdo con la ley.

    Billot concluye que, en un caso extraordinario, en qua fuera necesario proceder a la elección de un Pontífice, en la imposibilidad de cumplir las disposiciones de la ley papal (según piensan algunos se dio en la época del Gran Cisma, cuando fue elegido Martín V), se debe admitir sin dificultad que el poder de eligir pasaría a un CONCILIO GENERAL; pues, la misma Ley Natural exige que, en tales casos, el poder atribuido al Superior pase al poder inmediatamente inferior por vía de devolución, por tratarse de algo indispensablemente necesario para la supervivencia de la sociedad y para evitar las tribulaciones de la necesidad extrema.

    En caso de duda sobre la cxistencia de verdaderos cardenales, como sucedió en tiempos del Gran Cisnia, se puede afirmar qua el poder de elegir Papa reside en la IGLESIA DE DIOS: En ese caso, parece ser que el poder desciende a la IGLESIA UNIVERSAL, al no existir electores designados por el Papa. (Cita a Cayetano).

    7. Mons. Charles JOURNET. –
    Este teólogo es citado por Zins y Mock. Este último puntualiza que la obra de Journet goza de gran autoridad, por estar garantizada por la Bendición Apostólica del Papa Pío XII.

    Pues, bien; este doctor, apoyándose en doctrina de los grandes teólogos Cayetano y Juan de Santo Tomás, que, en un caso extra-ordinario, el poder de elegir Papa pasa a la Iglesia por devolución.

    Journet se limita, casi, a exponer la doctrina de los dos grandes Maestros, que admite íntegramente. Lo que í indica es cuándo y por qué se suscitó esta cuestión. «La cuestión del poder para elegir Papa -dice-se suscitó en los siglos XVI y XVI, a causa de las disputas sobre la Autoridad respectiva del Papa y del Concilio.»

    Deduccionces de este cuarto Criterio, o sea, el doctrinal. Los Doctores citados -excepto Dom Gréa- convienen an que en una circunstancia extraordinaria de desaparición del Colegio Electoral, designado por ley eclesiástica, el poder y el derecho de elección papal, pasaría, por DEVOLUCION, a la IGLESIA UNIVERSAL, a un CONCILIO GENERAL O ECUMENICO.

    Ahora bien; prescindiendo de las clrividentes explicaciones de Vitoria, ¿quiénes son miembros natos de un Concilio General o Ecuménico? – LOS OBISPOS.

    ¿Qué sentido la a lo de la IGLESIA UNIVERSAL, por devolución.? La palabra Iglesia, sin más aditamento, puede tomarse en dos sentidos:
    a) el de Iglesia total (discente y docente, jerarquía y fieles, clérigos y laicos);
    b) En el sentido restringido de Iglesia jerárquica, o la Autoridad. Así decimos: «La Iglesia enseña, la Iglesia prescribe» … sin que sea necesario el consenso previo de la Iglesia Discente para conservar toda su fuerza y vigor. (Cf. DS 3074)

    Pero, a mayor abundamiento, el mismo Cayetano, que acuñó la expresión, se encargó de explicarla -y los demás doctores así lo admiten- como pase o transferencia de una competencia o poder de la Autoridad a la inmediatamente inferior. Y es indudable que el grado jerárquico inmediatamente inferior al Papado es el Episcopado. Luego, al Cuerpo Episcopal Sedevacantista, es al que corresponde el deber y el derecho, en exclusvia, a la elección papal, en las presentes circunstancias. Es-relativamente – Soberano para decidir sobre este gravísimo asunto.

    Esta es la conclusión que se desprende, como Norma Supletoria, de la Doctrina de los Doctores citados, que trataron la cuestión, astros de 1a y 2a magnitud en el firmamento de la Teología Católica.

    En cambio, DOM GREA, no consta, siquiera, en la Bibliografía de autores señeros, que trae Salaverri al principio de su TRACTATUS «DE ECLESIA CHRISTI».

    Sorprendente y armónica convergencia en el resultado de los cuatro criterios, señalados por le ley (el legal, el jurídico, el de la praxis y el de la doctrina) de la misma NORMA SUPLETORIA: LOS ELECTORES NATOS, por derecho divino, PARA ORGANIZAR UNA ELECCION PAPAL, en las presentes circunstancias, SON LOS OBISPOS FIELES.

    Sobre la segunda cuestión, o sea, ¿QUE PROCEDIMIENTO DEBE SEGUIRSE? es muy poco lo que se me ocurre, ya que el Colegio Episcopal, además de Elector Nato, es Soberano, para proyectar el procedimiento concreto de la elección.

    Creo que observando lo esencial, como es, por ej., la manera de la elección,
    a) por el medio ordinario de escrutinio, o
    b) de Aclamación unánime, o por compromiso, el de la obtención de los 2/3 de los votos más UNO, y poco más, el Colegio Episcopal goza de amplias facultades an lo secundario…

    Pío VI, an circunstancias aciagas, tomó sus precauciones, para el caso previsto como posible, con el fin de evitar el peligro de cisma o titubeos en el cumplimiento del gravísimo deber -que es lo esencial- de proveer a la Iglesia de su Cabeza Visible. Y (ATTENTIS PECULIARIBUS PRAESENTIBUS ECCLESIAE CIRCUNSTANTIIS) dispensó de ciertos requisitos de la ley, en un breve del 11 de Febr. de 1979. Cuando fuc hecho prisionero de Napoleón, llegó incluso a dar AMPLIAS FACULTADES a los Cardenales, para decidir sobre la LEY MISMA DEL CONCLAVE, así como de otras cremonias, costumbres y formalidades, que no son esenciales al acto electoral. Lo mismo hizo su sucesor Pío VII.

    Pío IX, como consecuencia de la invasión de los Estados Pontificios, estableció, asimismo, una legislación particular, como alternativa para el caso en que no se pudieran observar las NORMAS ORDINARIAS.

    León XIII, en su Constitución PRAEDECESSORIS NOSTRI, renovó la Bula CONSULTURI de Pío IX… (Cf. Dcit. de la Théol Chat., Art. CONCLAVE.)

    En esto, puse, no debemos ser más papistas que los PAPAS. De los contenidos de los Documentos citados se deduce que cuando éstos previeron alguna circunstancia perturbadora, dieron AMPLIA FACULTADES, para llevar a cabo las modificaciones, una vez guardado lo esencial, que el Colegio Electoral determinara.

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  50. Hernán Buteler Bonaparte, usted sí que ha perdido el norte, si cree que puede ser Católico desobedeciendo al Papa, y generando novedosas disciplinas donde los intrusos pasan a ser jerarquía y el salus animarum es el de todos los cismáticos.

    El «salus animarum suprema Lex» es esto:
    «declaramos, decimos, definimos y pronunciamos que someterse al Romano Pontífice es de toda necesidad para la salvación de toda humana criatura.»
    S.S. Bonifacio VIII

    EL RESTO, ES CISMA.
    ___________

    «La promesa con que Cristo juró asistir perpetuamente a los Apóstoles y a sus sucesores, es decir a toda la Iglesia: Ego vobiscum sum usque ad consummationem saeculi, …CRISTO PUES ESTÁ PERPETUAMENTE CON SUS DISCÍPULOS, CUANDO HACE QUE ESTÉN PERPETUAMENTE UNIDOS CON SU CENTRO [el Papa]»

    MAURO CAPPELLARI
    (Ulteriormente Papa Gregorio XVI)
    El Triunfo De La Santa Sede Y De La Iglesia contra novadores
    Página 177

    ESTA ES LA PROMESA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, Y USTEDES NO ESTÁN EN ELLA PORQUE EL CISMA SEPARA DEL CUERPO MÍSTICO DE CRISTO, COMO ASÍ DEJÓ DICHO S.S.PÍO XII EN LA MISMA ENCÍCLICA DONDE ENSEÑÓ, Y CERRÓ DEFINITIVAMENTE, DE DONDE LLEGABA LA JURISDICCIÓN AL OBISPO, ESTO ES, SOLO ATRAVÉS DE PEDRO, EL PAPA.

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  51. ELIGENDUS EST PAPA. IIª

    por
    Tomás Tello Corraliza

    ¿ES POSIBLE LA ELECCIÓN DE UN PAPA EN LAS ACTUALES CIRCUNSTANCIAS? ( PARTE IIª)

    En el artículo anterior – primero de la serie (ver aquí) – se trató de la necesidad urgente de la elección de un Papa y de la obligación que nos incumbe a todos los fieles en las circunstancias presentes. En adelante, sin dejar de recordar dicha necesidad y obligación, hay que encarar la posibilidad teórica y legal de la misma

    Ya he dicho que, para trabajar en este asunto grave, debemos tener presente el ejemplo que nos dieron nuestros Padres en la Fe en la solución del Cisma de Occidente. ¿En qué nos deben servir, en concreto, de ejemplo y modelo, ya que, en el intento, cometieron errores de bulto, que debemos evitar a toda costa? Trataré de concretar, con la mayor claridad, que me sea posible, el comportamiento básico de los mismos, que nos debe guiar en la consecución del objetivo.

    Vaya por delante el hecho de que la Iglesia aceptó asumir la solución aportada de la crisis del Cisma. La legitimidad de los Papas, a partir del que salió elegido en el Concilio de Constanza, es una verdad que, dado el consenso unánime de la Iglesia, sin ponerla en tela de juicio a lo largo de cinco siglos, constituye un hecho dogmático, ya que, de lo contrario, la Iglesia habría errado admitiendo durante cinco siglos a Pontífices ilegítimos. La infalibilidad de la Iglesia nos obliga a rechazar este presupuesto. Por tanto, con la susodicha solución – a pesar de varios puntos oscuros, que me gustaría ver esclarecidos – la Tradición sentó un precedente, que nos debe servir de guía y que no podemos, ni debemos, dejar de lado, ni subestimar.

    Examinemos, pues, cuál fue la postura y actitud básica de los católicos de aquel entonces, que debe servirnos de guía y modelo. Para resolver un problema vital se precisan dos actitudes bien definidas: sentirlo y racionalizarlo. Sentir un problema sin racionalizarlo, no resolverá nada; ni, viceversa, racionalizarlo, sin sentirlo.

    Cierto que la crisis tardó 39 años en resolverse; pero sintieron, los afectó profundamente, la gravedad del problema desde el primer momento. Basta leer las noticias que nos suministran los historiadores, para persuadirse del grado de interés y celo que pusieron en la solución de la gravísima crisis.

    «Para explicar este sorprendente fenómeno – dice L. Pastor, como para dar cierta excusa y explicación de los desvíos, errores y disparates, en que incurrieron – basta tener en cuenta el anhelo que se había elevado a un grado de intensidad sumo para el restablecimiento de la unidad eclesiástica.» (1) Y más adelante: «Nadie pensaba en otra cosa, sino en cómo se podría salir del cisma … y los que estaban encendidos en celo por el restablecimiento de la unidad eclesiástica no llegaron a darse cuenta conscientemente…»

    «Todos se daban cuenta de la audacia de este paso; pero era tan grande el dolor que sentían en sus almas por la división de la Iglesia y se hallaban tan desesperanzados después del fracaso durante treinta años de tantas tentativas de unión, que cualquier medio les parecía lícito y se persuadían que la comunidad cristiana tiene que encontrar en sí misma un remedio de tan grave enfermedad cuando los Papas, como en este caso, se muestran incapaces.» (2)

    Hoy se echa menos ese anhelo, ese celo unánime por resolver la crisis actual, más grave sin comparación que la de entonces. La Iglesia, durante el cisma, sólo se vio afectada en la nota de la Unidad que quedó oscurecida; pero, no afectó a la fe de los creyentes, ni impidió que se produjeran frutos de santidad, bajo las distintas obediencias. La Iglesia seguía siendo el Arca de salvación, aunque con el gravísimo inconveniente de querer dirigirla dos pilotos, a la vez. Pero, la Iglesia Conciliar es algo muy distinto.

    La Iglesia Conciliar ha perdido las notas de la Unidad, Catolicidad – al considerarse una secta más, en pie de igualdad entre las demás religiones – la Santidad y está a punto de perder la sucesión apostólica.

    Veamos, fijándonos sólo en el óbice absoluto que esta iglesia supone para la salvación eterna de las almas redimidas con la preciosa sangre del Cordero. La iglesia conciliar – como alguien la dicho – es perfectamente mala, satánicamente mala. La iglesia conciliar, cuyo fin es la condenación eterna de las almas, se ha convertido en la Barca de Caronte, para transportar, vía directa al Averno, a las almas embarcadas en la misma. En cualquier otra falsa religión, por regla general, puede darse la absoluta buena fe, por la que cualquier humano, cumpliendo los deberes que le dicte su conciencia, puede pertenecer al alma de la Iglesia y llegar a puerto de salvación. Sólo le hace falta, como condición «sine qua non», que tenga fe explícita en «Dios Remunerador.» (Heb. 11,6).

    Pero, en los plenamente inmersos en la Iglesia conciliar no se puede dar dicha absoluta buena fe, por ser imposible. En la iglesia conciliar se enseña positivamente que Dios, como Padre que es, no castiga a nadie, y menos en un infierno eterno. Con este, se suprime el santo temor de Dios, principio de la sabiduría. El slogan de que Dios es padre y un padre no castiga a un hijo, y menos con un castigo eterno, se acuñó hace ya muchos años. Se repite con insistencia machacona, en todos los ambientes, cultos o incultos. Conversando yo, en cierta ocasión, con un señor, me dijo con aplomo que él no temía a Dios; que a Dios no se lo debe temer. Cuando le repliqué que yo le podría aducir más de cien textos de la Sagrada Escritura, en los que se recomienda y elogia el temor del Señor, se limitó a esbozar una maligna y despectiva sonrisa escéptica.

    En la iglesia conciliar, pues, se mutila, expresamente, el artículo de Fe, necesario con necesidad de medio, de que Dios premia a los buenos y castiga a los malos, como nos enseña el catecismo. De ahí, mi tesis de que los adictos plenamente a la iglesia conciliar no se pueden beneficiar de la absoluta buena fe, como en otras falsas religiones, al negar explícitamente que Dios castiga a los malos.

    De modo que este debería producirnos un sentir, un dolor mucho más intenso que a los católicos del tiempo del Cisma de Occidente. Sólo en el caso de la restauración plena de la Jerarquía eclesiástica, sería posible – al brillar de nuevo, la visibilidad de la Iglesia, oscurecida en la actualidad – rescatar a algunos de los embarcados en la iglesia conciliar que es la Barca de Caronte.

    Nuestros padres en la Fe no sólo sintieron profundamente el problema, sino que, simultáneamente, desde muy temprano, procuraron racionalizarlo. Ya, desde los inicios del cisma, en 1379 y 1380, según refiere L. Pastor, se propusieron las soluciones de Langestein y de Conrado de Gelnhausen. (3) Soluciones erróneas. De acuerdo. Pero, se ve un intento para racionalizar un problema, con el fin de llegar a una solución satisfactoria.

    Prueba contundente del interés por racionalizar el problema. La Universidad de París solicitó el dictamen de los doctos y los dictámenes llovieron. Nada menos que 10.000 dictámenes fueron recabados, según Ludovico Pastor. La Universidad de París sintetizó en tres propuestas las soluciones planteadas en tal cúmulo de dictámenes: la via cessionis, la via compromissi y la via concilii. Racionalizaron el problema y, por eso, el problema se solucionó, y la Iglesia asumió la solución como válida. No sé si habré logrado exponer con la debida claridad la actitud concreta de nuestros padres en la Fe, durante el Cisma de Occidente, que nos debe servir de modelo y guía obligados en las actuales circunstancias.

    Hay que reconocer, sin embargo, en descargo nuestro, que ellos tuvieron una mayor facilidad para ponerse de acuerdo, debido a que los católicos de aquella época estaban concentrados en Europa. Esta circunstancia favoreció el contacto y el contagio de ideas y de opiniones. La diáspora en que nos encontramos, en la actualidad, los sedevacantistas, la considero un óbice, no pequeño, para trabajar, al unísono en esta tarea. Por otro lado, considero más fácil, ahora, la elaboración teórica del proyecto de solución, al contar con el esfuerzo precedente de la solución del Cisma

    Lancémonos, pues, a racionalizar el problema, con toda objetividad, con absoluta buena fe, confiados en la ayuda de Dios, que no nos faltará, si hacemos todo lo que está de nuestra parte. No olvidemos lo que el Papa San Hormisdas escribió a los Obispos tarraconenses, para apoyar la elección popular de obispos: «Creemos que el juicio divino se manifiesta en la opinión del pueblo; porque Dios está donde hay consenso sencillo y sin maldad.» (4)

    La cuestión en la siguiente:

    ¿ES POSIBLE, EN LAS CIRCUNSTANCIAS, ACTUALES, LA ELECION LEGAL DE UN PAPA?

    Respuesta A) No; no en posible.
    Respuesta B) Es posible.

    No cabe un «tertium quid»; pues, desde el momento en que se ponga un «pero», cae ya dentro de la respuesta A), a no ser que se refiera a la posibilidad práctica, fáctica o del cómo; pero esa es otra cuestión muy distinta. No debemos entreverar los conceptos, pues, con ello, no conseguiríamos otra cosa que embarullarlos. Deslindemos los conceptos y los campos, ateniéndonos, en cada etapa, a una cuestión bien definida, sin dejarnos arrastrar por prejuicios, por ideas preconcebidas, que nos nublan la inteligencia y no nos dejan ver la realidad presente.

    A) En este apartado, deben ser encasillados, como es obvio, todos aquellos sedicentes tradicionalistas, que rechazan la Vacancia actual de la Cátedra de Pedro. El hacer mención de los mismos es por razones que posteriormente se expondrán.

    Estos tradicionalistas pueden ser clasificados en diversos estratos, como no puede ser menos, en el campo del error; ya que dos puntos sólo pueden ser unidos por una línea recta – en este caso, la Verdad -; en cambio líneas curvas se pueden trazar infinitas.

    Los hay Conciliares – un contrasentido – que admiten plenamente el Concilio Vaticano II. Estos profesan, protestan y proclaman su fidelidad al espíritu del mismo y a sus pontífices y celebran el N.O.M. sin el menor escrúpulo. Pretenden ser considerados como tradicionalistas por el mero hecho de vestir sotana y conservar las devociones tradicionales: devoción a la Ssma. Virgen, rezo del Santo Rosario, novenas, procesiones, predicaciones, más o menos ajustadas a los cánones tradicionales, etc. Perciben la crisis, pero no en su cruda realidad ontológica, sino superficialmente, como algo pasajero y episódico. Lo achacan todo a torcida interpretación del Concilio por parte de ciertos teólogos modernistas y otros sacerdotes perversos, que desobedecen al papa. El “Santo Padre” – toda la serie de papas conciliares – no tiene culpa de nada; si acaso, algo de debilidad. Estos, como es natural, no sienten, no pueden sentir rectamente el problema.

    A este estrato pertenece la Hermandad Sacerdotal Española de San Antonio María Claret. Son fanáticos del “Santo Padre”. No falta quien considere como santos a Roncalli y a Montini. Precisamente, hay quien se encomienda a Montini, al cual considera un gran santo y como el mayor mártir de todos los tiempos, según “revelaciones” privadas. Bueno, mejor será que cite sus palabras textuales: «Mi opinión sobre el Papa Pablo VI es claramente expresada en la fotocopia adjunta: está en el cielo e invoco su intercesión.» [En carta recibida por mí, de uno de sus miembros, de fecha 3-XII-1987.] A tales aberraciones, que me producen vergüenza ajena, puede llevar la ignorancia de la Ciencia religiosa. «Gran cosa es el saber y las letras para todo» – exclamaba Santa Teresa. (Moradas, 4, 1 y passim en todas sus obras).

    Y lo malo en que el Colectivo, en cuanto tal, ha tomado una postura consciente, lo cual hace dudas de su absoluta buena fe. Su actitud quedó clara y definitivamente tomada desde el momento en que claudicaron, al volverse atrás del propósito del Colectivo, en aquella famosa carta (II-XI-1969), en que recusaban celebrar la Misa, según el N.O. porque – decían – «la herejía no puede ser jamás materia de obediencia». Pero tan brava actitud – que puesta en práctica hubiera significado «el do de pecho» de la resistencia católica – se quedó en agua de borrajas, al doblegarse servilmente a la Bestia, «a la que fue otorgado hacer la guerra a los santos y vencerlos». (Ap. 13,7). El colectivo fue engullido por la Iglesia Conciliar.

    Tengo comprobado, bien por contactos directos o epistolares, que sus miembros están endurecidos en su postura. Toman muy a mal hablarles de la nulidad del N.O.M. o de las herejías de los “papas” conciliares. En el mejor de los casos, se limitan a darte algún consejo paternalista. Las más veces se enfurecen o no contestan a los retos para discutir dichas cuestiones. Sólo uno se prestó a la polémica. Reconoció que yo, dialécticamente, argumentaba bien; pero, no se dio por convencido. Con el paso del tiempo, se han vuelto refractarios a la luz de la verdad.

    No obstante, tengo que manifestar que se dan algunos miembros – conozco a dos personalmente – que podrían ser rescatados; pero, por sus colegas en el sacerdocio, que son los que tienen el carisma. Un seglar, normalmente, no tiene toda la fuerza persuasiva para ello, ya que, siempre, un sacerdote, se considera, en los asuntos religiosos, superior a los laicos.

    Por supuesto, que hablarles a tales tradicionalistas de la elección de un Papa, les sonaría a sacrílego, impío y cismático. Dicha solución no encaja, ni siquiera remotísimamente en sus esquemas mentales.

    Un segundo estrato sería el formado por los Nantistas de Georges de Nantes (fallecido). Y se sabe que este abate francés es, asimismo, un tradicionalista «sui generis». Este ha sido un gran debelador del Vaticano II. Es su gran gloria. Pero le ha fallado la lógica. De falta de lógica le acusan, tanto los extraños como sus propios compatriotas.

    G. de Nantes ataca a los papas conciliares y los acusa de herejía, cisma y escándalo; pero, el mismo tiempo, al aferrarse con actitud obstinada al «deponendus est» de Cayetano, afirma la plena infalibilidad de los mismos, así como su jurisdicción – debido a esta postura, admite como válidos y lícitos, tanto el N.O.M. como los demás nuevos ritos sacramentales -, hasta tanto no sea jurídicamente depuesto, después de condenarse el mismo, que sería, al mismo tiempo, juez y parte, «Risum teneatis?»

    A los Sedeacantistas los denomina, despectivamente, integristas. Para G. de Nantes, el Sedevacantismo – doctrina que combate furibundo – es un error tremendo. Dicho sea de paso, a este Sr. Abate le tenemos que agradecer la preciosa información de que ya en 1967 había Sedevacantistas «avant la lettre».

    Georges de Nantes, pues, rechazará indignadísimo, considerándola como cismática, cualquier propuesta de elección de un Papa, mientras el papa hereje conciliar permanezca en su puesto.

    Llegamos el tercer estrato, los Lefebvristas. Estos rechazan el Vaticano II, en ciertos puntos, en los demás, los admiten, interpretándolo según la Tradición; rechazan, asimismo, como ilícitos el N.O.M. y los nuevos ritos sacramentales. Estos ni siquiera encaran la mera posibilidad de deposición del Santo Padre, al que, por otro lado, no dudan en tachar de Anticristo, corruptor de la Tradición, modernista o liberal, etc. Lo dejan todo en manos de Dios. Da por sentado que la Roma apóstata «la gran ramera, que corrompía la tierra con su fornicación, …» (Ap. 19,2) se convertirá y todo quedará renovado, como si nada hubiera sucedido. «Es la utopía lefebvrista que anuncia para mañana la desaparición de la Roma modernista.» (5) Es encomendar la solución a una iglesia futurible.

    Por último, otro estrato que debe ser tenido en cuenta, es el Guerardista. Mons. Guerard des Lauriers (q.e.p.d.) con su desconcertante teoría incoherente de la «missio» y de la «sessio» y la absurda distinción entre Papa «materialiter» y Papa «formaliter», que comenzó a hacer públicas a partir de l979, en el «Cuaderno de Cassiciacum», ha hecho sentir consecuencias nefastas en la Resistencia católica.
    He aquí algunas de las enumeradas por el Abate ZINS, el final de una exposición magistral de dichas teorías (6) en que quedan pulverizadas.:

    a) Da la impresión de justificar la resistencia tradicionalista sin implicar el rechazo de J.P. II.
    b) Bloquea toda solución para reemplazarlo.
    c) Desvía de la justa solución.
    d) Enerva, paraliza y lleva a la inercia, al aconsejar esperar la solución directamente de Dios, esperando con paciencia y en silencio.

    La distinción entre Papa «materialiter» y «formaliter», además de absurda, implica tres herejías, según demuestra el mismo Abate Zins, en otro trabajo (7).

    La postura de Mons. Guérard das Lauriers la expone, asimismo, muy por extenso, Eberhard HELLER, en el artículo, tercero de la serie, de su estudio sistemático, ya citado (8). Extracto lo que se refiere, en concreto, al tema que nos ocupa de la imposibilidad de elegir un Papa, en las actuales circunstancias.

    Mons. Guérard das Lauriers y sus seguidores – que dicho sea de paso, consideran una afronta ser incluidos entre los Sedevacantistas – afirman que la «sessio», o sea, la Jurisdicción jamás puede derivarse o brotar de la missio, que es la potestad de Orden. Sólo puedo originarse de su propio principio, esto es, de la «prima sedes».

    Para Mons. des Lauriers, el restablecimiento de la Prima Sedes depende de la conversión de Wojtyla (Bergoglio N.T.), que dejando, de ese modo, de ser Papa «materialiter», pasaría a serlo «formaliter».

    Por otro lado, son los obispos los que deben diagnosticar los errores del Papa y reprenderle respetuosamente. Si el Papa reprueba sus errores queda consolidado en la sessio. En caso contrario se declara a sí mismo hereje y, entonces, es cuando quedaría vacante la Sede Apostólica. Así recae sobre los obispos el cometido de declarar vacante la Santa Sede y convocar un Cónclave. Ahora bien, sólo son idóneos para una tal operación los obispos que participan de la sessio, o sea, los obispos residenciales. Y, como según des Lauriers, ya no hay nadie idóneo para emitir una declaración de Vacancia, dicha vacancia se prolongará irremediablemente por parte de los humanos. La Restauración de la sessio espera de una intervención directa de Cristo. Y concluye: «No nos queda más que esperar en silencio y esperanza ( Is. 30,15), esperando contra toda esperanza.» Así, pues, pasividad absoluta y esperar tiempos mejores. Esa es la solución que ofrecen los guerardianos. A estos los respondería yo con las mismas palabras que, según Ludovico Pastor, pronunciaba ante una actitud semejante, el Cardenal W. Allen: «Los tiempos mejores no se han de anhelar, sino traer».

    Ni que decir tiene que, al encontrarse estos sedicentes tradicionalistas inmersos en un gran error, no deben paralizar a los Sedevacantistas en la prosecución del necesario y obligado objetivo. El consenso no puede hacerse depender de los que están en el error. De las tinieblas no puede brotar la luz. La luz debe salir de la luz, por débil que ésta sea, con tal de que no se haya extinguido. Nos separa un abismo. El error afecta a la Fe, ya que se trata de un hecho dogmático. O ellos, o nosotros, estamos, objetivamente, apartados de la Fe. Son posturas irreconciliables. Deben ser descartados, definitivamente, en este asunto. Aceptar y considerar sus puntos de vista en el tema equivaldría a confesar que no estamos seguros en nuestra postura.

    Si he traído aquí a colación las tesis de las diversas categorías de tradicionalistas es, precisamente, porque los Sedevacantistas que niegan la posibilidad de la elección de un Papa se basan en los argumentos de algunas de las categorías de tradicionalistas reseñados. No son argumentos que hayan brotado de una actitud típicamente sedevacantista. En segundo lugar, porque E. HELLER aduce, en su estudio la postura de Mons. des Lauriers siquiera sea para rebatirla.

    26 de Mayo de 1990, fiesta de San Felipe Neri.
    sig.: Tomás Tello

    (1) HISTORIA DE LOS PAPAS, T. I, Lib. I, c. 3.
    (2) HISTORIA DE LA IGLESIA CATOLICA, B A C. T. III, P. 1, cap. 8.
    (3) HISTORIA DE LOS PAPAS, 1.c.
    (4) Epist. 25, ML 63, 424.
    (5) F. Lagenos, «L’Eglise des derniers tempos», EINSICHT, Marz. 1984.
    (6) «Réfutation de la thèse guérardienne», SUB TUUM PRAESIDIUM, nº 5. Oct. 1.986. Pp 31-59.
    (7) «Trois heresies de P. G. des Launiers», S T P, nº ll, l988, pp 21-23.
    (8) EINSICHT, I , Abril 1986; p. 12-15.

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  52. ELECCIÓN DEL SUMO PONTÍFICE
    I MEDIO NECESARIO DE SALVACIÓN

    Necesidad de medio:
    La necesidad de medio de salvación es aquella que es tan necesaria para el fin de la consecución de la salvación que, sin ella, aunque la omisión sea sin culpa, el fin no puede ser conseguido.

    Nuestro Señor Jesucristo decretó edificar su Iglesia para la salvación de todos,(Con. Vat., Pastor aethernus). Y puso a San Pedro en la Iglesia para la unidad de los obispos y fieles. Sin él, el fin de la Iglesia, no es alcanzado. Este es alcanzado por la sumisión de todos los miembros de la Iglesia al Romano Pontífice. Por esto Bonifacio VIII definió, como dogma de fe, «para toda criatura humana», como medio de salvación: «estar sumiso al Pontífice Romano». Para que la Iglesia alcance su fin salvífico es «enteramente necesario» que exista un Pontífice Romano. Sin él, no se consigue la salvación, sin la obediencia al «deber gravísimo y santísimo» (San Pio X) de elegir un papa.

    El Objeto de esa definición de fe es:
    a)El deber de obedecer al Magisterio del Pontífice romano (D.S. 875 -3060).

    b)El deber de creer que, en la Iglesia, es necesario que la Sede de Pedro, «tenga perpetuos Sucesores» (D.S. 3058).

    De ese doble deber, de obedecer y de creer, se sigue el «deber gravísimo» de obedecer a la Sede de Pedro, cuando manda elegir una Cabeza visible de la Iglesia (San Pio X – Vacante Sede Apostólica).

    Son dos deberes inseparables por el cual la Iglesia alcanza su fin salvífico (D.S. 2888). No se puede obedecer a uno y desobedecer al otro.

    La Iglesia tal como fue instituida por Cristo en la Tierra exige, como necesidad de medio de salvación, «sine qua non», la existencia del Pontífice Romano, sin el cual la Iglesia no mantiene la fe y forma establecida, y no alcanza el fin establecido por el Salvador: medio de salvación, único, entre los hombres.
    Enseña la Iglesia que ella es, por obra de su Fundador, una sociedad perfecta, esto es, que ella tiene en si y por si, todos los medios necesarios para su incolumidad y acción. Así no depende de la violencia y la astucia de sus enemigos, para ser perfecta en su obrar y lograr su fin. La Iglesia no está impedida para tener su Cabeza Visible, que gobierne y enseñe a sus miembros, a pesar de sus enemigos. Igualmente para preservar su poder de Orden, para ofrecer Sacrificios y perdonar los pecados, no depende de los pecados de los miembros infieles. El medio de salvación existe en la Iglesia. Quien niega la existencia de este medio de salvación niega que la Iglesia sea una sociedad perfecta. Niega la Iglesia.
    Los que quieren impedir la existencia de una Cabeza Visible, con el poder supremo de jurisdicción; o impedir la existencia de Sacerdotes con el poder de Orden, con doctrinas que impiden un conclave; son personas enemigas de la Iglesia, con doctrinas falsas, contrarias al fin salvífico de la Iglesia y contrarias a la forma que Cristo instituyó a su Iglesia
    En las vacancias de la Sede de Pedro, por la muerte natural, o por renuncia, la privación de la Cabeza visible debe ser sanada por los otros miembros de la Iglesia, con la elección de otra Cabeza visible.
    Quien niega este deber de actuar, quien afirma la imposibilidad de restaurar la existencia de una Cabeza visible en la Iglesia, sea cual sea la causa, niega que Nuestro Señor haya instituido una sociedad perfecta, capaz de mantener permanentemente su forma y fin, como fue instituida. Niega la posibilidad de existencia de la Iglesia; niega la posibilidad de existencia del único medio de salvación dejado por Cristo en la Tierra.

    La necesidad absoluta del Romano Pontífice, para el fin de la salvación eterna es norma de fe: todo humano debe sumisión a él. Si él no existe, será imposible ser obediente a él.
    Pero si fuera imposible elegir un nuevo Pontífice Romano, Dios habría dado a los hombres mandamientos imposibles de ser observados. Mas esta sentencia es una sentencia contra la fe: «está prohibida, bajo anatema, por los Santos Padres», pues «Dios no manda cosas imposibles». «Él ordena hacer lo que puedas y cuando no puedas él auxilia para que puedas» (Concilio de Trento, D.S. 1536). Los que dicen esto, están fuera de la unidad de fe de la Iglesia (D.S. 1568).

    II FALSAS CAUSAS DE IMPOSIBILIDAD

    Las causas alegadas de la imposibilidad son todas falsas:

    a) Falta de consenso de los hombres. Las normas del creer y del actuar en la Iglesia proceden de la Revelación divina y no del consenso de los hombres (Vaticano I, D.S. 3074). Los que «están divididos» por falta de consenso, son desobedientes al deber de creer y al deber de actuar; están separados de la unidad de la Iglesia.

    b) Deber de abstenerse de acción. Es la herejía de la pasividad condenada por el Concilio de Trento (D.S. 1554) en Molinos (D.S. 2202) en Quernel (D.S. 2403) y en Lutero (D.S. 1562). Quieren solo la fe, sin las obras; la salvación sin a observancia de los mandamientos (D.S. 1570)

    c) Guardar silencio sobre el deber de creer y el deber de actuar es implícita y explícita negación de la fe, pues confesar la fe públicamente «es de necesidad para la salvación» (Rom. X, 10). (Canon 1325).

    d) Ignorancia de las personas. Toda ignorancia de los preceptos de Dios es removible por los medios de la instrucción (Canon 752) y de la gracia pedida (Tg. 1,6).Salvo cuando es pena divina.

    e) Derecho de los cardenales. El Derecho humano no impide el Derecho divino. Faltando la norma humana, el Canon 20 dice donde sacar la norma acción.

    f) Existe vacancia de hecho. Los actos hechos por los enemigos de la Iglesia no prevalecen sobre las normas del Derecho divino sobre el creer y el actuar. El hecho no es el Derecho. Eso es Positivismo, sin Dios.

    g) La Iglesia está en peligro. Si existe peligro gravísimo contra la fe, para todos los miembros de la Iglesia, en cuanto la salvación eterna, obliga a todos a socorrer a los que están en ese peligro. La omisión de socorro es un crimen.

    Las alegaciones de imposibilidad de elegir son todas falsas.

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  53. Señor, Simón Del Temple, ¿en serio me esta poniendo textos del año 1986 en el año 2023?¿ Y AÚN NO HAN ELEGIDO UN «PAPA»?

    ELÍJANLO DE UNA VEZ POR TODAS, POR FAVOR. QUE LLEVAN SEGÚN ESE PANFLETO DE 1986, 37 AÑOS PIDIENDOLO.

    Por otro lado toda «elección» será nula y sin efecto, esto es inválida, como dictamina el ACTA APOSTOLICAE SEDIS COMMENTARIUM OFFICIALE ANNUS XXXVII I – SERIES II – VOL. XII Pp 65-ss

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  54. Señor, Simón Del Temple, el señor Tomás Tello Corraliza, ya eligió un «Papa»el Antipapa Lino II (Linus II), Victor von Pentz, en el año 1994, sacrilegio gravísimo que cometió ese señor y usted ahora viene con lo mismo y con los escritos de este señor del años 1986.

    ¿Desde cuando no tenemos Papa entonces desde Pío XII o desde Linus II?
    Yo lo tengo claro, usted parece que no, si da pábulo a Tomás Tello Corraliza,que como le digo aceptó a Linus II.

    Por otro lado usted está dando mayor valor a este señor cismático, y al panfleto alemán EINSICHT, que a una Constitución Apostólica de un Papa Verdadero.

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  55. Señor, Simón Del Temple, No se clase de fuentes trae como si fueran autoridad de algo, superior a S.S.Pío XII, me trae a Tomás Tello, cita coo fuente de autoridad al lefebvrista Abbe V.M. ZINS, que a parte de ser un intruso, mantiene que Montini y Luciani fueron Papas y que todos los thucistas son inválidos, en fin.

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  56. ¿Entiende usted lo que significa «adios». Eso se lo dije a usted, ya he sacudido el polvo de mis zapatos, según la expresión del Evangelio, y no voy a seguir tratando con usted porque usted es un recalcitrante negador de la luz, un neo fariseo y un incapaz de razonar. Como dice San Pablo, habría que entregarlo a Satanás para que no siga intoxicando almas, tal vez así pudiera salvar la suya…aunque en las presentes circunstancias de ceguera consciente y voluntaria parece bastante imposible…pero bueno, Dios no niega la gracia a nadie que se arrepiente del mal causado y repara el daño.

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  57. Señor, Simón Del Temple, usted pone como fuente de autoridad el Código de Derecho Canónico de 1917 y el CANON 20

    VEAMOS QUE DICEN FUENTES AUTORIZADAS POR LA SANTA IGLESIA CATÓLICA APOSTÓLICA ROMANA AL RESPECTO DE ESE CANON 20 QUE USTED CITA:

    ARZOBISPO AMLETO CICOGNANI
    1934

    Sobre el Canon 20
    _»Cuidado con las conclusiones infundadas, pues puede ocurrir en la práctica que alguien, un juez por ejemplo, pensando en observar esa norma, tienda sin embargo a una libertad indebida, o a una equidad imaginaria.»_
    _»no parece que debamos admitir una libertad demasiado fácil y carente de argumentos y razones con- clusivas para exceder esos límites, ya que esto parece estar plagado de peligros de exceso.»

    https://archive.org/details/canonlawiintrodu0000cico/page/624/mode/2up?q=&view=

    https://yt3.ggpht.com/ztLNTS7393jeySCH3KEmbAn6Dcgo_qfAz4Af_S6tHaiyNlXhVkrendTEUwTsvsUGM38g7kCGTA107Q=s724-c-fcrop64=1,00000000ffffffff-nd-v1

    Canon 20
    Si no hay prescripción ni en la ley general ni en la ley particular relativa a una especie determinada, se debe buscar la regla, a no ser que se trate de infligir una pena, en las leyes hechas para especies semejantes, en los principios generales de ley observada según la equidad canónica, en el estilo y práctica de la Curia Romana, en la opinión común y constante de los doctores.

    “ Si una ley general o particular no contiene prescripción definida sobre un caso, a menos que se trate de aplicar una pena, la regla para decidir tal caso debe tomarse de leyes dadas en casos similares, de los principios generales del Derecho Canónico basado en la equidad, de los métodos y prácticas de la Corte Romana [Curia] o de la enseñanza común y constante de canonistas aprobados ”
    A Commentary on Canon Law de Dom Charles Augustine
    https://archive.org/details/1917CodeOfCanonLawCommentary/page/n107/mode/2up

    SÍ HAY UNA LEY GENERAL Y PARTICULAR PARA LAS SEDES VACANTES:

    Can.241

    «Durante la vacante de la sede apostólica, el sagrado colegio cardenalicio y la curia romana no tienen otros poderes que los indicados en la constitución de Pío XII ‘Vacante Sede Apostólica’ del 8 de diciembre de 1945″.

    Vacantis Apostolicae Sedis 1945:

    …Puesto que todo el asunto ha sido seriamente considerado, y movidos por los ejemplos de Nuestros Predecesores, ordenamos y prescribimos estas cosas, decretando que este documento y todo lo que en él se contiene no puede ser impugnado de ninguna manera, ni siquiera por el hecho de que cualquier persona que tenga un derecho o interés en las cosas dichas de antemano, o que pretenda tener un interés de cualquier manera, no estén de acuerdo con ellas, y no sean llamadas u oídas en relación con estas cosas, o por cualquier otra razón; sino que estos mismos documentos son manifiestamente y serán siempre y perpetuamente verdaderos, válidos y eficaces, y adquirirán y obtendrán sus propios resultados plenos y no disminuyen sus resultados; y ordenamos a los individuos a los que les corresponde y les corresponderá que las ordenanzas deben ser observadas respectiva e inviolablemente por ellos, y si alguien y que si alguien intentara lo contrario en relación con estas cosas, por cualquier autoridad, a sabiendas o no, el intento es nulo y sin efecto.

    […]Por lo tanto, que no se permita a nadie debilitar esta página de Nuestra constitución, ordenanza, abrogación, mandamiento, orden vinculante, advertencia, prohibición, precepto y voluntad, o que vaya o ir en contra de ella por una empresa imprudente. Además, si alguien se atreve a intentar esto, que sepa que incurrirá por ello en la ira de Dios Todopoderoso y de los benditos Apóstoles Pedro y Pablo.»

    https://www.vatican.va/content/pius-xii/la/apost_constitutions/documents/hf_p-xii_apc_19451208_vacantis-apostolicae-sedis.html

    ACTA APOSTOLICAE SEDIS
    COMMENTARIUM OFFICIALE
    ANNUS XXXVII I – SERIES II – VOL. XII

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  58. Usted habla de intoxicar almas, pero he sido el único comentarista en citar el Magisterio, repito, el único; usted sin embargo solo cita fábulas de ambulancias, a personas que ya han elegido un «Papa», a revistas o panfletos de los años 80, a supuestos diáconos expulsado de la FSSPX, que quiere que le diga.

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  59. Perdón, Bettina Galo también lo ha citado, y como no era de otra manera, para refutar todas sus fábulas de la anomia.

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  60. Señor, Simón Del Temple, usted dice que soy un enemigo de la luz, y usted me trae un artículo del año 1986 hablando de la necesidad de elegir un «Papa», han pasado 37 años y aún no lo ha elegido, fíjese que yo le animo a ello y si por mi fuera lo eligiera esta tarde, pero no porque crea que esa elección fuera válida, no, para que dejen de dar la murga, que si no se ha dado cuenta han pasado 37 años desde ese artículo, y han estado 37 años repitiendo lo mismo una y otra vez y no lo eligen y seguramente usted ahora tenga el pelo blanco, algo más de peso, dolor articular, el colesterol alto, pre diabetes, cataratas, artrosis, cuestiones propias de la edad, seguramente en 1986 era un mancebo lleno de vitalidad y deportista cuando decía que había que elegir un «Papa», ahora es un anciano, pero sigue repitiendo lo mismo, no será que Dios Uno y Trino no quiere que tal cosa suceda, para no ir añadiendo anticristos a la lista.
    ¿Hasta cuando va estar repitiendo que hay que elegir un «Papa»pero se niegue en rotundo a hacerlo?

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  61. En ciencias profanas, cuando se investiga un asunto particular, jamás debe buscarse determinado resultado, porque se corre el riesgo de acomodar toda la información que se va obteniendo para que coincida con lo que el investigador presupone. En asuntos de religión católica es exactamente al revés. Si Nuestro Señor Jesucristo prometió «Estaré con vosotros…» y «las puertas del infierno…» y si la ley primera de la Santa Iglesia es favorecer la salvación de las almas, todo lo que yo quiera determinar en un caso particular y que implique jugar con esos principios, tiene que estar guiado como por un faro por esas premisas. En síntesis, al revés de lo que ocurre en las ciencias profanas, yo sé a dónde tengo que llegar con mis investigaciones. Y si llego a una conclusión distinta u opuesta a cualqueira de esos principios, es que hice algo mal y tengo que empezar de nuevo. Que es lo que pasa con lo que este señor Cefas ha hecho. Muchas horas de trabajo y transcripciones para concluir con que Nuestro Señor Jesucristo habló más de la cuenta y prometió cosas que no pudo cumplir. Porque si no hay sacerdotes ni posibilidad de tenerlos, si no hay sacramentos (instituídos por Él para facilitarnos el camino al Cielo), ¿cómo es que las puertas del infierno no prevalecerán? ¿Cómo «estará con nosotros todos los días…»? ¿Qué quedó de la Santa Iglesia Militante puesta en marcha en Pentecostés? ¿Volvimos a las épocas de los profetas en que ellos eran la única comunicación posible con Dios Nuestro Señor? En todo este planteo hay un serio problema de lógica. Hay abundantes estudios y antecedentes acerca de la verdadera solución que nos da la Santa Madre Iglesia para transitar con la ayuda de Dios los tiempos que corren.

    Y una observación final: Se me advierte:
    «El «salus animarum suprema Lex» es esto:
    «declaramos, decimos, definimos y pronunciamos que someterse al Romano Pontífice es de toda necesidad para la salvación de toda humana criatura.»
    S.S. Bonifacio VIII»
    ¡Pero hace más de 60 años que no hay papa! ¡Entonces hace más de 60 años que todo el mundo se condena porque no puede someterse al papa! Sirva esto para demostrar cuánto se aleja de la Verdad , del pensamiento lógico, de la realidad el señor Cefas.

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  62. Mi mensaje de despedida de esta discusión especialmente dirigido a los dos autoproclamados «Doctores de la Iglesia»; encerrados en sus círculos»herméticos»de autodidactas que se creen con autoridad para interpretar de manera particular y válidamente todo el cúmulo de legislación eclesiástica ( algo sospechosamente rayano con el «libre examen») :
    a la comentarista Bettina que dá la cara con nombre y apellido como debe ser y al otro que grita y grita detrás del muro de un cobarde anonimato :
    «Ay! de vosotros maestros de la ley y fariseos que son unos hipócritas ! Vosotros pagáis el diezmo hasta sobre la menta , el anís y el comino pero no cumplís la Ley en lo que realmente tiene peso : la Justicia , la Misericordia y la Fe . Ahí está lo que vosotros debíais poner por obra sin descartar lo otro . ¡ Guías ciegos ! Vosotros coláis un mosquito y os tragáis un camello .» (S Mateo XXIII : 23-24).

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  63. Cefas, respondo a sus respuestas a mi primer comentario:

    El «estudio jurídico» que realizó el CATÓLICO profesor Tomás Tello Corraliza, al menos en su PARTE OBJETIVA, sí puede ayudar a los católicos que tengan «conciencia dudosa» al respecto de la validez o licitud de la actual jerarquía católica (jerarquía «sedevacantista»). La posición personal (subjetiva) del profesor Tello Corraliza, él mismo la manifestó en dicho estudio, así como honestamente reconoció que la posición contraria a la suya también era [católicamente] defendible.

    Si el «estudio jurídico» del profesor Tello es veraz en su parte objetiva, tal como es evidente, ¿por qué lo desprestigia usted por razón de quien es su autor, siendo como fue un erudito profesor CATÓLICO? (Sí, digo CATÓLICO porque no me consta que hubiese incurrido en excomunión, al margen de otros pecados, por graves que fueran, que hubiera cometido en su vida, como cualquiera de nosotros).

    En estas circunstancias tan anómalas y especiales por las que viene atravesando la verdadera Iglesia Católica desde la muerte de Pío XII, a cada católico con «CONCIENCIA DUDOSA» le es LÍCITO defender su POSICIÓN CATÓLICA conforme le dicte su conciencia (formada lo más objetivamente verdadera que le sea posible) una vez que haya llegado a una CERTEZA MORAL PRÁCTICA para posicionarse de un lado o de otro. Y quien así actúa, aunque elija el lado que finalmente fuera sentenciado como erróneo, no peca formalmente, porque actuó con conciencia invenciblemente errónea (así lo enseña la Teología Moral).

    Por ello, le sugiero que actúe con prudencia cristiana y evite juzgar temerariamente o sentenciar (NO TENIENDO AUTORIDAD PARA HACERLO) a quienes se han posicionado –conforme a su propia recta conciencia– en una postura (católicamente defendible) que difiere de la posición católica que usted defiende, porque juzgar o sentenciar de esa forma (temerariamente o sin autoridad), eso sí que puede ser pecado mortal y generar graves escándalos y cisma (y esto que le digo no es «sentimentalismo», sino la verdad). Actuar con esa prudencia cristiana y caridad no es permitir toda «libertad de error», sino respetar lo que es respetable –merecido por ser ello honesto y de buena fe–, esto es: que cada católico, EN LA ACTUALIDAD (en un interregno tan anormalmente largo), tiene DERECHO a posicionarse (en una POSICIÓN CATÓLICAMENTE DEFENDIBLE) conforme a su CONCIENCIA lo más OBJETIVAMENTE VERDADERA que le sea posible, sin ser sentenciado o enjuiciado temerariamente por quien carece de autoridad para ello.

    El juez (infalible), para dictar sentencia sobre el asunto de la actual jerarquía católica, es un Papa verdadero, así que ningún otro católico tiene actualmente autoridad para sentenciar posturas, en principio, católicas, coincidan o no con la suya propia. Callar, en ese caso, no es «ser perros mudos», sino CATÓLICOS PRUDENTES, HUMILDES Y CARITATIVOS, que se conforman con lo que la divina Providencia vaya permitiendo o queriendo (por ejemplo, si Dios así lo tiene previsto, nos dará un verdadero Papa en algún momento, y si no, no nos lo dará).

    Además, le recuerdo que el asunto de la validez y licitud de la jerarquía «sedevacantista» es complejo, porque entran en conflicto LEYES ECLESIÁSTICAS –que son leyes HUMANAS– (por ejemplo, cierto Magisterio Papal, aunque éste sea ex cátedra) y LEYES DIVINAS (por ejemplo, las que rigen las «notas» de la verdadera Iglesia Católica y su fin de «la salvación de las almas»). Y, ante tal conflicto, siempre deben prevalecer las LEYES DIVINAS sobre las LEYES HUMANAS (como humanas son las Leyes Eclesiásticas), por ser aquéllas (las Divinas) de rango superior a éstas (las Eclesiásticas); y, en tal caso, dichas leyes humanas deben aplicarse o no, conforme a la verdadera mente del legislador (por ejemplo, si hubiera previsto una situación de interregno tan prolongado como el actual), interpretándolas benigna y justamente.

    Usted argumenta: «por esa regla de tres el Conciliábulo hay que tolerarlo o incluso que los Anticristos sean Papas, porque según usted, ningún Papa ha dicho que el Conciliábulo sea una apostasía tremenda llena de errores, herejías, y abominaciones.», y yo le respondo que creo que esa comparación es errónea, porque el Conciliábulo «Vaticano II» está plagado de HEREJÍAS FORMALES (actualmente EVIDENTES) y de malos frutos EVIDENTES, como son la APOSTASÍA de sus adeptos y su CORRUPCIÓN MORAL. Por lo tanto, EVIDENTEMENTE, en virtud, por ejemplo, de la Bula Papal «Cum ex apostolatus officio», dicho Conciliábulo debe ser completamente rechazado y sus seis falsos «Papas» (seis hasta ahora) deben ser considerados como apóstatas (excomulgados en el acto, si es que alguna vez fueron católicos) [y debemos considerarlos dirigentes de una secta anticristiana]. Y, por el contrario, la validez o licitud de la jerarquía «sedevacantista», en general, es CATÓLICAMENTE DEFENDIBLE, e incluso, quizá, la posición más apegada a la verdad, dado el anómalo y larguísimo interregno actual.

    Por mi parte, no tengo mucho más que añadir, que cada cual saque sus conclusiones y obre, en conciencia, conforme a la verdad.

    Dios nos ilumine en estos tiempos de tribulación y tenga misericordia de todos nosotros.

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  64. Esos son sus argumentos, Fariseo, bla,bla,bla.

    Acaso no podemos decir lo mismo de usted que requiere del Código de Derecho Canónico de 1917, del can.188.4 y de la Bula «Cum ex apostolatus officio» para sostener que el Patriarca de Venecia y el Arzobispo de Milán, jamás fueron Papas.

    O es que usted se cree que el blog de su madrina es suficiente para sostener su posición sedevacantista.

    Para que usted sostenga legalmente la Sede vacante, deberá depender usted de una Autoridad que de legitimidad lo que usted sostiene, digo yo.

    AH NO, QUE ES DE FARISEOS USAR EL MAGISTERIO Y EL CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO, PERO ABSOLUTAMENTE TODOS USTEDES LO NECESITAN.

    Y RESPONDO, QUE EFECTIVAMENTE, ES DE FARISEOS USAR EL CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO PARA UNOS PERO PARA OTROS NO, CÓMO ES SU CASO, SEPULCROS BLANQUEADOS, QUE CUANDO LES SEÑALAN SUS ILEGALIDADES, EL QUE SEÑALA ES UN FARISEO, MIENTRAS SE AFERRAN AL MISMO DERECHO CANÓNICO PARA ACUSAR A OTROS.

    ¿Por qué motivo no se aplican el mismo canon, no ya el Código al completo que se lo saltan, sino ese mismo canon?
    Sencillo, porque si ustedes se aplican el mismo canon que aplican al patriarca de Venecia y al Arzobispo de Milán, se demuestra que absolutamente todos ustedes están en flagrante cisma, y cuando alguno se lo señala, le acusan de Fariseo.

    Can.188
    Ob tacitam renuntiationem ab ipso iure admissam quaelibet officia vacant ipso facto et sine ulla declaratione, si clericus:
    4° A fide catholica publice defecerit

    ______________

    «También el derecho canónico se dirige a la salvación de las almas, pues con todas sus fuerzas y leyes tiende al fin y principalmente a que los hombres vivan y mueran santificados por la gracia de Dios.»

    Discurso a los seminaristas y alumnos a los que se preparan al Sacerdocio en Roma.
    Su Santidad Pío XII

    Fuente:
    Pio XII : su vida y documentos pontificios
    Página 157
    Francisco Vives Estévez
    Publicado en 1941

    https://archive.org/details/pioxiisuvidaydoc00vive/page/156/mode/2up?q=

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  65. “Cristo, antes de ascender al cielo, confió a sus apóstoles y por ellos a toda su Iglesia, la tarea de predicar el Evangelio al mundo en su nombre . Por tanto, todo cristiano debe darse cuenta de que parte de esta responsabilidad recae sobre sus hombros … La iniciativa del apostolado laical está perfectamente justificada incluso sin una previa ‘misión’ explícita de la jerarquía … La iniciativa personal juega un gran papel en la protección de la fe y la vida católica, especialmente en países donde los contactos con la jerarquía son difíciles o prácticamente imposibles. En tales circunstancias, los cristianos sobre quienes recae esta tarea deben, con la gracia de Dios, asumir todas sus responsabilidades …Aun así, no se puede emprender nada contra la voluntad explícita o implícita de la Iglesia, o contrario de alguna manera a las reglas de la fe o la moral, o la disciplina eclesiástica ”

    S.S. PÍO XII 1957 (Acta Apostolica Sedis (AAS) el 22 de noviembre de 1957, 49: 906-922)

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  66. ««El «salus animarum suprema Lex» es esto:
    «declaramos, decimos, definimos y pronunciamos que someterse al Romano Pontífice es de toda necesidad para la salvación de toda humana criatura.»
    S.S. Bonifacio VIII»
    ¡Pero hace más de 60 años que no hay papa! ¡Entonces hace más de 60 años que todo el mundo se condena porque no puede someterse al papa! Sirva esto para demostrar cuánto se aleja de la Verdad , del pensamiento lógico, de la realidad el señor Cefas.»

    ¿Pero esto que usted está diciendo es serio?, esperemos que no sea, quizás deberíamos llevarle en la ambulancia de Simón del Temple al hospital porque le falta oxígeno a su cerebro y está diciendo dislates.

    Pero qué sandeces son estas de que nadie se puede someter al Papa, desde cuando la Anomia domina las Sedes Vacantes. (Las suyas desde luego no hay más que verlo)

    Ustedes no es que sean ciegos, es que son sordos y mudos también.

    Y ustedes son la alternativa a la Ramera, y dicen más majaderías que el apóstata argentino.

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  67. Fidel I.S.
    Más arriba verá que hablamos de Derecho Divino, y aunque fuera de derecho eclesiástico, ustedes, intrusos, no pueden cambiar ni una coma, ni siquiera pensarlo.

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  68. ¿Posiciones católicas? ¿Lumen Gentium V.2?

    «El principal engaño utilizado para ocultar el nuevo cisma es el nombre de «católico». Los creadores y partidarios del cisma presuntuosamente reclaman este nombre a pesar de su condena por Nuestra autoridad y juicio. Siempre ha sido costumbre de herejes y cismáticos llamarse católicos y proclamar sus muchas excelencias para inducir al error a pueblos y príncipes. San Jerónimo, presbítero, se refirió a estos hombres, entre otros, cuando dijo: “Los herejes suelen decir a su rey o al faraón: ‘Somos hijos de sabios que nos han transmitido desde el principio el Enseñanza apostólica; somos los hijos de los antiguos reyes que son llamados reyes de los filósofos; y poseemos el conocimiento de las Escrituras además de la sabiduría del mundo ”

    PÍO IX
    1873

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  69. Fidel I.S.
    Tomás Tello fue participé de farsa de Asís de 1994 apoyando la elección de Victor Von Pentz como «Papa», que dicen los miembros de esa secta de Tomás Tello que»La elección fue válida. Existió la aceptación del cargo»(sic) y esto dice el canon 219 «Romanus Pontifex, legitime electus, statim ab acceptata electione, obtinet, iure divino, plenam supremae iurisdictionis potestatem.» y esto significa que fue «Papa.»

    ¿Podría explicarme como Tomás Telló que aceptó la elección de «Papa» Linus II como válida, es Católico y otro que no acepta a Linus II es Católico también?

    ¿La sede vacante es desde S.S.Pío XII o desde «S.S.»Linus II?

    Desconozco si el señor Tomás Tello luego se arrepintió de ello o no.
    La cuestión es que el «Cardenal» que nombró Linus II envió en 2007 una misiva diciendo que Linus II había renunciado tácitamente.

    Sigue en pie mi pregunta.
    ¿Quién es Católico, quien dice que hay Sede vacante desde 1958 o quien dice que la hay desde 2007?

    Porque usted vendría a defender que ambos son Católicos, en esa amalgama de múltiples posiciones donde todo vale hasta sus contrarios que usted llama Catolicismo, y esto tiene un nombre y es anomia, sí la anomia del Ánomos.

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  70. Por otro lado Simón Del Temple, nos trae a Tomás Tello sobre como «sí» se puede «elegir» un «Papa» «válidamente».

    Y Yo me pregunto, ¿pero no eligió Tomás Tello y una cuadrilla de intrusos un «Papa» siguiendo esas mismas instrucciones, elección válida y aceptada?

    Entonces de aquí se colige que Simón Del Temple acepta a Linus II y por tanto la Sede está vacante desde 2007.
    ¿Me equivoco?
    O para que un «Papa» sea «Papa» debe ser de mi cuadrilla particular, o posición Católica, como las define Fidel I.S.

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  71. Cefas:

    El CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO (de 1917), por ejemplo, es un conjunto de LEYES HUMANAS (ya que son LEYES ECLESIÁSTICAS), y, por lo tanto, por el hecho de ser LEYES HUMANAS, existe la POSIBILIDAD de que se les pueda aplicar la llamada «EPIQUEYA», pero SIEMPRE SOMETIDA A CIERTAS REGLAS (como así lo expone la Teología Moral).

    El «estudio jurídico» del profesor Tello Corraliza fue PUBLICADO EN 1991. Usted habla de 1994, pero años antes ya había sido realizado y publicado ese valioso «estudio». Y como no me consta que en 1991, o antes, el profesor Tello hubiera incurrido en excomunión, es por lo que yo sigo «defendiendo» (que es lo mismo que manifesté en mi comentario anterior, al cual usted alude) que dicho «estudio jurídico» fue REALIZADO [EN 1991] por un erudito profesor CATÓLICO. Lo que el profesor Tello hiciera en 1994 o después, no afecta a la valía que sigue teniendo su «estudio jurídico» de 1991.

    Es católico todo aquel que cumple los requisitos necesarios para serlo, tal como manda la verdadera Doctrina Cristiana. Actualmente, un verdadero católico debe admitir la EVIDENCIA de que la Sede está usurpada (físicamente) desde la muerte del Papa Pío XII.

    Y ya, como creo haber respondido, en la medida de mis posibilidades, a sus preguntas, y como, por ahora, no veo necesario añadir nada más por mi parte en este asunto, me despido de usted y de los demás comentaristas.

    Dios nos ilumine en estos tiempos de gran tribulación y tenga misericordia de todos nosotros.

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  72. Pues va a ser que no, y no lo digo yo, sino autoridades competentes en la materia, cuya autoridad se la dió la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana, y no una secta cismática nacida en 1981.
    Tello Corraliza será una autoridad en su secta, pero en ningún sitio más.

    Esto que cito tiene imprimatur de 1948

    RILEY, LAWRENCE J.
    1948

    Historia, naturaleza y uso de la epiqueya en la teología moral
    Riley, Lawrence J. (Lawrence Joseph), Bp., 1914
    IMPRIMATUR: Richardus Jacobus Cushing. DD, 7 de mayo de 1948.
    página 460, punto 12

    Las leyes humanas invalidantes a veces dejan de obligar; pero la epiqueya no puede aplicarse a las leyes humanas invalidantes .

    Human invalidating laws sometimes cease to bind; but epikeia may not be applied to human invalidating laws.

    https://archive.org/details/historynatureuse00rile/p
    https://archive.org/details/historynatureuse00rile/page/460/mode/2up

    CODIGO DE DERECHO CANÓNICO DE 1917

    Canon. 11. Irritantes aut inhabilitantes eae tantum leges habendae sunt, quibus aut actum esse nullum aut inhabilem esse personam expresse vel aequivalenter statuitur.

    Canon 11
    Sólo se considerarán invalidantes o inhabilitantes aquellas leyes por las cuales, en términos expresos o equivalentes, se declare nulo un acto o se declare inhabilitada a una persona.

    PÍO XII
    1945
    Vacantis Apostolica Sedis
    párrafos 1 a 3, capítulo. 1;

    «Las leyes dadas por los Romanos Pontífices no pueden ser corregidas o cambiadas por la reunión de los cardenales de la Iglesia Romana [la Sede] estando vacante; ni se puede quitar o añadir nada, NI SE PUEDE HACER DISPENSACIÓN ALGUNA SOBRE LAS LEYES MISMAS O ALGUNA PARTE DE ELLAS. Esto es muy evidente en las Constituciones pontificias [sobre]… la elección del Romano Pontífice. PERO SI SE PRODUCE O SE INTENTA POR CASUALIDAD ALGO CONTRARIO A ESTE PRECEPTO, LO DECLARAMOS POR NUESTRA SUPREMA AUTORIDAD NULO»

    CODIGO DE DERECHO CANÓNICO DE 1917

    Canon 2370: “Un obispo que consagra a otro obispo, y los obispos que asisten, o los sacerdotes que asisten a los obispos, al consagrante y al obispo recién consagrado, que hayan hecho la consagración sin mandato apostólico en violación del Canon 953, están todos suspendidos automáticamente (y excomulgados) hasta que la Sede Apostólica los haya relevado de la pena.

    Canon 2372 Un suspenso ‘a divinis’ reservado a la Sede Apostólica, golpea así a quienes tienen la presunción de recibir las órdenes de un ministro excomulgado, suspendido o prohibido después de una sentencia declaratoria o condenatoria, o de un notorio apóstata, hereje o cismático. Los que hayan sido ordenados de buena fe por uno de ellos quedan privados del ejercicio del orden así recibido, hasta que estén exentos de esta prescripción.

    Canon188 p4
    Todos los cargos quedarán vacantes ipso facto por renuncia tácita: Si un clérigo se ha apartado públicamente de la fe católica.

    Canon 2316 Se considera sospechoso de herejía todo aquél que, de manera espontánea y consciente, ayude de alguna manera a la propagación de la herejía, o se comunique «in divinis» con los herejes, en contra de lo prescrito en el can. 1258 .

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  73. Hombre en 1991 Tello Corraliza estaba defendiendo las ilicitudes del «Arzobispo» Montiniano Thuc y el neo cisma que generó, estaba de facto en el cisma, ya me dirá usted si no estaba excomulgado por delito de herejía y cisma, defendiendo a excomulgados, cismáticos y sus sacrilegas acciones, y no lo digo yo dice S.S.Pío XII.

    ______

    DECRETUM
    DE CONSECRATIONE EPISCOPI SINE CANONICA PROVISIONE
    Suprema Sacra Congregatio Sancti Officii, ex speciali facultate sibi a
    Summo Pontifice facta, hoc edidit decretum :
    Episcopus, cuiusvis ritus vel dignitatis, aliquem, neque ab Apostolica
    Sede nominatum neque ab Eadem expresse confirmatum, consecrans im Episcopum, et qui consecrationem recipit, etsi metu gravi coacti (c. 2229,
    § 3, 3°), incurrunt ipso facto in excommunicationem Apostolicae Sedi
    -specialissimo modo reservatam.
    Hoc decretum vim suam exeret ab ipso promulgationis die.
    Datum ex Aedibus Sancti Officii, die 9 Aprilis .1951.

    AAS 43 (1951)
    9 de Abril
    Página 217-218

    ____

    In excommunicationem speciali modo Sedi Apostolicae reservatam
    ipso facto incurrunt :

    1) qui contra legitimas ecclesiasticas Auctoritates machinantur aut
    earum potestatem quomodocumque conantur subvertere;
    2) qui ecclesiasticum ofiicium vel beneficium vel dignitatem sine institutione vel provisione canonica, ad normam sacrorum canonum facta, occupat vel in eadem sinit illegitime immitti, vel eadem retinet
    3) qui in criminibus nn. 1 et 2 declaratis quovis modo, directe vel indirecte, partem habent. Quibusvis non obstantibus, etiam speciali mentione dignis.
    Datum Romae, die 29 Iunii 1950.

    ACTAS APOSTÓLICAS 1950 PÁGINAS 601-602

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  74. Traducción:

    “El obispo de cualquier rito y dignidad, que confiera la consagración episcopal a alguien sin haber recibido el nombramiento de la Sede Apostólica o si por la misma hubiera sido expresamente confirmada, y también el que recibe dicha consagración, aunque uno y otros lo hagan coaccionados por miedo grave (canon 2229 § 3, 3°), incurren ipso facto en excomunión reservada de un modo especialísimo a la Sede Apostólica”

    AAS 43 (1951) 9 de Abril Página 217-218

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    _______
    Nuestro Santísimo Señor Pío Papa.12 Se dignó tomar una decisión: en excomunión en otro modo reservado a la Sede Apostólica, incurren en el mismo hecho:

    1) los que conspiran contra las legítimas autoridades eclesiásticas o intentan menoscabar su poder de cualquier modo;

    2) la persona que posee un oficio eclesiástico o un favor o dignidad sin institución canónica o disposición hecha de acuerdo con los sagrados Cánones, o permite que se le introduzca ilegalmente, o lo retiene;

    3) quien en los delitos de los nn. 1 y 2 habiendo sido declaradas de cualquier forma, directa o indirectamente, tienen una parte.

    Sin perjuicio de nada, incluso digno de mención especial. Dado en Roma, el 29 de junio de 1950.
    ACTAS APOSTÓLICAS 1950 PÁGINAS 601-602

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  75. Corrijo: la Sede está USURPADA (físicamente) desde la falsa y nula «elección» de Roncalli («Juan XXIII») como falso «Papa» el 28 de octubre de 1958, tras haber muerto el Papa Pío XII el 9 de octubre de 1958.

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  76. Tomás Tello estaba excomulgado por cisma, era un entusiasta del cisma sacrílego, ilícito e inválido del Arzobispo Montiniano Thuc, configurado en l año 1981, 16 años después del Cisma Apóstata de Montini, o Gran Apostasía que es de donde salen y ese escrito que trae es una defensa a dicho cisma, luego ya en 1994 dio otro paso, más eligiendo un falso «Papa».

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  77. LEYES HUMANAS (LEYES DE LA IGLESIA O ECLESIÁSTICAS, ETC.) Y LA EPIQUEYA:

    «[DENTRO DE LA CATEGORÍA DE LEYES HUMANAS (ver las diferentes categorías en la página 89)]: El conjunto oficial más importante de las LEYES DE LA IGLESIA [O LEYES ECLESIÁSTICAS] lo constituye el CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO, que fué codificado por mandato de San Pío X y solemnemente promulgado por su inmediato sucesor, Benedicto XV, el 27 de mayo de 1917 […]»

    «LA EPIQUEYA:
    Se llama así a la interpretación benigna, pero justa, de la mente del legislador, a base de considerar que la letra material de la ley no tiene aplicación
    a un caso concreto no previsto por el legislador, y que hubiera sido probablemente excluido por él si lo hubiera podido prever. Se trata, pues, de interpretar la verdadera mente del legislador contra las palabras materiales
    de la ley.
    Ya se comprende que LA EPIQUEYA SÓLO TIENE APLICACIÓN A LAS LEYES HUMANAS, y hay que ser muy parsimonioso en su empleo, para no convertirla
    en un verdadero abuso. Las PRINCIPALES REGLAS A LAS QUE DEBE SOMETERSE son las
    siguientes:
    1.ª Puede emplearse cuando la ley resulte nociva o muy difícil de cumplir incluso para una persona notablemente virtuosa.
    2.ª No es lícita cuando se puede fácilmente recurrir al superior competente para dispensarla, ni tampoco cuando se trata de la ley natural o de
    una ley eclesiástica invalidante.»

    Ambas citas están tomadas de la obra «TEOLOGÍA MORAL PARA SEGLARES», del Padre y Doctor en Teología Antonio Royo Marín O. P. (Imprimatur: 6 de octubre de 1957). Páginas: 96 y 114.

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  78. Ya le digo, que en las leyes humanas invalidantes no se puede usar la Epiqueya, y menos por cismáticos intrusos, además estamos hablando de Derecho Divino.

    Usted está comparando el permitir que uno con anemia no haga ayuno en Cuaresma con usurpar los poderes y jurisdicción del Papa en vida y hacer un giro a la Constitución Divina de la Iglesia.

    Es de Derecho Divino que al Obispo Católico solo le llega la Jurisdicción a través de Pedro, y que la ordenación Episcopal está reservada al Romano Pontífice (canon 953, AAS 43 (1951)Pp 217-218, etc), porque a Pedro y a Sucesores le pertenece por Derecho Divino debo recordaselo, y que sin jurisdicción ningún ministro es Católico, es un intruso, y que los intrusos no tienen ningún poder sobre el rebaño de N.S.J.C., ni con epiqueya y sin ella.

    «…hay cánones que están integrados en la estructura misma de la Iglesia por Su Divino Fundador y que, de hecho, están en directa conformidad con su naturaleza. Estos incluyen formas de organización del Cuerpo Místico de Cristo como las leyes que regulan la constitución de la Iglesia y las que definen los poderes del Papa y de los Obispos»
    Discursos e Radiomessaggi di Sua Santita Pio XII , XVIII,
    18 años de pontificado, 2 marzo 1956-1 marzo 1957, pp . 259-260

    S.S. Pío XII 1942:
    A LOS PÁRROCOS Y A LOS CUARESMEROS DE ROMA
    «…*el Vicario de Cristo* es el centro de su unidad y la fuente de la autoridad, pues a él deben estar unidos todos los demás Pastores, que de él reciben inmediatamente su jurisdicción y su misión; a él corresponde confirmarlos en la fe, como Pastor primero y universal, y, como Pastor de los Pastores, prevenir y corregir los abusos, guardar inviolable el depósito de la doctrina de Cristo y de la santidad de la moral, condenar auténticamente el error. Sólo él, sucesor de Pedro, Piedra fundamental de la Iglesia.»

    S.S. Pío XII 1943
    MYSTICI CORPORIS CHRISTI:
    «Por lo cual los obispos no solamente han de ser considerados como los principales miembros de la Iglesia universal, como quienes están ligados por un vínculo especialísimo con la Cabeza divina de todo el Cuerpo y por ello con razón son llamados «partes principales de los miembros del Señor», sino que, por lo que a su propia diócesis se refiere, apacientan y rigen como verdaderos pastores, en nombre de Cristo, la grey que a cada uno ha sido confiada; pero, haciendo esto, no son completamente independientes, sino que están puestos bajo la autoridad del Romano Pontífice, aunque gozan de jurisdicción ordinaria, que el mismo Sumo Pontífice directamente les ha comunicado.»

    S.S. Pío XII 1954:
    AD SINARUM GENTEM
    «Además – lo que del mismo modo ha sido establecido por disposición divina – a la potestad de orden (en virtud de la cual la Jerarquía eclesiástica se halla compuesta de Obispos, sacerdotes y ministros) se accede recibiendo el sacramento del Orden sagrado; la potestad de jurisdicción, además, que al Sumo Pontífice es conferida directamente por derecho divino, proviene a los Obispos del mismo derecho, pero solamente mediante el Sucesor de San Pedro, al cual no solamente los simples fieles, sino también todos los Obispos deben estar constantemente sujetos y ligados con el homenaje de la obediencia y con el vínculo de la unidad.»

    S.S. Pío XII 1958:
    AD APOSTOLORUM PRINCIPIS
    «… volvemos a referirnos a esta enseñanza con estas palabras «La potestad de jurisdicción que se confiere directamente por derecho divino al Sumo Pontífice llega a los obispos por ese mismo derecho, pero sólo a través del sucesor de Pedro, al que no sólo los fieles sino también todos los obispos están obligados a estar constantemente sujetos y a adherirse tanto por la reverencia de la obediencia como por el vínculo de la unidad.»

    S.S. San León I el Magno
    «Que todos los dones de Jesucristo han llegado a los Obispos por medio de Pedro»

    S.S.Inocencio I
    «Vosotros no ignoráis lo que es debido a la Sede Apostólica, de donde procede el episcopado y toda su autoridad»

    https://yt3.ggpht.com/lbFhX0gypYK493rEZ6D98xzyIvMlWCLFmzWqD5_ykCLhv0m9wrb85bmYTX2DYRsRsIXC0XEcsg3hDA=s486-c-fcrop64=1,13d00000f533ffff-nd-v1

    https://yt3.ggpht.com/Pl39pFPpIZB5_Ble2gmoaVWJqVuZhZMoyuakjPOehHZBv3NAAEx1gBMwhWTVMwWop8t07lI1onfc=s582-c-fcrop64=1,00000000ffffffff-nd-v1

    Le puedo poner tal cantidad de citas como estas, que esta web acabaría saturada, y se lo digo en serio.
    Es Cuestión que me de el dueño de la web permiso y pongo más de 500 comentarios.

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  79. Fidel I.S., por favor, recapacite y huya de los intrusos, sin mirar atrás, y acepte humildemente a S.S.Pío XII y la disciplina que dejó para estos tiempos, no siga la disciplina de los novadores que en 1981 salieron de la Secta de Montini y decidieron ya desde el cisma crear otro cisma más.

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  80. «La provisión de las Sedes episcopales y arzobispales constituye sin duda, en frase de BUENO MONREAL, la médula de la disciplina eclesiástica y es, asimismo, por razones obvias, de interés y trascendencia para el Estado, siendo esta la razón de que en todos los Concordatos tenga un lugar preferente.

    El Código de Derecho Canónico establece taxativamente en el canon 109 «Los que se adscriben a la Jefatura eclesiástica no son designados par consentimiento o llamamiento del pueblo o de la potestad secular, sino que se constituyen en el Pontificado Supremo por el mismo derecho divino, cumplida la condición de la elección legitima y de la aceptación de la misma; y en los demás grados de la jurisdicción, por la misión canónica».

    Por derecho divino corresponde únicamente al Romano Pontífice, como Vicario que es de Cristo, el nombramiento de todos los Obispos, con exclusión absoluta no sólo del poder secular, sino incluso del pueblo fiel y aun de los demás Obispos ; entra de lleno, como dice Muniz, en el ámbito de las llamadas facultades estrictamente apostólicas, en las cuales ningún Obispo, ninguna entidad eclesiástica, y mucho menos secular o civil, ha sucedido a los Apóstoles, sino el que sucede a San Pedro»».

    Revista Española de Derecho Canónico. 1954, volumen 9, n.º 25. Página 241
    Fernández del Corral, Julián Manuel

    https://summa.upsa.es/viewer.vm?id=4188&lang=es

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  81. Por último, resume el capítulo con estas palabras: Lo que el Romano Pontífice comunica a los obispos no es una autoridad derivada de él mismo o que tenga su origen en los hombres. Es la misma autoridad que Cristo depositó en él cuando lo constituyó en quien debía residir la plenitud de toda la jurisdicción eclesiástica. Por lo tanto, si se considera la entidad de la jurisdicción en sí misma, no es un poder humano, sino divino.

    De visibili Ecclesice Capite
    F.Mazella

    The Pastoral office
    Cardenal Manning, Henry Edward
    1883

    Página 153
    https://archive.org/details/pastoraloffice00mannuoft/page/152/mode/2up?q=

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  82. “Desde San Pedro hasta aquí la voz uniforme de los Padres y de la tradición, corroborada con el atestado de todos los concilios generales, reconoce a su sucesor el Pontífice Romano, como Príncipe de toda la Iglesia, Obispo de los Obispos, pastor. de los pastores, centro de la unidad, piedra fundamental de la Iglesia, y a la Iglesia Romana raíz y matriz de la Iglesia católica, según la expresión de San Cipriano. Y si estas no son palabras vacías y sin significado, es preciso reconocer en este pastor universal la autoridad primaria y natural para instituir y dar la misión a los Obispos”

    Discurso sobre la confirmación de los Obispos
    Arzobispo Pedro Inguanzo y Rivero año 1813
    https://archive.org/details/discurso-sobre-la-confirmacion-de-los-ob/page/n7/mode/2up

    Lo dicho, puedo poner tantas citas de Católicos ortodoxos de lo que nos atañe, aquí en comentarios, que esta web iría tan lenta, como la elección del «Papa» de Simón Del Temple, que lleva ya 37 años sin realizarse.

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  83. «El no tuvo rubor de llamar fanática a la muchedumbre, a la que veía romper en estas voces a la vista del Pontífice: que éste era el hombre que había recibido de Dios las llaves del reino de los cielos con potestad de atar y desatar; aquel a quien ningún Obispo se le podía igualar; DE QUIEN LOS OBISPOS MISMOS RECIBEN SU AUTORIDAD, al modo que él mismo recibió de Dios su suprema potestad; que él a la verdad es el vicario de Cristo, la cabeza visible de la Iglesia, el juez supremo de los fieles.»
    S.S.Pío VI
    Super soliditate, de 28 de noviembre de 1786
    http://www.clerus.org/bibliaclerusonline/es/ffy.htm

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  84. «La autoridad del Sumo Pontífice es la única a quien Dios ha conferido la jurisdicción superior universal sobre los demás Pastores, sin otros grados ni ordenes intermedios; si la autoridad Metropolitana, y cualquiera otra introducida por los los hombres, no puede en consecuencia mirarse sino como una emanación y subrogación de la primera; ¿Cómo podrá dudarse que la facultad que en cualquier tiempo ejercieron estas, de confirmar los Obispos, les vienen por comunicación y participación del Romano Pontífice, ¿Cómo puede dudarse que es es en quien reside el derecho propietario legítimo y natural de instruirlos? ¿Sobre qué puede fundarse a favor de los Metropolitanos ningún derecho de devolución ni reintegración de facultades, una vez que les hayan sido revocadas y reservadas a aquel a quien originariamente competen?»

    D. Francisco Martínez Dávila, impresor de Cámara de S.M.
    Año 1821

    Haz clic para acceder a %C3%81_qui%C3%A9n_pertenece_y_debe_pertenecer_en.pdf

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  85. «Ninguna autoridad humana tiene el poder de cambiar lo que Cristo mismo ha establecido para alcanzar la salvación».
    Rev. Riley, Lawrence J. Página 333
    https://archive.org/details/historynatureuse00rile/page/333/mode/2up

    «Epikeia no es un acto de jurisdicción».
    Rev. Riley, Lawrence J. Páginas 231-232.
    https://archive.org/details/historynatureuse00rile/page/231/mode/2up

    H. J. Davis, S.J. nos dice en su obra «Teología Moral y Pastoral Volumen 1» en la página 189:
    «La ley natural y divina no admite el uso de la epiqueya, ya que el Autor Divino de dicha ley ha previsto toda contingencia»
    https://archive.org/details/moralpastoralthe01davi/page/188/mode/2up?q=

    Can. 196. Potestas iurisdictionis seu regiminis quae ex DIVINA INSTITUTIONE est in Ecclesia, alia est fori externi, alia fori interni, seu conscientiae, sive sacramentalis sive extra-sacramentalis.
    Canon 196. El poder de jurisdicción, que existe en la Iglesia por INSTITUCIÓN DIVINA, se divide en el poder del foro externo y el poder del foro interno o de conciencia. Este último poder es sacramental o extrasacramental.
    https://archive.org/details/codexiuriscanoni00cath/page/48/mode/2up?q=

    Can. 203. par. 1. Delegatus qui sive circa res sive circa personas mandati sui fines excedit, nihil agit.
    par. 2. Hos tamen excessisse non intelligitur delegatus, qui alio modo ac deleganti placuerit, ea ad quae delegatus est, peragit, nisi modus ipse fuerit a delegante praeseriptus tanquam conditio.

    Canon 203
    p.1 El delegado que se excede en los límites de su mandato, en cuanto a las personas o las cosas, no produce ningún resultado jurídico.
    p.2 No obstante, no se considerará que una persona se ha excedido en los límites de su mandato si ejecuta su mandato de una manera distinta a la preferida por la autoridad delegante, a menos que la propia manera haya sido prescrita por el delegante como condición a observar.
    https://archive.org/details/codexiuriscanoni00cath/page/50/mode/2up?q=

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  86. No es lícito aplicar la epiqueya cuando se trata de una ley eclesiástica invalidante. Pero ¿cuándo una ley eclesiástica es invalidante?
    La respuesta la da el Código de Derecho Canónico (bilingüe y comentado, Doctores Miguélez, Alonso y Cabreros. Editorial B.A.C. Imprimatur: 1945):

    «Canon 11:
    Únicamente son irritantes o inhabilitantes aquellas leyes en las cuales expresa o
    equivalentemente se establece la nulidad del acto o la inhabilidad de la persona (3).

    (3) Véase el canon 1680, § 1. En derecho canónico, el acto no es inválido por el solo hecho de oponerse
    a la ley. Ejemplos de leyes expresamente irritantes los tenemos en los cánones 150, § 1; 1017, § 1, y 1094;
    expresamente inhabilitantes: cánones 504, y 2294, § 1; equivalentemente irritantes: cánones 39; 162, § 5, y 171, § 3; equivalentemente inhabilitantes: cánones 83 y 765.»

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  87. Citamos un ejemplo del siglo XVI Francisco de Contreras Calificador del Santo Oficio, que viene muy al caso:
    I de
    «Pongamos por caso que un señor Obispo electo, presentado por su Majestad, recibidas las cedulas de presentación, se fuese a la Iglesia, para que fuera presentado distante, como lo están todas las del Perú, y con gran necesidad de que la gobernase Obispo propietario, y que dicho Obispo que se halla distante, y con la necesidad de consagrarla, y tomase posesión de su Obispado y que su Santidad en el interin, habiendo hecho los consistorios que se hace para la confirmación del Obispo, hallase, que no le debía confirmar, y no le confirmase; pregunto que sería entonces? Prevalecería la epiqueya? o la expresa voluntad del Pontífice?
    porque «SI PREVALECIERA LA EPIQUEYA DEBERÍAMOS DE DECIR, QUE PUEDE HABER EN LA IGLESIA DE DIOS, JURISDICCIÓN EPISCOPAL QUE NO EMANA DE LA SUPREMA CABEZA, contra voluntad expresa suya.
    Si prevaleciese la expresa voluntad de su Santidad (como es cierto avía de prevalecer) se sacaría evidentemente, que se había de haber guardado la voluntad expresa de Su Santidad, por el fiat, y confirmación suya, y que la razón de epiqueya no pudo usurarse en el dicho caso.»
    https://books.google.es/books?id=KrG6ZwCy7HEC&printsec=frontcover&hl=es#v=onepage&q&f=false

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  88. «Canon 11:
    Únicamente son irritantes o inhabilitantes aquellas leyes en las cuales expresa o
    equivalentemente se establece la nulidad del acto o la inhabilidad de la persona.

    VACANTIS APOSTOLICAE SEDIS
    “Las leyes dictadas por los Romanos Pontífices no pueden en modo alguno ser corregidas o cambiadas por la vacante de la reunión de los cardenales de la Iglesia Romana [la Sede]; ni se puede quitar o agregar nada , ni se puede hacer ninguna dispensa de ninguna manera con respecto a las leyes mismas o alguna parte de ellas . Esto es muy evidente en las Constituciones pontificias [sobre] … la elección del Romano Pontífice. Pero si ocurre algo contrario a esta prescripción o si por casualidad se intenta, LO DECLARAMOS NULO Y SIN EFECTO POR PARTE DE NUESTRA SUPREMA AUTORIDAD «.
    […]”Por lo tanto, que NO SE PERMITE A NADIE debilitar esta página de Nuestra constitución, ordenanza, abrogación, mandamiento, orden vinculante, advertencia, prohibición, precepto y voluntad, o que vaya o ir en contra de ella por una empresa imprudente. Además, si alguien se atreve a intentar esto, que sepa que incurrirá por ello en la ira de Dios Todopoderoso y de los benditos Apóstoles Pedro y Pablo.»
    Fin de la cita

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  89. Canon 953
    Consecratio episcopalis reservatur Romano Pontifici ita ut nulli Episcopo liceat quemquam consecrare in Episcopum, nisi prius constet de pontificio mandato.

    La consagración episcopal está reservada al Romano Pontífice, de modo que ningún obispo puede consagrar a alguien como obispo sin antes conocer el mandato apostólico que lo autoriza a hacerlo.

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  90. «Canon 11:
    Únicamente son irritantes o inhabilitantes aquellas leyes en las cuales expresa o equivalentemente se establece la nulidad del acto o la inhabilidad de la persona.

    inhabilidad
    1. f. Falta de habilidad, talento o instrucción.

    2. f. Defecto o impedimento para obtener o ejercer un empleo u oficio.

    Canon 953
    Consecratio episcopalis reservatur Romano Pontifici ita ut nulli Episcopo liceat quemquam consecrare in Episcopum, nisi prius constet de pontificio mandato.

    La consagración episcopal está reservada al Romano Pontífice, de modo que NINGÚN OBISPO PUEDE consagrar a alguien como obispo sin antes conocer el mandato apostólico que lo autoriza a hacerlo.

    “El obispo de cualquier rito y dignidad, que confiera la consagración episcopal a alguien sin haber recibido el nombramiento de la Sede Apostólica o si por la misma hubiera sido expresamente confirmada, y también el que recibe dicha consagración, aunque uno y otros lo hagan coaccionados por miedo grave (canon 2229 § 3, 3°), incurren ipso facto en excomunión reservada de un modo especialísimo a la Sede Apostólica”

    AAS 43 (1951) 9 de Abril Página 217-218

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  91. fuentes del canon 953

    C. 44, de electione et electi potestate, I, 6, in VI0; Alexander VII, Jitt. ap. « Alias », 27 febr. 1660; Benedictus XIV, ep. « In postremo », 20 oct. 1756, § 15 sq.; Pius VI, ep. encycl. « Charitas », 13 apr. 1791, § 10, 11, 14, 15, 18, 22; Leo XIII, litt. ap. « Trans Oceanum », 18 apr. 1897, n. I; S. C. de Prop. Fide (C. P. pro Sin.), 30 dec. 1781; Pontificale Rom., tit. De consecratione electi in episcopum.
    https://archive.org/details/codexiuriscanoni00cath/page/270/mode/2up?q=
    Codicis Iuris Canonici Fontes – Cardenal Gasparri – Volumen 7 número 442
    https://archive.org/details/CICF-Gasparri/Cicf7Nn4428-5822/

    Codigo de Derecho Canónico 1917
    Canon 953: “La consagración de los obispos está reservada al Romano Pontífice, de tal manera que no se permite a ningún obispo consagrar como obispo a nadie a menos que primero hubiera tenido la certeza de tener un mandato del Papa.”

    Canon 2370: “Un obispo que consagra a otro obispo, y los obispos que asisten, o los sacerdotes que asisten a los obispos, al consagrante y al obispo recién consagrado, que hayan hecho la consagración sin mandato apostólico en violación del Canon 953, están todos suspendidos automáticamente (y excomulgados) hasta que la Sede Apostólica los haya relevado de la pena

    PÍO VI
    1791

    CHARITAS
    https://www.papalencyclicals.net/pius06/p6charit.htm

    24 Por lo tanto, prohibimos severamente a dicho Expilly y a los demás mal elegidos e ilícitamente consagrados, bajo esta pena de suspensión, asumir la jurisdicción episcopal o cualquier otra autoridad para la dirección de las almas, ya que nunca la han recibido. No deben conceder cartas dimisorias para ordenaciones. Tampoco deben nombrar, nombrar o confirmar a párrocos, vicarios, misioneros, ayudantes, funcionarios, ministros u otros, cualquiera que sea su título, para la cura de almas y la administración de los sacramentos, bajo ningún pretexto de necesidad. Tampoco pueden actuar, decretar o decidir de otra manera, ya sea por separado o unidos como consejo, en asuntos que se relacionen con la jurisdicción eclesiástica. Pues declaramos y proclamamos públicamente que todas sus cartas dimisorias y diputaciones o confirmaciones, pasadas y futuras, así como todos sus procedimientos temerarios y sus consecuencias, son totalmente nulos y sin fuerza.

    25. También ordenamos y prohibimos, bajo la misma pena de suspensión, que tanto los consagrados como sus consagradores confieran ilícitamente el sacramento de la confirmación o del orden, o que ejerzan de cualquier modo el oficio episcopal del que han sido suspendidos. Por consiguiente, cualquier persona ordenada por ellos debe saber que está suspendida y que será culpable de irregularidad si ejerce las órdenes que ha recibido.

    Dado en Roma, en San Pedro, bajo el Anillo del Pescador, el 13 de abril de 1791, año XVII de Nuestro pontificado.

    Finde la cita

    Enfatizamos

    …prohibimos severamente a los mal elegidos e ilícitamente consagrados, asumir la jurisdicción episcopal ya que nunca la han recibido. Tampoco deben nombrar, para la cura de almas y la administración de los sacramentos, bajo ningún pretexto de necesidad.

    _______

    IM POSTREMO

    La Carta apostólica del papa Benedicto XIV, In postremo, y el canon 953
    del 20 de octubre de 1756
    La Carta Apostólica del papa Benedicto XIV, In postremo, que es citada como una fuente del c. 953, merece especial atención, ya que, de modo exclusivo y fuera de la figura canónica de la concesión del oficio episcopal, contempla el poder de consagrar los obispos como derecho del Romano Pontífice e invoca la vetus disciplina providendi episcopatibus per Apostolicam Sedem. La carta, en su totalidad, trata de la consagración episcopal de un tal Carlos, que habiendo sido ordenado diácono y sacercote por el papa Benedicto XIII, debía ser ordenado obispo por el Romano Pontífice u otro obispo con la delegación del mismo25. El papa Benedicto XIV, avocándose este poder de ordenar como obispos a los que habían recibido las órdenes menores o el diaconado o el presbiterado del Sumo Pontífice, alega argumentos jurídicos y teológicos que fundamentan esta disposición canónica26. Pero al final afirma, con toda su autoridad, que en el Romano Pontífice reside el derecho de consagrar todos los
    obispos o constituir delegados para consagrar. El poder de conceder el oficio episcopal reside en el Papa; y si, por concordatos u otros privilegios, la designación de la persona compete a otro sujeto legítimo, el Papa tiene reservado el poder de confirmar la elección y el derecho de consagrar al elegido. Por consiguiente, con la explícita reserva pontificia de la facultad de la provisión del oficio episcopal, corresponde también a él la facultad de consagrar los obispos.
    El papa Benedicto XIV afirma que en los tiempos anteriores la consagración del obispo pertenecía a su metropolitano, pero a consecuencia de graves conflictos se restituye la antigua disciplina, providendi Episcopatibus per Apostolicam Sedem.
    El papa Benedicto XIV, a modo de ejemplo, menciona algunos casos de abusos de este poder por parte de los
    metropolitanos. Hay que subrayar lo que dice la misma carta In postremo del papa Benedicto XIV, al afirmar que con las reservas pontificias del nombramiento de los obispos se recupera el derecho de consagración episcopal y de esta manera se restituye la antigua disciplina (restitutaque veteri disciplina, providendi episcopatibus per Apostolicam Sedem) de las consagraciones episcopales celebradas por el mismo Papa.
    Tratando de discernir las facultades del Romano Pontifice en materia de constitución de oficios, el mismo Papa, hablando de la consagración de los obispos, afirma que la reserva pontificia de concesión del
    oficio episcopal es la causa inmediata de la reserva pontificia de la misma consagración. La disciplina canónica acerca de la consagración episcopal enseñada en la Carta Apostólica del papa Benedicto XIV, In postremo, se fundamenta en la doctrina de dos comentaristas del Corpus Iuris Canonici citados por el papa, a saber E. G. Téllez y F. Schmier y se refleja también en la ley litúrgica. La doctrina y la ley litúrgica afirman lo mismo: la reserva del nombramiento de los obispos origina la reserva del poder de su consagración, de modo que compete exclusivamente a los Obispos de Roma consagrar los obispos de toda la Iglesia.
    En la práctica, que también regula la Constitución In postremo, el Papa celebra en pocos casos la liturgia de la consagración episcopal; en la mayoría de ellos delega la facultad de la consagración de un obispo. En la misma carta regula el trámite para delegar la facultad de consagrar, por medio del mandatum de consecrando.
    El papa Benedicto XIV, refiriéndose a la praxis del papa Benedicto XIII (1724-1730), cambia el modo de delegar la ejecución de la consagración episcopal. Benedicto XIII, para no dañar el derecho de los metropolitanos a consagrar a los obispos sufragáneos de su provincia, dirigía el mandatum de consecrando al mismo Metropolitano, que en caso de impedimento podía subdelegar la facultad de consagrar.
    En el supuesto de consagración de un metropolitano, el mandato de consagrar se dirigía al Obispo sufragáneo más antiguo, con la facultad añadida de poder nombrar a otro para sustituirlo si se viera
    impedido.
    Pero, debido a las múltiples reclamaciones y apelaciones contra los abusos de los metropolitanos, el papa Benedicto XIV vuelve a la antigua praxis de conferir el Mandato pontificio al mismo obispo electo, que elige a su consagrante: «mandatum de consecrando ad eum dirigitur Episcopum, quem sibi consecrandus elegit»36. La carta señala algunas preferencias. Si la consagración se administra en Roma y el consagrando tiene la facultad de elegir al consagrante, ha de elegir en primer lugar a un Cardenal, consagrado obispo, o a uno de los cuatro Patriarcas residentes en Roma, a saber de Constantinopla, Alejandría, Antioquia o Jerusalén.

    Si ellos por justa causa se negasen, el consagrando puede acudir a cualquier otro arzobispo u obispo. En este último caso, si está presente en Roma su propio Metropolitano, el electo, ha de elegirlo a él. El Papa,teniendo el poder de nombrar los obispos o confirmar las personas legítimamente designadas a este oficio, en cada caso goza de la exclusiva facultad de consagrar los nuevos obispos o delegarla.
    La Carta Apostólica In postremo no dice nada de las supuestas penas canónicas en las cuales incurriría quien violase la ley de la reserva pontificia de la consagración episcopal.
    4. Respuesta de la Sagrada Congregación de Propaganda Fide de 30 de diciembre de 1781

    En esta respuesta auténtica la Congregación sale al paso de una duda acerca de la consagración de un obispo de Pekín sin haber recibido previamente las Letras Apostólicas, pero teniendo una noticia cierta y auténtica de que habían sido emitidas y trasmitidas.
    Esta situación les plantea la pregunta de si esta consagración fue realizada válida y lícitamente. La respuesta es: «consecrationem in casu esse legitimam».
    Esta respuesta auténtica de la Congregación aclara que tener la
    noticia certa et autentica no necesariamente tiene que ser lo mismo que
    tener en las manos las Letras Apostólicas con la delegación para consagrar. Se habla de la certa et autentica notitia de la expedición y trasmisión del mandato de la consagración, o sea, no solamente de la concesión de
    los poderes para celebrar la consagración, sino también de la cierta y auténtica noticia del envío de las Letras Apostólicas. No sabemos si se trata de las bulas de provisión del oficio o solamente del mandato pontificio de consagración, pero teniendo en cuenta la particularidad del país,
    podemos suponer que se trata de ambas cosas. Queda la pregunta acerca
    del modo lícito de la trasmisión de las Letras Apostólicas para que la noticia sea certa et autentica. De una respuesta auténtica de la Santa Sede,consta que en la concesión de la dispensa matrimonial no es válida la noticia trasmitida por telégrafo. El mismo criterio podría aplicarse a la trasmisión de las Letras Apostólicas de concesión del oficio episcopal,por lo que podemos concluir que los medios lícitos podrían ser el correo, la entrega personal o por medio de emisarios u otros legados pontificios.

    ________

    TRANS OCEANUM LEÓN XIII
    1897
    https://www.vatican.va/content/leo-xiii/la/apost_letters/documents/hf_l-xiii_apl_18970418_trans-oceanum.html

    I. Los Obispos elegidos que residen en las diócesis de América Latina, una vez recibida la Carta Apostólica de Promoción, y a no ser que la misma carta disponga otra cosa, tendrán la facultad de recibir la consagración de un Obispo católico de su elección, siempre que estén en gracia y en comunión con la Sede Apostólica, tomando como ayudantes, si no pueden llamar a otros Obispos para que les asistan sin extrema dificultad, a dos o tres sacerdotes regularmente investidos de dignidad eclesiástica, o a Canónigos de la Iglesia Catedral.

    Repetimos, omitimos y enfatizamos
    I. Los Obispos elegidos que residen en las diócesis, una vez recibida la Carta Apostólica de Promoción, y a no ser que la misma carta disponga otra cosa, tendrán la facultad de recibir la consagración de un Obispo católico de su elección, siempre que estén en gracia y en comunión con la Sede Apostólica,

    I. Los Obispos elegidos que residen en las diócesis, una vez recibida la Carta Apostólica de Promoción, y a no ser que la misma carta disponga otra cosa, tendrán la facultad de recibir la consagración de un Obispo católico

    I. Los Obispos elegidos que residen en las diócesis, una vez recibida la Carta Apostólica de Promoción, tendrán la facultad de recibir la consagración

    I. Los Obispos que residen en las diócesis, una vez recibida la Carta Apostólica de Promoción, tendrán la facultad de recibir la consagración

    I. una vez recibida la Carta Apostólica de Promoción, tendrán la facultad de recibir la consagración

    I. una vez recibida la Carta Apostólica de Promoción, tendrán la facultad de recibir la consagración

    una vez recibida la Carta Apostólica de Promoción

    una vez recibida la Carta Apostólica de Promoción

    la Carta Apostólica de Promoción
    la Carta Apostólica de Promoción
    tendrán la facultad de recibir la consagración

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  92. No insistan caballeros, ustedes jamás serán Obispos Católicos y la disciplina vigente además les impide recibir la potestad de Orden.
    S.S.Pío XII inspirado por Dios Espíritu Santo Paráclito impidió que los intrusos se hicieran con el rebaño de N.S.J.C, en este interregno y ustedes son intrusos.

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  93. Cefas, es divertido leerlo. Se defiende como gato entre la leña; lo que ayer fue, hoy no es. Por un lado, afirma rotundamente que la letra es todo. Si no fuera así, no podría afirmar todo lo que afirma acerca de los «cismáticos», «herejes» – y no sé qué más – obispos que ordenan sacerdotes o consagran a otros obispos; y sobre los sacerdotes así ordenados también y de paso condenarlos con cierta fruición al fuego eterno – y a los fieles también. Por otro lado, cuando una declaración papal le pega en el centro del pecho, recurre a algún subterfugio (todavía no explicó cual) para decir que en realidad la letra no es todo. ««Declaramos, decimos, definimos y pronunciamos que someterse al Romano Pontífice es de toda necesidad para la salvación de toda humana criatura.» Note que no dice «al papado» o «a la institución del pontificado», ni dice “a los”. No; dice «al Romano Pontífice» y eso es aquí y ahora; inclusive hace pensar que en el original debe haber dejado el espacio en blanco para poner el nombre del papa que corresponda. Pero bueno, usted, que afirma que la letra es todo, de repente se da cuenta de que la letra no es todo y le busca la interpretación «adecuada» (derecho que se atribuye con exclusividad) y se autoexcluye del alcance de esa letra tan dura. Si recurriendo a determinada argumentación usted encuentra la vuelta para decir que – contra toda evidencia – SS Bonifacio VIII no dijo lo que se lee, o que la declaración no es tan clara o que en realidad la Iglesia como Madre Amorosa suple, o que en tiempos de vacancia… (¡epa! ¡“en tiempos de vacancia” las cosas cambian!), anomia no, anemia sí, oniria, lo que fuera que sirva para desviar el cañonazo, bueno, si encuentra esa vuelta, se derrumba todo el castillo de hojas escritas por usted. Por decirlo suavemente, “ignora” (cual si fuera un rollo de 74 metros) lo que LA LETRA DICE e interpreta algo que la letra NO DICE. ¡Y no se condena automáticamente! No sea egoísta; permita a otros también interpretar certeramente las distintas disposiciones de la Santa Iglesia, especialmente “en tiempos de vacancia.”
    Parafraseando a un humorista, creo que Groucho Marx: estos son mis principios. Y si no me sirven, tengo otros.
    Y no me atribuya creencias o afirmaciones. Todo lo que hago es, a partir de un análisis lógico de sus escritos, aplicar sus ucases a lo que usted mismo revolea sobre las cabezas de sus interlocutores como mandobles. No traigo a colación ningún documento papal, para eso está usted. El problema es que después se mete a interpretar.
    A propósito, ¿ya se buscó un papa? ¿a quién se va a someter? ¿o usted no se cuenta entre “toda humana criatura”? Digo, por las dudas, no vaya a ser que tenga razón y la letra mande.

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  94. Cefas:

    Gracias por la valiosa información católica aportada. La tomo en consideración.

    Dios nos ilumine en estos tiempos de gran tribulación y tenga misericordia de todos nosotros.

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  95. Hernán Buteler Bonaparte, sus argumentos, si podmeos llamar tales a semejantes inanidades, sí son de chiste, como los de ese humorista que cita, pero no tienen ninguna gracia, por invitar a la revolución desde la mayor de las ignorancias o desde la mala fe.

    A ver caballero, cómo entiende usted esto:

    “Pedro ha hablado por boca de León”
    Concilio ecuménico de Calcedonia.

    «Y la Iglesia está donde está Pedro, y Pedro habla en el Romano Pontífice, viviendo en todo momento en sus sucesores y haciendo juicio,proporcionando la verdad de la fe a los que la buscan. Las palabras divinas significan, pues, lo que sostiene y ha sostenido esta sede romana del beatísimo Pedro.»
    S.S.Pío IX Qui pluribus.

    LO VA CAPTANDO.

    Es evidente que si el Vicario de N.S.J.C, en este caso S.S.Pío XII : dice que bajo Su Suprema Autoridad declara ese acto nulo y sin efecto, tal acto s nulo y sin efecto, esto es inválido y si dice «ordenamos y prescribimos estas cosas, decretando que este documento y todo lo que en él se contiene no puede ser impugnado de ninguna manera, ni siquiera por el hecho de que cualquier persona que tenga un derecho o interés en las cosas dichas de antemano, o que pretenda tener un interés de cualquier manera, no estén de acuerdo con ellas, y no sean llamadas u oídas en relación con estas cosas, o por cualquier otra razón; sino que estos mismos documentos son manifiestamente y serán siempre y perpetuamente verdaderos, válidos y eficaces, y adquirirán y obtendrán sus propios resultados plenos y no disminuyen sus resultados; y ordenamos a los individuos a los que les corresponde y les corresponderá que las ordenanzas deben ser observadas respectiva e inviolablemente por ellos,y si alguien y que si alguien intentara lo contrario en relación con estas cosas, por cualquier autoridad, a sabiendas o no, el intento es nulo y sin efecto…además, si alguien se atreve a intentar esto, que sepa que incurrirá por ello en la ira de Dios Todopoderoso y de los benditos Apóstoles Pedro y Pablo.(sic)

    aquí LA LETRA ES TODO, Sí, caballero, todo, y S.S.Pío XII está hablando ex-cathedra, esto es, ordenamos, prescribimos, decretamos, Suprema Autoridad; y si usted y las turbas de intrusos no tienen temor de Dios cuando se les lleva advirtiendo por más de 40 años ustedes sabrán.

    Aquí no hay alternativa a la discusión, y no hay apelación e impugnación que valga, aunque usted diga que no hay sol por tener cataratas en los ojos y no ver luz, esto es, creyendo que usted o cualquier intruso de 1981 puede cambiar lo que el Papa ha dejado atado y pretender hacernos creer que los intrusos son jerarquía de algo que no sea jerarquía de la anomia del Ánomos.

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  96. De nada, Fidel I.S., espero y deseo de todo corazón que le sirva de ayuda, Dios Uno y Trino mediante, para someterse y obedecer al Papa, esto es, a S.S.Pío XII creyendo siempre que jamás nos sacará del Arca de Salvación y siempre nos llevará al Puerto de Salvación, por más que nuestras limitadas mentes seducidas por el error nos digan que existen otras alternativas sin Pedro y contra Pedro.

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  97. Cefas, está en el horno. Bonifacio VIII lo condena sin vuelta.
    En su afán de desviar la atención, incluye una cita de un documento de SS Pío IX, que no sé a qué viene, pero mejor hubiera sido no mencionarlo. Veamos:
    «Y la Iglesia está donde está Pedro, y Pedro habla en el Romano Pontífice, viviendo en todo momento en sus sucesores
    Perfecto, ¿y hoy quién es el sucesor de Pedro? ¿A quién se somete usted? Le aclaro que es su problema, no el mío. Y conmigo no esquive el bulto atascando el intercambio con un alud de citas.
    Después trae una cita de SS Pío XII ¿Para qué? No tengo idea. Y remata con un rimbombante LA LETRA ES TODO. Hazte cargo Cefitas. Bueno, vaya pidiendo audiencia para negociar una salida mansita con SS Bonifacio VIII. Qué se yo; un poco de Purgatorio por ejemplo, porque lo que tiene por delante es el infierno eterno. Podría argüir que hace como 60 años que no hay papa, que la letra de su solemne decreto es muy dura y seguramente él no quiso hacer daño a los fieles. Que trate de que LA LETRA NO SEA TODO.
    Saliéndonos un poco del tema, busque en internet algún curso de lógica. Hay de todo, desde livianitos tipo Academias Pitman hasta algunos dictados por «prestigiosas universidades» (signifique eso lo que signifique.)
    Y para que lo vaya pensando. De principio a fin todo este mar de escritos que subió, sólo sirve para calumniar a los pocos sacerdotes y obispos que hay en el mundo y que tienen como único afán en sus vidas asistir a los fieles verdaderamente católicos y ayudarlos a conseguir la Vida Eterna. Me consta porque tengo la Gracia de Dios de conocer a varios. Ojo, que no junta, desparrama.

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  98. La cita de S.S.Pío XII
    ES LA CONSTITUCIÓN APOSTÓLICA PARA LA SEDE VACANTE.

    Ahora ya sabe porque la traigo.

    Y como ahora que lo sabe, aténgase usted bien a lo que dice la Suprema Autoridad del Vicario de Dios o a lo que dicen los intrusos de 1981, y haga usted un ejercicio de lógica, porque está en juego su salvación.

    Pd: No son Sacerdotes ni Obispos.

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  99. ¿Que no es su problema someterse al Papa porque estamos en Sede vacante? Suerte en el cisma.

    Se lo vuelvo a repetir:

    El «salus animarum suprema Lex» es esto:
    «declaramos, decimos, definimos y pronunciamos que someterse al Romano Pontífice es de toda necesidad para la salvación de toda humana criatura.»
    S.S. Bonifacio VIII

    Constitución Apostólica Vacantis Apostolicae Sedis 1945:
    “ Mientras la sede apostólica esté vacante, que el Sagrado Colegio Cardenalicio no tenga ningún poder ni jurisdicción en lo que le pertenezca al Papa en vida… pero que todo quede reservado para el futuro Papa . Y así decretamos que cualquier poder o jurisdicción que pertenezca al Romano Pontífice, mientras esté vivo (a menos que esté expresamente permitido en esta, Nuestra Constitución), la misma reunión de Cardenales pueda haber tomado por ejercicio, es nula y sin efecto.»
    […]“Asimismo, ordenamos que el Sagrado Colegio Cardenalicio no pueda disponer de las leyes de la Sede Apostólica y de la Iglesia Romana de la forma que desee, ni podrá intentar desvirtuar las leyes de la misma, ni directamente o indirectamente a través de una especie de connivencia, o mediante el disimulo de delitos perpetrados contra las mismas leyes , ya sea después de la muerte del Pontífice o en tiempo de vacante, [sin embargo] puede parecer que se intenta. De hecho, queremos que deba proteger y defender contra el mismo argumento de todos los hombres.»
    […]“Las leyes dictadas por los Romanos Pontífices no pueden en modo alguno ser corregidas o cambiadas por la vacante de la reunión de los cardenales de la Iglesia Romana [la Sede]; ni se puede quitar o agregar nada , ni se puede hacer ninguna dispensa de ninguna manera con respecto a las leyes mismas o alguna parte de ellas . Esto es muy evidente en las Constituciones pontificias [sobre] … la elección del Romano Pontífice. Pero si ocurre algo contrario a esta prescripción o si por casualidad se intenta, lo declaramos nulo y sin efecto por parte de Nuestra Suprema autoridad «.
    […]»Puesto que todo el asunto ha sido seriamente considerado, y movidos por los ejemplos de Nuestros Predecesores, ordenamos y prescribimos estas cosas, decretando que este documento y todo lo que en él se contiene no puede ser impugnado de ninguna manera, ni siquiera por el hecho de que cualquier persona que tenga un derecho o interés en las cosas dichas de antemano, o que pretenda tener un interés de cualquier manera, no estén de acuerdo con ellas, y no sean llamadas u oídas en relación con estas cosas, o por cualquier otra razón; sino que estos mismos documentos son manifiestamente y serán siempre y perpetuamente verdaderos, válidos y eficaces, y adquirirán y obtendrán sus propios resultados plenos y no disminuyen sus resultados; y ordenamos a los individuos a los que les corresponde y les corresponderá que las ordenanzas deben ser observadas respectiva e inviolablemente por ellos, y si alguien y que si alguien intentara lo contrario en relación con estas cosas, por cualquier autoridad, a sabiendas o no, el intento es nulo y sin efecto.
    […]Por lo tanto, que no se permita a NADIE debilitar esta página de Nuestra constitución, ordenanza, abrogación, mandamiento, orden vinculante, advertencia, prohibición, precepto y voluntad, o que vaya o ir en contra de ella por una empresa imprudente. Además, si alguien se atreve a intentar esto, que sepa que incurrirá por ello en la ira de Dios Todopoderoso y de los benditos Apóstoles Pedro y Pablo.»

    Ahora usted señor Hernán Buteler Bonaparte, leyendo el Dogma de S.S. Bonifacio VII sobre la necesidad de sometimiento relacionado con la salvación; y leyendo la Constitución Apostólica para la Sede Vacante donde la Suprema Autoridad del Vicario de Dios, esto es, la Suprema Autoridad de Dios, prohíbe, decreta, e invalida acciones durante la Sede vacante, le invito a que haga un ejercicio de lógica ya sea los enseñados en los cursillos livianitos tipo Academias Pitman hasta algunos dictados por «prestigiosas universidades».
    Cuando saque sus conclusiones lógicas sobre si someterse sí o no a Pedro, en esta Sede vacante, me lo dice y así veré si pongo o no, no un mar, sino un océano de citas más.

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  100. Doí-me em pensar que o próximo passo do «Cefas» e do sr. Moimunan, que Deus os livre, possa ser a aderência ao ateísmo ou à igreja montiniana, como aconteceu a vários sedevacantistas de diversos matizes.

    Esses comentários de «Cefas» são tão ‘islamizados’, que nem sequer seriam admitidos pelo padre Belmont, notório e eminente sacerdote, contrário às sagrações sem mandato apostólico.

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  101. Alexandre, para usted.
    «Observad como no pueden ocultar su despecho contra todo acto que prevenga una obediencia inmediata, entera, absoluta a los decretos y advertencias de la Santa Sede; (…) como llaman ultramontanos y jesuitas a los más celosos y obedientes hijos de la Iglesia»
    S.S.Pío IX el 6 de marzo de 1873.

    «Observad cómo no pueden ocultar su despecho contra todo acto que prevenga una obediencia inmediata, entera, absoluta a los decretos У advertencias de la Santa Sede ; cómo al hablar de ella la califican desdeñosamente de corte romana ; cómo acusan todos sus actos de imprudentes ó inoportunos ; cómo llaman ultramontanos y jesuitas a los más celosos y obedientes hijos de la Iglesia ; cómo , en fin , hinchados de orgullo y vanidad, se consideran más sabios que la Iglesia , a la que fué prometida una especial, divina y eterna asistencia. En cuanto a vosotros , hijos míos, acordaos que al soberano Pontífice, que es el Vicario de Dios sobre la tierra , corresponde decidir cuanto se relaciona con la fé , con las costumbres y el gobierno de la Iglesia, a tenor de lo que el mismo Jesucristo ha dicho : Aquel dispersa que no reúne conmigo. Haced, pues, consistir vuestra sabiduría en una obediencia absoluta y espontánea, y en una constante adhesión a la Cátedra de Pedro. Vivificados con el mismo espíritu , y poseídos del mismo sentimiento y de la misma idea, contribuiréis a robustecer esa unidad que es menester oponer a los enemigos de la Iglesia. Para este fin os deseamos los socorros celestiales , y la abundancia de dones que puede dispensar el Altísimo.»

    Breve de Nuestro Santísimo Padre el Papa, Pío IX, al círculo de la Juventud católica de San Ambrosio de Milán.
    https://yt3.ggpht.com/JZ2TtEq-ZG99mFjzhzJ_oDnCBGxQ6AyI2Xtl6p8OSx9XDdec-c1zUSY8Xa_xyLrh-EIR2NpGNOfQ=s800-c-fcrop64=1,00000000ffffffff-nd-v1

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